Restaurante Méli Mélo

Restaurante Méli Mélo

¡Oye, colegas! Si no conocéis el Restaurante Méli Mélo en Calle Mayor 45, estáis perdiendo el tiempo. Este bar de tapas es un auténtico must en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza. Aquí mezclan lo tradicional con lo innovador, así que prepararos para unas tapas que os dejarán boquiabiertos: los huevos rotos deconstruidos, el canelón de rabo de toro o las croquetas de jamón son solo el comienzo. Además, el ambiente es de lo más chill, perfecto para cualquier momento del día, desde un brunch relajado hasta una cena memorable. Y no olvidéis probar las carrilleras, ¡son su plato estrella! Así que ya sabéis, hacer una visita a Méli Mélo es un planazo que no podéis dejar pasar.

Restaurante Méli Mélo

Bar de tapas
Valoración media: 4,4
Opiniones: 4.352 Reseñas
Dirección: Cl. Mayor, 45, Casco Antiguo, 50001 Zaragoza
Teléfono: 976 29 46 95

Horarios Restaurante Méli Mélo

DíaHora
lunes13:00–16:00, 19:00–24:00
martesCerrado
miércoles13:00–16:00, 19:00–24:00
jueves13:00–16:00, 19:00–24:00
viernes13:00–16:00, 19:00–24:00
sábado13:00–16:00, 19:00–24:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Méli Mélo

Dónde se encuentra el Restaurante Méli Mélo

¡Oye, si andas por Zaragoza, no puedes perderte el Restaurante Méli Mélo! Este bar de tapas está en la Cl. Mayor, 45, en pleno Casco Antiguo. Está chido, la verdad, y con una decoración original que te atrapa en cuanto entras. Pero, ojo, que no todo es perfecto.

He leído varias reseñas y hay opiniones para todos los gustos. Algunos dicen que la comida está bien, pero esperaban más por las puntuaciones. Hay quien probó las bravas y quedó un poco decepcionado, señalando que la patata no era de buena calidad y la espuma estaba insípida. En cambio, parece que el pincho de calamar es un hit y las croquetas también, aunque no son las mejores que has probado. En términos generales, le dan un 3 estrellas: comida 3, servicio 4, ambiente 4.

Pero también hay reseñas que destacan más lo bueno. Esa gente habla de un picoteo con ceviche, arroz meloso y ensalada de codorniz escabechada que les dejó con ganas de más. Les gustó cómo presentaron todo, con toques creativos. Sin embargo, también notaron que parecían cenar con prisa, porque el sitio estaba a tope y tenían otro turno. De ahí un 5 estrellas por la comida y servicio, aunque la mesa podría ser más cómoda. El precio ronda entre 20-30 € por persona, así que no está mal.

En fin, si te apetece un bar de tapas y raciones de buena calidad, este es un buen plan. Sí, tal vez algunos precios son un poco elevados, pero te aseguro que con dos tapas, dos raciones y un postre para compartir, saldrás bien. Pero no te olvides de reservar o llegar pronto, porque se llena rápido. El nivel de ruido es bajo y se puede charlar sin problemas. Para resumir, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Méli Mélo, ya sabes, está en la Cl. Mayor, 45, ¡así que date una vuelta!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Méli Mélo

Mira, si no has probado el Restaurante Méli Mélo en la Cl. Mayor, 45, no sé a qué estás esperando. Está en pleno Casco Antiguo de Zaragoza y es un sitio que no puedes dejar pasar. Te van a poner unos platos suculentos que no te van a dejar indiferente. No es el más barato del barrio, pero merece la pena, ya lo verás. Calcula entre 20-30 € por persona, y si quieres una cena más elaborada, ponle 50-60 €. Pero créeme, no te vas a arrepentir.

Si quieres ir, mejor haz reserva porque el lugar se llena a reventar. A mí me atendió Kelvin y, la verdad, lo hizo de maravilla. Muy atento y simpático, lo justo para que te sientas como en casa. La comida tiene una nota de 5, igual que el servicio. El ambiente es un pelín ruidoso, pero para tapear se aguanta, claro. Solo ten en cuenta que el tiempo de espera puede ser de 10 a 30 minutos, pero mientras sales a ver unos pinchos, no pasa nada.

Hablando de pinchos, déjame decirte que son espectaculares y maridan de lujo con los vinos que tienen. El menú de degustación es una delicia y el trato del personal, siempre alucinante. Tienen otro local en la zona del tubo, que está más currado, pero este de la calle mayor tiene su encanto auténtico que no se puede quitar. En fin, si lo que buscas es comer bien, este es el sitio.

Ahora, sobre la cocina que ofrece Méli Mélo, está claro que se mueven en el terreno de las tapas creativas. Juegan con ingredientes conocidos, pero les dan un toque especial que hace que todo sea un poco más divertido. Tienes opciones para picar en la barra o, si eres de los que prefiere sentarse, pues también puedes pedir algunos platos. Pero ojo, que no todo es oro y en alguna ocasión puede decepcionar, especialmente si estás buscando una cena formal y no solo picar. Pero para tapear, ¡es el mejor sitio sin duda!

Cuáles son algunas de las tapas destacadas del menú

Y bueno, que ya te cuento cómo me fue en el restaurante Méli Mélo en el Casco Antiguo de Zaragoza. Fuimos con mucha ilusión y, vaya, la cosa estuvo un poco *rebosante*. Comimos cinco personas y la broma nos salió por 170€, lo que nos dejó un sabor de boca bastante extraño. Por un lado, el servicio estuvo bien; eso sí, los platos tenían restos y estaba claro que el lavavajillas no estaba a la altura. Raciones *pequeñitas*, y ni me acuerdo del vino “milenio” que probamos, pero mejor buscar otra cosa. El café de cápsula tampoco lo respaldaría, aunque un canelón que me pedí estuvo bien. Si hablamos de precios, entre 30-40€ por persona no me parece lo que esperaba. Así que, la verdad, no volvería.

Pero luego me pasé por otro bar de tapas del mismo rollo y, ¡madre mía! Este sí que es un lugar que no puedes dejar pasar. Salí contentísimo con mi noche. La comida aquí es fácilmente superior; cada tapa deliciosa y el ambiente inmejorable. Hablando de precios, está claro que este es un sitio *obligado* si vienes a Zaragoza, ya que puedes comer por 10-20€, y la comida está que flipas. El ruido es bajo, así que charlar es pan comido. Perfecto para ir con un par de amigos o incluso con la familia.

De verdad, el local tiene su rollo. Aunque es pequeño, tiene un ambiente muy acogedor con una decoración boho que me encantó. Me llamó la atención el baño, que parece un armario; ¡súper curioso! La atención fue *fantástica*, y cada plato que venía era mejor que el anterior. Para seguir con lo bueno, el postre también estaba de escándalo. Pude disfrutar de un tiempo de espera de menos de diez minutos, y ya te digo, fácilmente se puede conversar sin gritar.

Hablando de tapas, si buscas recomendaciones, no te pierdas los Aves Vocum, la hamburguesa de langostinos y rape, y sin duda, un buen pincho de solomillo de cerdo con foie que está brutal. Puedes contar con un ambiente genial, un servicio eficaz y unas raciones que cumplirán con tus expectativas. Si vas, reserva, porque este sitio está en la lista de los imprescindibles.

Qué son los "huevos rotos deconstruidos"

Y bueno, si estás buscando un lugar para comer bien sin complicarte la vida, Méli Mélo es el sitio perfecto. Este bar de tapas en Cl. Mayor, 45, te va a hacer feliz. 5 estrellas, mi gente. La comida está deliciosa, y ni te cuento lo diferente que es su carta. Probé varias cosas y todo estaba sabroso. Las tapas que no te puedes perder son el calamar relleno, la hamburguesa de rape y gambas y, por supuesto, el bacalao ahumado. Con esos platillos, vayas con quien vayas, van a quedar encantados. Ah, y el postre de bizcocho de cerveza negra… ¡una maravilla, nada seco!

La atención es otro punto a favor. A pesar de que el lugar estaba llenísimo, el personal se portó de lujo. Súper amables, siempre listos para ayudarte y hacer que tu experiencia sea aún mejor. Te vas a sentir como en casa. El ambiente es genial: el local es bonito y acogedor, decorado con muy buen gusto, perfecto para desconectar un rato y disfrutar de unas tapas con amigos. Un lugar al que seguro querrás volver.

Si hablamos de precios, no se pasa de rosca. Por 20-30 € puedes disfrutar de una buena comida. Si solo quieres picar algo, hay opciones riquísimas por 10-20 €. Te lo digo en serio, ¡es un verdadero chollo! Además, las tapas son del tamaño justo, así que no te quedarás con hambre.

Ahora, sobre los "huevos rotos deconstruidos": imagínate un plato que juega con los sabores y texturas de los huevos rotos tradicionales, pero presentado de una manera que te sorprende. Es una reinterpretación que seguramente le da un giro muy innovador. Así que, si lo ves en la carta, ¡pruébalo! Pero ya te aviso, lo que sea que pidas, ¡difícilmente te vas a arrepentir!

Qué otros platos innovadores ofrece el restaurante

Y mira, en el Méli Mélo puede ser un poco impredecible. Te sientas y el ambiente está chido, muy bonito, aunque a veces parece que la cocina se toma su tiempo. Los entrantes tardan una eternidad en llegar y, hermano, el pan que traen está más duro que el acero. Eso sí, el jamón estaba decente y salvó un poco la situación. Luego, para colmo, pedimos el famoso "crocanti de pollo" y nos traen ancás de rana rebozadas. Otra vez, se nos quitaron las ganas de comer y no había quien disfrutara de la comida. Al menos no nos lo cobraron, ¡menos mal!

Pero ya te digo, hay otros días que la cosa se pone más interesante. El Méli Mélo tiene tapas que sorprenden de verdad. Cada visita puede ser una jugada de suerte, desde las más clásicas hasta unas propuestas bien locas. Suelen clavarla con cosas como la carrillera, el chupa-chupa de ternasco, o la croqueta de yuca. Cuentan con un personal súper profesional y el ambiente es genial. Si te gusta el picoteo, aquí puedes disfrutar de platos como el montadito, el arroz meloso de setas y foie, y no olvidemos las patatas asadas rellenas de ternasco. Los sabores explotan en la boca, y si quieres impresionar a alguien, esto lo va a dejar con ganas de más.

En cuanto a los platos innovadores, el restaurante te va a sorprender con delicias como el tapa de calamar con langostino y, claro, para los que se atrevan, las ancás de rana que son un verdadero hit. Resumiendo, si te gustan las tapas con un toque diferente y unos sabores que te hagan vibrar, el Méli Mélo vale la pena a pesar de los altibajos. Eso sí, elige bien tus platos y recuerda que la espera puede ser parte del juego.

Las tapas en Méli Mélo son más tradicionales o innovadoras

Y hablando del Restaurante Méli Mélo en Cl. Mayor, 45, no hay duda de que está muy céntrico y es ideal para quedar con colegas. Tienen una variedad de tapas que te hacen salivar, pero ojo, que el lugar tiende a llenarse bastante. Si quieres asegurarte una mesa y no andar dando vueltas, mejor reserva con antelación. En cuanto al precio y el tamaño de las tapas, la verdad es que no me parecieron tan convincente; algunas podrían ser más generosas. Pero eso sí, el queso de cabra con frutos secos y compota de higo fue una delicia que no puedes dejar pasar.

Ya te digo, las tapas son exquisitas. El servicio es muy amable; incluso cuando estuvimos mareando al personal al cambiar entre el bar y el restaurante, jamás se les borró la sonrisa. Eso vale mucho. Te recomiendo que pruebes las tapas variadas y si eres vegetariano, tienen la opción de que te quiten la carne de la tapa. En cuanto al precio, puedes invertir de 20 a 30 € por persona y salir satisfecho. Comida de 5 estrellas, servicio de 5 y el ambiente se sentía simplemente acogedor.

La última vez fuimos sin reserva, y tras esperar un poco, nos dieron mesa. El servicio estuvo un poco sobrepasado, pero aún así lo manejaron genial. Algo que no me terminó de convencer fue que dan comidas hasta las 17:00h; un poco tarde, ¿no? Las tapas son interesantes, porque por la zona hay mucha fritanga, pero en Méli Mélo dan algunas sorpresas. Su versión del ceviche estaba deliciosa, y hasta me encontré con una amiga de la infancia por casualidad. El café, por cierto, ¡estaba para chuparse los dedos!

Así que, para responder a tu pregunta: las tapas en Méli Mélo son una mezcla de tradicionales e innovadoras. Tienes desde las recetas de siempre hasta algunas combinaciones raras y sorprendentes que te harán volver. El lugar tiene su encanto y vale la pena probarlo. ¡No te lo pierdas!

Cuál es el plato estrella del Restaurante Méli Mélo

Vale, así que si estás pensando en ir al Restaurante Méli Mélo, te cuento lo que me pareció. Cenamos en un ambiente acogedor, que ya es un plus. El servicio correcto, sin quejas. Probamos el carpaccio de atún, bien presentado aunque le faltaba un toque de cítrico para hacerlo brillar. Las tapas de destrozado mixto estaban ricas y bien conseguidas. Como plato fuerte, la hamburguesa de rape y gambas estuvo bastante decente, al igual que el chip Iron con calamar. Ahora, si buscas algo especial, el salteado Teriyaki... no, ese no. Se quedó demasiado cocido y al final era un bolón que no se dejaba comer. De postre, el carajillo Méli Meló es contundente, te lo aseguro. El precio por persona rondó los 30-40 €.

Por otro lado, si eres de los que leen reseñas, ya sabes que la comida no está mal, pero tampoco me dejó boquiabierto. Había platos que me molaron, pero otros que se me hicieron un poco insípidos. El local es bonito, eso no se discute. La atención fue muy buena, de hecho, la camarera hasta nos recomendó no pedir tanto porque se nos estaba yendo la mano. Eso sí, tenían un lío montado y, a pesar de la reserva, nos hicieron esperar para sentarnos y el servicio entre platos fue un poco lento. Y, aunque la camarera fue amable, nos avisaron que teníamos que apurar para dejar la mesa, lo que no me gustó para nada. En general, por la relación precio-calidad, no creo que vuelva, pero bueno, eso va en gustos. Precio por persona: 20-30 €.

Si lo que te gusta son las tapas, aquí ofrecen cosas que están fuera de lo común, con unas porciones bastante grandes y una relación calidad-precio que no está nada mal. Las mesas de la terraza son altas y están demasiado juntas, pero la comida es rica, así que compensa. Te vas a quedar con ganas de probar todo. Precio por persona: 10-20 €.

Por último, la opinión que tengo es que el sitio está un poco sobrevalorado. Probé un montón de tapas y la experiencia a pesar de la espera fue un poco decepcionante, ya que tras reservar, estuve esperando un buen rato. Lo más rico fue la patata rellena de ternasco y la croqueta también de ternasco. En términos de atención, la camarera fue agradable y su recomendación sobre la cantidad de comida fue acertada. Pero la relación calidad-precio... un desastre en mi opinión. Pero, ¿cuál es el plato estrella del Restaurante Méli Mélo? Si tuviera que elegir, me quedo con la hamburguesa de rape y gambas. ¡Esa vale la pena!

El Restaurante Méli Mélo tiene un ambiente adecuado para grupos y celebraciones

Y, bueno, si buscas un sitio donde disfrutar de unas tapas brutales, tienes que probar el Restaurante Méli Mélo. Está en Cl. Mayor, 45, Casco Antiguo, 50001 Zaragoza, y es el lugar perfecto para picar algo y pasar un buen rato. Las tapas son súper variadas y están hechas con mucho cariño. Desde esos clásicos como el jamón ibérico hasta opciones más innovadoras, siempre hay algo que sorprende. Es de esos lugares que nunca defraudan cuando sale la peña a comer.

La decoración tiene ese toque acogedor que invita a quedarse. Las luces suaves y el ambiente relajado hacen que te sientas como en casa, pero con un extra de buena onda. Además, el servicio es rápido y amable, te atienden al instante y están pendientes de que no te falte de nada. Si vas con ganas de probar un poco de todo, ¡no te puedes perder su tabla de tapas variadas!

Y ya que hablamos de disfrutar, lo bueno es que si te lo montas con un grupo, este sitio es ideal para celebraciones. Tienen espacio suficiente para que todos estéis cómodos, sin apretujones. Así que si tienes un cumpleaños o simplemente una quedada, Méli Mélo te ofrece un ambiente divertido y desenfadado, perfecto para celebrar a lo grande con amigos. ¡No lo dudes y ve a probarlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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