
Si buscas un sitio en Patones de Arriba donde disfrutar de buena comida, no te pierdas el Restaurante El Lavadero de Patones. Este lugar es un auténtico templo de las brasas y los asados, con la mejor terraza que te va a dejar sin aliento por las vistas. Imagina un ambiente acogedor, con una decoración elegante y un menú que hace honor a la cocina tradicional, desde guisos hasta asados de lechazo. El servicio es de primera, gracias a Borja y su equipo, que te hacen sentir como en casa. Si estás de paseo y te apetece un buen rato comiendo y viviendo la experiencia serrana, aquí es donde debes caer. ¡No olvides hacer tu reserva!
Restaurante El Lavadero de Patones
Horarios Restaurante El Lavadero de Patones
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 12:00–18:00 |
| domingo | 12:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Lavadero de Patones
Dónde se encuentra el Restaurante El Lavadero de Patones
¡Oye, si estás por Patones de Arriba, no te puedes perder el Restaurante El Lavadero de Patones! Este sitio está en Calle Buenavista, 29, y te cuento que tiene 5 estrellas por una razón. Normalmente está a tope, así que mejor llama para reservar, a menos que quieras arriesgarte a que no haya mesa. Pero aquí viene lo bueno: la terraza no necesita reserva y te sirve unas tapas con vistas al monte que son impresionantes. Ahí sólo sirven tapas y bebida, pero créeme, vale cada minuto. Pedimos tinto de verano y cervezas, y te aseguro que las migas que probé estaban de locos. Las croquetas de jamón y del pulpo a la parrilla tampoco se quedan atrás.
La otra vez que fuimos, nos llamó la atención lo amables que eran todos los del personal, en especial Ana, María José y Borja. Hicieron que nuestra experiencia fuera aún mejor. Además, los platos salieron súper rápido, ¡casi ni tuvimos tiempo de pensar en lo que íbamos a pedir! Así que si buscas un lugar con buen ambiente, buena comida y un precio que ronda entre 20 y 50 euros por persona, es el sitio ideal.
Incluso si no tienes reserva, no te preocupes, pasar un rato en la terraza está fenomenal. La única pena es que a veces te toca comer dentro y pierdes esas vistas espectaculares. Pero los torreznos con patatas revolconas que probé estaban impresionantes. Aunque no disfruté de las vistas tanto como quería, la comida y el trato hicieron el truco. Así que, aunque no cumplió mis expectativas al 100%, lo recomendaría sin dudas.
En resumen, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Restaurante El Lavadero de Patones? Está en Calle Buenavista, 29, 28189 Patones de Arriba, Madrid. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se ofrece en El Lavadero de Patones
Si estás buscando un lugar para comer en Patones de Arriba, El Lavadero de Patones es la bomba, de verdad. Este sitio se merece las 5 estrellas que le sueltan, y no es por nada, pero la atención es impresionante. La cocinera, María, es un encanto, siempre atenta y con una sonrisa que te hace sentir como en casa. Comida excelente: las migas son un must, el revuelto de setas y jamón te vuela la cabeza, y el chuletón está al punto. Ojo con los pimientos de bacalao y gambas, ¡vaya saborazo! Si todavía tienes espacio, no te pierdas la tarta de chocolate o la de queso como postre, ¡una delicia!
El local tiene un ambiente muy acogedor, perfecto para desconectar un rato y disfrutar con los colegas o la familia. Como está en una zona céntrica, tienes vistas de la naturaleza que lo rodea, lo que mola un montón. Pero ojo, si quieres mesa, es mejor que reserves días antes porque las mesas se vuelan. A nosotros nos pasó, llegamos a las 13:30 y solo quedaba una mesa libre. El menú por 27€ está muy bien, incluye primero, segundo, una bebida y café o postre. En serio, el precio es correcto, sobre todo por la calidad de la comida.
La comida es intensa y casera, y si eres fan de lo tradicional, aquí lo encuentras. Platos como migas con huevo y uvas, patatas revolconas con torreznos, y el famoso arroz con leche casero son solo parte del festín que ofrecen. Si te gusta comer bien en un sitio que se siente auténtico, tienes que ir a El Lavadero de Patones. Así que ya sabes, haz esa reserva, sube al pueblo y disfruta de un buen rato. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son las especialidades del restaurante
Y si te vas a dar un salto a El Lavadero de Patones, prepárate porque vas a flipar. Este sitio tiene 5 estrellas por una razón. Te lo digo así de claro: las migas y las patatas revolconas son de otro planeta. Ah, y no solo la comida, el trato del personal es excepcional. Te hacen sentir bienvenido desde que pones un pie en el local. El precio ronda los 20-30 € por persona, ¡y esto vale cada céntimo!
La última vez que fuimos, pedimos unas migas con torreznos, pesto con huevo y un chuletón premium. Ojo, el chuletón era un poco carillo, pero lo compensa lo rico que estaba todo. Aquí la calidad de los productos está asegurada. Y el personal, siempre sonriendo, se nota que saben hacer bien su trabajo. Un restaurante que tiene comida, servicio y ambiente en un mismo nivel, o sea, 5 estrellas en cada aspecto. Y lo mejor, que sin esperas. El ruido es moderado, perfecto para disfrutar de una buena conversación.
Este fin de semana, estuvimos allí, y aunque no teníamos reserva, tuvimos suerte porque el mal tiempo hizo que algunos cancelaran. Pero mira, mejor si llamas antes, que los fines de semana se llena rápido. La carta es enorme, pero el menú del día es un acierto seguro por la calidad-precio. Nos pusimos las botas con las patatas revolconas y el entrecot. Y, por supuesto, no podíamos irnos sin probar una tarta de chocolate. ¡Menuda locura!
Y para los que se preguntan, ¿cuáles son las especialidades del restaurante? Sin dudarlo, las migas con huevo y uvas, el cachopo y las torrijas que dejan huella. En fin, lo dicho: si no has ido, ya estás tardando. Ideal para parejas, grupos, o salir a disfrutar de una buena comida. ¡No te lo puedes perder!
Es necesario hacer una reserva para comer en El Lavadero de Patones
Te cuento que en El Lavadero de Patones te vas a encontrar con un sitio que está que flipas. Tienen 4 estrellas en general, y se lo ganan a pulso. Si estás pensando en ir a comer después de dar una vuelta por Patones de Arriba, con su menú del día a 27€ no te vas a quedar con hambre. Sus judiones y patatas revolconas son de otro mundo, y el entrecotte que sirven está muy bien para lo que pagas. Y si tienes un antojo dulce, la tarta de queso por solo 2€ más del menú vale la pena por cada bocado.
La terraza es un puntazo, especialmente si hace buen tiempo. Imagina estar al sol, disfrutando de esas vistas mientras te comes unos chorizos a la sidra o unos huevos rotos con jamón. Que el ambiente es tan relajado que no querrás irte. Y lo mejor, creen en el buen servicio. Los camareros son majísimos, destacando a Borja y Ana, siempre pendientes de que no te falte de nada y con una sonrisa en la cara. Si llevas a tu perro, la terraza es dogfriendly, así que no hay excusa para dejarlo en casa.
Si estás dudando si reservar, te lo digo claro: sí, hazlo. Es fácil mandar un correo electrónico y asegurarte de que te van a atender bien. Solo asegúrate de confirmar que vayas a estar allí, porque el sitio puede llenarse. Recuerda que la carretera está cerrada para coches, así que tendrás que aparcar en el parking y subir un poco a pie o en bus. ¡Vale la pena totalmente! Cuando vuelvas a Patones, repetir es un must.
Qué hace que la terraza del restaurante sea especial
Mira, si estás buscando un buen lugar para comer en Patones, el Restaurante El Lavadero es una joyita. Tienen 5 estrellas y, la verdad, no es por nada, pero puede que sea el mejor sitio del pueblo para llenar la panza. La comida es de diez, y el ambiente, ni te cuento; hay unas vistas brutales. La atención es de primera, gracias a Ana, que está siempre ahí para lo que necesites. Además, si tienes ganas de menú el fin de semana, ni te preocupes, ¡se puede! Eso sí, hay que tener en cuenta que no hay aparcamiento y tampoco se puede entrar al pueblo en coche, así que planifica bien tu visita.
La última vez que fui, la cosa estuvo un poco más copada. Esperamos un poco porque, ya sabes, los fines de semana en sitios chulos suelen estar a tope. Aunque, el servicio estaba un poco desbordado, el chico intentaba hacer lo que podía. De lo que comimos, ¡todo muy rico! Si te pasas, no dejes de probar las migas con huevo y uvas; son un espectáculo. Por cierto, aunque la terraza tenía su propia carta, si tienes la opción de comer dentro, es donde realmente se puede disfrutar más.
Por otro lado, si no quieres comer plato fuerte, sólo para picar, también mola. En su terraza, puedes venir a merendar con unas vistas que quitan el hipo. Te cuento que hay muchos gatitos por ahí, ¡así que un extra de buena onda! Aún así, la comida sigue siendo buena. Las croquetas de jamón en la terraza son un acierto seguro.
Y sobre la pregunta del millón: ¿qué hace que la terraza del restaurante sea especial? Sencillo. Todo está bien pensado: las vistas, el ambiente relajado y cómo se siente el aire fresco. Ya sea que te estés echando un brunch o un buen almuerzo, la experiencia es genial. Así que, si decides pasar el día en Patones, ¡no te olvides de parar en El Lavadero!
Cómo es el ambiente del Restaurante El Lavadero de Patones
No te vas a creer lo que nos encontramos en El Lavadero de Patones. Fuimos a ciegas porque en TripAdvisor lo ponían como el mejor sitio para comer en Patones y, la verdad, ¡noDefraudó para nada! Salimos reventados, pero con una sonrisa de oreja a oreja y, lo mejor de todo, por solo 25 euros por cabeza. La atención fue de diez, ¿sabes? Muy cercana y siempre con una sonrisa. Contemplamos unas vistas alucinantes mientras disfrutábamos de la comilona. Ojo, si vas en fin de semana, reserva porque se llena a tope.
En la mesa, empezamos con las patatas revolconas que estaban para morirse. La mezcla de la patata con las cortezas fue un hit. Y las croquetas, mamita, venían en ración de ocho y estaban super cremosas, ¡nos encantaron! Después nos lanzamos al cachopo, que llenaba un montón y tenía un sabor brutal, con el interior jugoso de jamón y queso. En serio, esto se convierte en una experiencia de diez para cualquier amante de la buena comida.
Una vez más, optamos por la terraza cubierta, ¡qué gozada! Comimos con vistas al monte y el servicio fue rapidísimo. Hasta antes de la hora de nuestra reserva nos dejaron sentarnos. El menú de dos platos y postre es un chollo, y platos típicos como migas con huevo y pimientos rellenos nos dejaron pidiendo más. Si ya pensabas que estaba bien, espérate a escuchar esto: el chuletón viene sellado y te dan una mini parrilla para hacerlo a tu manera. Grandes porciones, ideal para compartir.
Entonces, ¿cómo es el ambiente en El Lavadero de Patones? Pues la verdad, es súper agradable, con un nivel de ruido bajo, lo que hace que puedas charlar tranquilamente sin problema. La atmósfera es cálida y acogedora, perfecta tanto para grupos como para ir en pareja. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida y un ambiente chido, tienes que darte una vuelta por ahí. ¡Recomendadísimo!
Quién es el encargado del servicio en El Lavadero de Patones
Y si hablamos de El Lavadero de Patones, platicamos de un lugar que, aunque no es la gran cosa, tiene su encanto. La terraza exterior es una pasada con esas vistas que te dejan con la boca abierta y una terraza interior muy coqueta. El sitio en sí es bonito, perfecto para salir a disfrutar un rato. Pedimos el menú de fin de semana y la verdad, los primeros platos se defendieron, aunque para mi gusto las migas estaban un poco blanditas. A mí me gustan más crujientes, pero eso ya es cosa de cada uno. Las patatas revolconas estaban ricas, aunque un poco sosas para mi paladar.
De los segundos, la decepción fue el entrecot, porque estaba duro y sólo me atreví a probar un trozo. Le pasé el plato a mi marido, que se encontró con unos huevos con jamón que estaban de escándalo. ¡Y las patatas caseras, brutales! De postre, tiramos de arroz con leche, pero yo ya estaba llenísima. Mi pareja sí se lo comió y le encantó. Ojo con el vermú que está muy rico, un must en este lugar. Aunque los platos llegaron un poco fríos porque el servicio fue rápido, algo que no me moló.
En cuanto al precio del menú, 26€ me parece un poco caro para lo que ofrecen, sobre todo con el entrecot que podrían bajar de precio y poner un suplemento para el que quiera algo superior. Pero, bueno, al final salimos bien comidos y contentos en general. Con todo, el sitio se lleva un 3 en comida, servicio y ambiente, porque tampoco es que sea el mejor.
Pero, si quieres saber de otro nivel, la peña también habla maravillas. En otros comentarios, hay quienes le dan 5 estrellas, destacando una atención al cliente que te hace sentir de lujo. Los platos como la ensalada de caprese, pulpo a la parrilla y pimientos rellenos son muy recomendados. Y claro, hay quienes dicen que el chuletón es una locura, jugoso y sabroso. Si buscas un trato amable y un buen plato, Jesús, Ana y Jaco se llevan los aplausos por su atención.
Así que ya sabes, si te plantas por Patones de Arriba, El Lavadero no es un sitio que puedas dejar pasar, especialmente porque el servicio está a la altura.
Qué tipo de cocina se puede encontrar en el menú
A ver, ya te digo que si vas a El Lavadero de Patones, te va a encantar. Tienen una terraza increíble donde puedes comer mientras te bañas en el sol y miras esas vistas que son de película. Kien no querría eso, ¿no? Te hacen sentir como en casa, y más después de una buena ruta. Es un lugar top. La carta de fuera es reducida, pero eso no es un problema, ¡porque lo que probamos fue una delicia! Las migas con un sabor que flipas y el pulpo a la brasa con esa cama de revolconas y patatas que lo acompañaban, ¡madre mía!
El bebido, no te preocupes, porque sale bien de precio. Yo pagué unos 22€ por persona, y eso sin postre ni vino, así que imagina. Cuando más te lo pienses, no hay forma de que con ese ambiente y esas vistas no termines satisfecho. Claro, te advierto que los camareros están un poco desbordados, así que si vas, tranquila, tomate las cosas con calma. Pero, el que nos atendió era un crack, de esos que te hacen sentir bienvenido.
La segunda visita no fue menos, eh. ***El Lavadero*** se reafirmó como el mejor restaurante de Patones. La terraza sigue siendo una joya, ideal para picotear un poco mientras te preparas para lo que viene. Tienen un menú económico y variado, perfecto para llenar energías tras una mañana dando vueltas por la montaña. ¿Y la atención? De matrícula. Totalmente recomendado. Por persona, si quieres comer bien, cuenta de 20 a 30€. Y no te asustes por el ruido; allí se puede charlar tranquilamente.
Y ya que estamos, en el menú puedes encontrar de todo: desde esas migas que flipas hasta platos más elaborados, como el pulpo a la brasa o la cazuela de quesos. Así que ya sabes, si te da hambre y quieres un sitio chulo, ¡no te lo pienses mucho!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








