Restaurante-Hotel Fornos

Restaurante-Hotel Fornos

Oye, si andas por Calatayud, no puedes dejar pasar el Restaurante-Hotel Fornos en P.º Cortes de Aragón, 5. Aquí la cosa va de comida de calidad y un ambiente que invita a quedarte. Su cocina mezcla tradición e innovación, así que puedes disfrutar de delicias como ternasco de Aragón o garbanzos con congrio, además de platos más modernos. Y no te preocupes por el lugar, que el hotel tiene habitaciones modernas y limpias, perfectas para relajarte después de un día explorando. ¡Vamos, atrévete a saborear algo diferente y a pasarla bien!

Restaurante-Hotel Fornos

·€·
Valoración media: 3,9
Opiniones: 1.337 Reseñas
Dirección: P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza
Teléfono: 976 88 78 80

Horarios Restaurante-Hotel Fornos

DíaHora
lunes7:00–23:00
martes7:00–23:00
miércoles7:00–23:00
jueves7:00–23:00
viernes7:00–23:00
sábado7:00–23:00
domingo7:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante-Hotel Fornos

Dónde se encuentra el Restaurante-Hotel Fornos

Mira, si estás pensando en ir al Restaurante-Hotel Fornos en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza, mejor prepara tu mente. Este lugar parece sacado de los 90 y no solo por la decoración, que está más anticuada que un móvil de los de antes, sino también por la comida. La atención al cliente deja mucho que desear. Las camareras son más maleducadas que un gato en la casa de un perro. Tienes una reserva a las 15:00, llegas puntual y cuando te traen los menús impresos en folios, te cuentan que de los primeros ya no tienen uno. ¿En serio? ¡Qué falta de ganas!

Y cuando ya crees que la cosa no puede empeorar, vuelven con la misma historia de que los segundos también están escasos. Así que al final acabas pidiendo medio menú porque da pereza levantarse y buscar un sitio decente. El menú infantil es un chiste: pasta con tomate o arroz con tomate y nuggets. Ni rastro de opciones vegetales o un pobre pescado. Vamos, que están anclados en los 90 y en la falta de variedad. Lo peor es que en el postre, cuando pedimos una cuchara y no nos la traen, tuvimos que compartir una... ¡Un desastre total!

Por otro lado, hay que decir que el hotel tiene su lado bueno. Las habitaciones son sencillas, pero muy limpias y con aire acondicionado, ideal cuando hace calor. El desayuno no es nada del otro mundo, pero cumple. La gente que trabaja aquí, como Julia en recepción, son un amor y se nota que se preocupan por los huéspedes. Así que si buscas un lugar para alojarte, por un buen precio y con buena atención, este puede ser tu sitio.

En resumen, si buscas el Restaurante-Hotel Fornos, lo encuentras en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza. Respira hondo antes de entrar, porque puede ser toda una experiencia. ¡Suerte!

Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante-Hotel Fornos

Y bueno, siguiendo con el tema de Restaurante-Hotel Fornos, la verdad es que tiene una ubicación perfecta en Calatayud, justo en el centro, así que puedes moverte a pie sin problemas. Este sitio tiene 5 estrellas, así que si estás buscando algo de calidad, aquí lo tienes. Las habitaciones son amplias y super limpias, con aire acondicionado y una tele nueva que siempre viene bien para relajarte después de un día explorando. Ah, y el desayuno es buffet libre con un montón de opciones, ¡no te vas a quedar con hambre!

Si buscas una opción más sencilla pero todavía buena, el hotel de 4 estrellas te cubre. Es un lugar tranquilo a un precio razonable. Las habitaciones también tienen aire acondicionado. Ideal si solo necesitas un sitio para quedarte una o dos noches. Pero el 5 estrellas es donde realmente vale la pena quedarse, especialmente si vas en pareja o con amigos. El servicio es genial y el personal es súper amable, además de que los colchones son cómodos, ¡un punto a favor!

Eso sí, lo que menos me gustó fue la experiencia en el restaurante. Fuimos a comer y la cosa fue un desastre. Tardaron 2 horas y media en darnos la comida y solo había dos camareras para toda la sala. La comida estaba excesivamente salada, que no hay quien disfrute de eso. La verdad, esperemos que mejoren porque el sitio tiene potencial, pero ese día estuvo muy flojo.

En cuanto a la comida que ofrece en el restaurante, parece que se queda corta. De lo que me han contado, las expectativas no son las mejores, así que si vas, mejor planifica tus comidas por si acaso. Pero, en resumen, el hotel en sí tiene buenas críticas, y la experiencia puede variar, así que ¡mejor checa lo que dice la gente!

Cuál es la dirección exacta del Restaurante-Hotel Fornos en Calatayud

Mira, si te pasas por Calatayud, no puedes dejar de ir al Restaurante Fornos. Hoy comimos ahí y, sinceramente, fue una bomba: atención de 10 y la comida estaba deliciosa. Las raciones son tremendamente generosas, así que salimos rodando de lo llenos que estábamos. Por 23€ por persona, te da para saciar hasta al más hambriento. El local estaba a tope, lleno de grupos y familias pasándola bien, y el salón es super espacioso, así que no te sientes como sardina enlatada. ¡100% lo repetiría si vuelvo!

Ahora, hablando de las habitaciones, no son exactamente de 5 estrellas, pero, de verdad, por el precio que pagas, está más que bien. La relación calidad-precio es estupenda. Las recepcionistas son un encanto y el sitio está en un barrio genial, lleno de terrazas para tomarte algo al aire libre. ¡Ah! Y los que tienen mascota pueden irse tranquilos porque admiten perros. Las habitaciones son un poco pequeñas, pero todo súper limpio y ordenado. La cama era cómoda y tranquila, lo que se agradece un montón.

Al llegar, nos sorprendió para bien porque no se trata de un hotel que destaque por nada en especial, pero solo con que las habitaciones y el baño estén limpios, ya te llevas medio punto. En cuanto al ruido, parece que sí insonorizan porque no escuchamos nada de fuera. La ubicación es de las mejores, en el centro de la ciudad, lo que te permite descubrirlo todo a pie. De verdad que el trato fue bueno y el precio, acertado.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Tuvimos un problemilla con el aire acondicionado. Lo encendimos y nada. Al bajarnos a recepción, nos dijeron que estaban en modo ahorro energético. Total, al final tuvimos que aguantar el calor todo el tiempo. Y después de cenar, estar buscando otro sitio no es lo mejor del mundo. Así que, si decidís ir, aseguráos de que el aire funcione.

Por último, si quieres saber dónde está este lugar, apunta: el Restaurante-Hotel Fornos está en el P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza. Una buena dirección para no perderse, ¿no?

Qué platos tradicionales se pueden disfrutar en este restaurante

No sé si lo habéis oído, pero el Restaurante-Hotel Fornos en el P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud es el lugar al que tenéis que ir si queréis pasar un buen rato. Las 5 estrellas que tienen no son por casualidad. La ubicación es top, a medio camino entre el centro y la parte nueva de Calatayud. Las habitaciones son amplias y limpias, con aire acondicionado y esas camas que te hacen querer quedarte a vivir. Además, la tele es nueva, así que si os apetece una maratón de series, ¡perfecto!

Yo estuve allí porque tuve una avería y decidí parar un momento. La gente en el hotel, sobre todo María y Carlos, te hacen sentir como en casa; son unos crack, siempre con una sonrisa y con mil facilidades. Y si sois de los que lleváis bici, no os preocupéis, que os dejan guardarla sin problema. El desayuno también es lo suyo: es un buffet que te deja probar lo que te dé la gana, ¡así que a tope con el desayuno!

Del restaurante, aunque lo reconozco, tiene un rollo un poco antiguo, la comida está muy bien y el trato con las camareras es genial. Te atienden con una sonrisa siempre. Comimos allí un fin de semana y el menú tenía buena variedad y un precio que no te quita el hambre del bolsillo. Si buscáis tranquilidad, este lugar lo tiene todo: está cerca de todo y, a pesar de que alguno opina que las habitaciones podrían estar mejor insonorizadas, yo no tengo quejas.

Y para rematar, si os preguntáis qué platos tradicionales podéis probar, la cocina del Fornos ofrece delicias de la zona. Desde un buen arroz caldoso (aunque ha habido opiniones divididas), hasta platos más clásicos de la región que seguro que os dejan con ganas de repetir. ¡Así que ya sabéis, si pasáis por Calatayud, no dejéis de hacerles una visita!

El restaurante ofrece opciones de comida innovadora

Mira, si estás pensando en pararte a comer o a pasar la noche en el Restaurante-Hotel Fornos, no te va a decepcionar para nada. La otra vez llegamos sin reserva y, aunque fue un poco tarde, nos atendieron de lujo. La comida estaba increíble y las raciones ¡vaya que eran abundantes! Los camareros son un encanto, y el servicio es simplemente perfecto. Si buscas un lugar donde sentirse bien atendido, aquí lo tienes, ¡muy recomendable!

Hablando de la relación calidad-precio, flipas con lo que ofrecen. Puedes encontrar menús que no solo están bien de precio, sino que además son un festín para el estómago. El sitio te deja más que satisfecho, así que si decides acercarte, no dudes en pedir lo que más se te antoje. Todo lo que probamos estaba a otro nivel, desde platos sencillos hasta esos que te dejan con ganas de repetir.

Si decides que te quedas un par de días en Calatayud, el hotel te da más de lo que esperabas. Es un sitio limpio y cómodo, con habitaciones que cumplen su función. Ok, quizás no sea de 5 estrellas en plan lujo extremo, pero la relación calidad-precio es inmejorable. Te puedes mover tranquilamente, y la ubicación es perfecta para salir a conocer el centro.

La cocina es otro punto fuerte, ya que los platos son sabrosos y están cocinados con mucho mimo. Los guisantes con jamón son un triunfo total, y la paletilla te va a dejar con ganas de más. Pero, por si no lo sabes, no están lanzando platos extravagantes o de moda; aquí se va a lo seguro con una cocina rica y tradicional. Así que, si vas buscando algo innovador, quizás no sea el lugar para eso, pero si buscas calidad y sabores auténticos, aquí lo tienes todo cubierto. ¡No dudes en probarlo!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante-Hotel Fornos

Mira, si estás pensando en el Restaurante-Hotel Fornos, aquí te va la info de un tirón. Me he quedado ahí en dos ocasiones y, la verdad, el sitio está bien, sobre todo en relación al precio. Las habitaciones son correctas, aunque las que me tocaron daban al patio y eran un poco oscuras. Ojo, se escucha bastante lo que pasa por ahí, así que si eres de los que necesitan silencio absoluto, mejor que lo tengas en cuenta.

La atención es un punto a favor. La gente es bastante amable y siempre están dispuestos a echarte una mano. Ahora, hay algunos que no han tenido la misma suerte. Por ejemplo, un grupo se quejó de que en la cena estaban tan apretados que casi se tocaban los codos. La comida no se salvó tampoco; por 29€ esperaban algo más que un menú mediocre. Además, si te sirve de consuelo, supieron destacar algunos platos, pero otros fueron un desastre total. Así que, como todo, hay luces y sombras.

Sobre los menús, hay opciones más que aceptables si te decides a comer en familia. El menú de fin de semana está a 22€ por persona y, la verdad, en comparación con otros sitios de Calatayud, está bastante bien. Además, el espacio entre las mesas es lo suficientemente amplio como para que no te sientas como sardina en lata. Y sí, tienen ascensor para que subas sin problemas.

Ahora, si te preguntas si necesitas reserva para comer, te diré que es mejor asegurar la plaza, especialmente los fines de semana, ya que el sitio puede llenarse. Así evitas quedarte sin mesa y te aseguras una buena comida sin estrés.

Cómo es el ambiente del Restaurante-Hotel Fornos

Mira, si estás pensando en el Restaurante-Hotel Fornos, estás en el camino correcto. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. La recepción es super amable, de verdad, esos chicos te facilitan todo lo que pides sin ningún problema. Las camas son tan cómodas que da pena levantarse por la mañana y el precio del hotel es genial. Si estás de viaje por negocios, en grupo o incluso solo, te lo puedo asegurar, recomiendo 100% pasar la noche aquí. La ubicación es perfecta, en P.º Cortes de Aragón, 5, así que puedes moverte fácil.

Ahora, si vienes en plan despedida, el restaurante también se lo curra. A mí me atendieron rápido y el menú diario tiene una relación calidad/precio genial. Sí, puede que las raciones sean un poco escasas, pero es un buen sitio para pasar el rato. Los postres están a un nivel que flipas, sobre todo ese mousse de café, ¡una pasada! La ensalada estaba bien, y el bacalao muy rico, pero un poquito escaso. En general, todo bastante aceptable.

En el lado opuesto, algunos mencionan que hay hoteles de dos estrellas que dan más de sí, pero aquí lo que destaca es la amabilidad del personal. Las habitaciones son un poco pequeñas, y sí, se oyen más cosas de las que uno querría a veces, pero la limpieza es buena y la ubicación está a otro nivel. Lo mejor es que está tan cerca del centro que puedes recorrer todo a pie sin problemas. Así que, aunque sea un hotel modesto, su ambiente es acogedor y la atención excelente. En serio, si buscas un lugar con un buen rollo, el Restaurante-Hotel Fornos es una opción que vale la pena.

El Restaurante-Hotel Fornos cuenta con habitaciones para hospedarse

El sábado pasamos la noche en el Restaurante-Hotel Fornos y, bueno, tengo que dejarlo claro: el lugar tiene 3 estrellas, pero no todo fue perfecto. La habitación estaba bien, pero me quedé un poco flipado al darme cuenta de que no había enchufes en las mesitas de noche. Si eres como nosotros y usas máquina de apnea para dormir, eso es un problemón. Y para colmo, no hay secador en el lavabo, así que acordaros de traer uno si no queréis salir con el pelo mojado.

Ahora, en cuanto a la ubicación, está bastante céntrica, lo que viene de lujo si quieres moverte por el centro. Además, el trato del personal fue lo mejor: súper simpáticos y amables. La limpieza también estuvo a la altura, así que en ese sentido, todo tranquilo. Pero ojo, en nuestra habitación se escuchaba un poco el ruido de las tuberías, y la cama… pues eso, demasiado blanda y te hundes en ella. Y aunque teníamos desayuno incluido, fue un pelín escaso: un café, un zumo y solo podías elegir entre un croissant o tostadas. ¡Un poco más de variedad no vendría mal!

Sobre las quejas que leí de otras personas, no soy el único que piensa que la bañera es un peligro total: sin protección y resbaladiza. Y la recepcionista que conocimos… mejor olvidarme. Su actitud fue un poco fuera de lugar, la verdad. En resumen, tienes que tener en cuenta que hay pegas, pero si buscas un sitio céntrico y con buena relación calidad-precio, puede que te encaje.

Así que, ¿el Restaurante-Hotel Fornos cuenta con habitaciones para hospedarse? Pues sí, tienen habitaciones donde puedes quedarte, aunque hay que tener en cuenta algunas cosillas. En general, suficiente para pasar la noche, pero lo que más destaco es que hay que ir preparado con los gadgets y un par de cosas básicas. ¡No te lleves sorpresas!

Las habitaciones del hotel son modernas y limpias

Nada más llegar a Restaurante-Hotel Fornos, te das cuenta de que es un sitio que sabe atraer. Con sus 4 estrellas, ya te imaginas que algo bueno te espera. Fuimos a comer un domingo y, ¡vaya menú! Comida en cantidad y de calidad, esos platos no defraudan. La atención que tuvimos fue buena, aunque el servicio podría ser un poco más ágil, pero como estábamos en grupo, eso tampoco lo notamos tanto. La ubicación es top, justo en el P.º Cortes de Aragón, así que perfecto para después salir a dar una vuelta.

El menú de 20 euros es un chollo, ¡hablando claro! Degustamos desde ciervo con salsa y boletus hasta arroz caldoso de pescado. Y no te cuento del postre: cuajada con miel y nueces y una tarta de queso con helado. Repetiríamos mil veces. Las olivas de cortesía fueron un detalle que le da un extra a la experiencia. Total, que en cuanto a la relación calidad-precio, es brutal. El servicio un 5, la ubicación también.

Este es el tercer año que vamos por San Roque, y el hotel es perfecto para disfrutar de la fiesta. ¿Y lo mejor? La habitación estaba sorprendentemente tranquila, a pesar de las peñas a la vuelta. El personal, todo buen rollo, y la comida en el restaurante siempre abundante y de calidad. Así que, sin duda, volveremos el año que viene.

Sobre las habitaciones, te cuento: son sencillas, confortables y limpias. Tuvimos una experiencia chula, sin ruidos molestos y con todo a mano, ¡y hasta admiten mascotas sin problema! Las recepcionistas son encantadoras y te ayudan en todo. Lo único a mejorar sería un poco la entrada de las habitaciones, que puede ser algo justa. Pero en general, la relación calidad-precio es inmejorable. Así que, si preguntas si son modernas y limpias, la respuesta es un rotundo sí. ¡No lo dudes, vale la pena!

Qué se recomienda probar en el menú del restaurante

Ya que estamos hablando del Restaurante-Hotel Fornos, no se puede dejar de lado lo bien que se come ahí. Están en P.º Cortes de Aragón, 5, justo en Calatayud, y la verdad es que el sitio tiene su rollo. El ambiente es acertado: entre moderno y clásico, perfecto para relajarte después de un día explorando la ciudad. Si lo que buscas es un plan para cenar o quedarte a dormir, aquí la cosa funciona de lujo.

La comida es lo que realmente vale la pena. Tienes desde tapas con buen sabor hasta platos más elaborados. La calidad de los ingredientes se nota, y al final del día, es lo que cuenta. No me quiero ir sin mencionarte su famoso ternasco al horno; es un clásico que no te puedes perder. También tienen opciones vegetarianas que están muy bien, así que ya sabes, hay algo para cada uno en la mesa.

Y si te preguntas qué hay que probar en el menú, no dudes en lanzarte por sus especialidades, como el pisto a la bilbaína o el bacalao al ajoarriero. Y para terminar la cena, un buen postre casero es obligatorio. El de tarta de queso los deja a todos flipando. Así que ya sabes, si buscas buen comer y un ambiente agradable, el Fornos es tu lugar. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados