
Si andas por Hiendelaencina y buscas un buen lugar para comer, tienes que pasar por Mesón Sabory en Pl. Mayor, 9. Este sitio tiene un ambiente acogedor y una decoración que te hace sentir en casa. Pero ojo, no todo es oro: aunque el chef Julián prepara un par de delicias como el cordero y el cabrito al horno, la carne no siempre es fresca y esas famosas patatas bravas son más bien recalentadas. Del menú, la calidad y cantidad no siempre justifica los precios que piden. Aun así, no te pierdas sus torreznos ni la sorprendente tarta de chocolate. ¿Te animas a probarlo?
Mesón Sabory
Página web
Horarios Mesón Sabory
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–17:00, 20:00–23:00 |
| martes | 11:00–17:00, 20:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–17:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 0:00–17:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 11:00–17:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 10:00–17:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 11:00–17:00, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Sabory
Dónde se encuentra el Mesón Sabory
¡Ey, coleguillas! ¿Habéis escuchado hablar del Mesón Sabory? Es ese sitio que está en la Pl. Mayor, 9, 19242 Hiendelaencina, Guadalajara, y la verdad es que está que flipas. Me lo habían recomendado, y cuando llamé, la persona al otro lado fue súper amable. Pero eso fue solo el principio, porque al llegar, nos echaron una mano con el carro y el servicio fue espectacular. La comida es de 10; tienen una cocina de la tierra que no se equivoca, y el precio está más que justificado. Por unos 50-60€ por persona, te vuelves con el estómago a reventar. Sin duda, volveremos.
Si lo tuyo son las tapas, aquí hay que probar las bravas. Son famosas gracias a esa salsa secreta que no sé qué tiene, pero es adictiva. Y, ojo, si buscáis un sitio familiar, este es el lugar. La comida es casera y con ingredientes de primera, todo por un precio que va de 20-30€. El ambiente es genial, y el trato del personal te hace sentir como en casa. Recomendadísimo hacer una reserva porque suele llenarse.
Y hablando de tapas, las patatas bravas y los torreznos son obligatorios. Si optas por el menú degustación, son 40€ por persona, y es una experiencia. Para los que prefieren un ambiente más tranquilo, el nivel de ruido es moderado, así que puedes estar de charla sin problema. Y si hace buen tiempo, ¡saca las raciones fuera en la terraza! Hay muchas plazas para aparcar, y además, el aparcamiento es gratuito.
Por último, si pasáis el día ahí, no olvidéis dar un paseo por el pueblo después, que es una preciosura. En resumen, si queréis disfrutar de una comida bestial y un servicio que te atienden como a rey, el Mesón Sabory en Hiendelaencina es el lugar. ¡No os lo perdáis!
Cuál es la dirección exacta del Mesón Sabory en Hiendelaencina
Mira, si buscas un lugar para comer en Hiendelaencina, Mesón Sabory es el sitio. 5 estrellas se lleva de calle. Nos lo recomendaron y ya entiendo por qué. Las bravas son el bombazo, pero no te olvides de probar el somarro y la asadurilla porque también están de rechupete. El ambiente es muy acogedor, rollo casa de abuela, y eso te hace sentir como en casa. El camarero, un tío muy majo, nos ofreció chupitos y café al final, ¡todo un detalle! A nosotros nos salió por 10-20 € por cabeza.
Hemos comido genial, de verdad. Comida casera y servicio veloz, los camareros siempre están de buen humor. Te dejo un consejo: si quieres repetir de los entrantes, aquí no te ponen pegas. La atención es un 5 de 5, además, las patatas bravas son un imprescindible. Repito, ¡volveremos seguro! El precio fue un poco más alto, 30-40 € por persona, pero merece cada euro.
Y te cuento, el dueño, José, tiene una mano increíble. Todo el rollo del restaurante es por sus abuelos mirobrigenses. La chimenea se encarga de asar la carne a la brasa y eso le da un toque especial. Un día, mi mujer no podía comer la salsa de las bravas porque está embarazada y le prepararon un platito de patatas sin salsa ¡gratis! Eso dice mucho del trato que dan.
Este lugar es como un pequeño tesoro escondido. La morcilla es jugosa y de las mejores que he comido. Y los torreznos, ¡madre mía! ¡Son adictivos! Así que, no lo dudes, si quieres disfrutar de comida rica y un buen ambiente, Mesón Sabory, en Pl. Mayor, 9, 19242 Hiendelaencina, Guadalajara, es tu parada.
Cómo es el ambiente del Mesón Sabory
Ya te digo, el Mesón Sabory es un sitio que tienes que probar sí o sí. Cinco estrellas le doy, porque aquí no escatiman con la comida. El menú está lleno de delicias y las raciones son abundantes y de calidad. Yo me flipé con el cabrito y el somarro, están de infarto, de verdad. Y eso sin olvidar las famosas bravas que son un must. Cada bocado se siente como una fiesta y los entrantes son igual de impresionantes. Y si pensabas que ahí acababa la cosa, ¡espera a catar los postres! Son el remate final perfecto.
Si vas en grupo, mejor haz reserva, que no querrás quedarte fuera. Para un grupo de cinco personas, todo salió de 10, como quien dice. El precio ronda los 50-60 € por persona, pero por lo que comes y lo bien que te tratan, vale la pena cada euro. Y aunque lo quieras repetir, ten cuidado, porque no sobra nada y no se puede llevar. Así que prepárate para dejar el plato limpísimo.
Ahora, sobre el ambiente del Mesón Sabory, es cómodo y acogedor. Tienes varias zonas para sentarte, ya sea dentro o en el patio exterior. El ruido es moderado, así que puedes charlar sin problemas. Además, la atención es inmejorable, siempre están al tanto de tus necesidades. Sales rodando y con una sonrisa después de cada visita. Si no has ido aún, ya estás tardando, ¡merece la pena volver!
Quién es el chef del Mesón Sabory
Vaya, si hablas del Mesón Sabory, ya sabes que estamos ante uno de esos sitios que se merece todas las estrellas del universo, y no exagero. 5 estrellas y 100% recomendable. Si vas, no te puedes perder esos menús que tienen, uno de 55€ con asado y otro de 45€ con churrasco. ¡Un festín total! Cuando llega la comida, es para compartir: ensalada de tomate, morcilla, picadillo de chorizo y, sin duda, las mejores patatas bravas que he probado. Y lo mejor, el precio incluye bebida, varios postres (flan, tarta de queso, arroz con leche, ¡hay donde elegir!) y, para rematar, la famosa crema de orujo o licor de hierbas. ¡Menuda forma de terminar la comida!
La atención es otro punto a favor, de verdad. El personal es encantador, siempre al quite para que no te falte de nada. Nos sirvieron raciones extra de bravas sin problema, y hasta nos dejaron repetir lo que quisiéramos. ¿Y lo mejor de todo? Íbamos con una niña, y lo que le pusieron a ella no nos lo cobraron. Un gesto que hace que uno se sienta como en casa. Salimos de allí disfrutando de un día en familia y con ganas de volver. ¡Gracias, Mesón Sabory! Sin duda que repetiré.
Y hablando de maravillas, la comida es de 5, el servicio también y el ambiente es genial. Para el ruido, nada del otro mundo: moderado, así que puedes disfrutar de la charla. Las plazas de aparcamiento son amplias y gratis, así que olvídate del estrés por dónde dejar el coche.
En cuanto a las quejas, hay de todo. Al parecer, algún cliente no se sintió cómodo con el tema de los menús y acabó con mal sabor de boca. Pero, siendo sinceros, eso puede pasar en cualquier lado. Lo importante es que muchos salimos encantados. En cuanto al chef del Mesón Sabory, aunque no tengo un nombre exacto, sí que está claro que quienquiera que maneje la cocina sabe lo que hace. ¡La comida no miente!
Cuáles son algunas de las especialidades del chef Julián
Ya te conté que fui al Mesón Sabory, y la verdad, fue una experiencia increíble. Teníamos la suerte de coincidir con una concentración del Club Porsche España, así que el lugar estaba que reventaba. Pero no te preocupes, a pesar de la multitud, el trato fue de 10. Organización de primera; todo fluía rápido y funcionaba como un reloj. El sitio en sí es un encanto; antes era la casa de la abuela de los dueños, y se nota la calidez del lugar. Comimos un menú cerrado de fin de semana, y el cabrito estaba para llorar de lo bueno que estaba. Si quieres comer, sin duda es muy recomendable.
Sobre el servicio, el ambiente y la comida, no podemos atacar a nada: 5 estrellas en todo. Gastamos entre 40 y 50 € por persona y, la verdad, es un precio justo por la calidad. Los platillos obligatorios son el cabrito asado y las patatas bravas, que además vienen con un surtido de postres que es una locura. Si te gusta la pasta, no te pierdas los torreznos y bravas; no hay mejor forma de empezar. Y si te apetece algo fresco, una ensalada de tomate y cebolla te va a dar la vida. Ah, y si eres fan de la fabada, también la tienen. Así que, ya sabes, ¡pídelo todo!
Ahora, por otro lado, no todo es color de rosa. Escuché que hay quien ha tenido una experiencia fea en el mismo lugar. A alguien le pusieron un platito de bravas sin pedirlo y le cobraron 8 €. Es un toque raro, ¿no? Eso sí, parece que ya no ponen tapas por defecto, lo que da un poco de mal rollo, ya que se siente que solo están mirando cómo despejarte la cartera. 25 € por 3 cervezas y 2 botellas de agua. En serio, ¡qué dolor! Comida y servicio muy por debajo de lo esperado, un 1 en todo.
Pero volviendo a lo bueno, el Mesón Sabory es un sitio muy agradable; su salsa brava es la mejor que he probado. Y si buscas un lugar con terraza, la tienen muy chula. Suelen ser bastante accesibles en términos de grupos y lo mejor, aparcas gratis en la calle, así que no tienes que preocuparte por encontrar sitio. De hecho, hay muchas plazas libres. Y para los peques, hay un menú especial por solo 15 €.
Y si te preguntas cuáles son algunas de las especialidades del chef Julián: sin duda, el cabrito es el plato estrella, seguido por esas bravas que te hacen querer repetir hasta el infinito. Así que, ¡prepara tu estómago y ve a disfrutar de una buena comilona!
La carne en el Mesón Sabory siempre es fresca
Mira, si buscas un buen plan para comer en Hiendelaencina, Mesón Sabory es la movida. Te cuento que nuestra experiencia fue de 10, y eso no es exagerar. El personal fue super amable y atento; había un camarero que parecía que le preocupaba más nuestra comodidad que su propio almuerzo. En cuanto a la comida, ¡madre mía! Todo estaba espectacular, con porciones gigantes que, sinceramente, no te dejarán con hambre. Eso sí, si optas por el cabrito, prepárate para soltar entre 40 y 50 euros por persona, pero hazme caso, ¡vale cada céntimo!
Nosotros pedimos un menú con varios entrantes y el famoso cabrito. Las patatas bravas que tienen son legendarias, y si te gustan los platos con chorizo, sus torreznos son un clásico total. Y ya que estamos, la experiencia del servicio fue inmejorable: todo el mundo allí parece tener una sonrisa y están siempre dispuestos a ayudarte. Ten en cuenta que si quieres ir, necesitarás hacer una reserva, porque se pone a tope.
Después de un largo día de senderismo, se siente bien parar a picar algo. Las raciones eran brutales y sabrosas. La recomendación de nuestros amigos no falló; todo estaba para chuparse los dedos. Lo mejor de todo, hay parking gratuito en la calle, así que no tienes que estresarte buscando dónde dejar el coche.
Ahora, para responder a si la carne en el Mesón Sabory es fresca: te puedo garantizar que lo es. No solo la calidad de su cabrito es impresionante, sino que también nos hicieron un mini tour por los hornos, explicando todo el proceso. Así que, ya sabes, ¡no dudes en darte una vuelta por allí!
Cómo están preparadas las patatas bravas en el Mesón Sabory
Y bueno, ¿qué te digo del Mesón Sabory? Está en Pl. Mayor, 9, 19242 Hiendelaencina, y es un sitio que ya es un clásico en Guadalajara. Iba con las expectativas altísimas, y te juro que no decepcionan. El salón es súper acogedor, con una chimenea encendida que te hace sentir como en casa. Los menús rondan entre 30€ y 40€, dependiendo de lo que elijas de segundo, pero créeme, valen la pena. Y al final, rematan con café y licores que te hacen salir rodando de la felicidad. La atención de los camareros, impecable, ya sabes cómo va, todo el mundo siempre sonriendo y atentos.
Y si buscas un sitio chill para unas buenas bravas o unos torreznos, este es tu sitio. Te lo digo fácil: es una parada obligatoria cuando estás por ahí. El ambiente es acogedor y la comida, de diez. Tantos platos para elegir, que se te hace la boca agua solo con pensarlo. Han pasado varias veces sin reserva y siempre hay sitio, pero no te confíes, porque se llena rapidísimo.
Lo mejor es la cantidad de comida que te ponen en la mesa. Las bravas son de otro mundo, y el secreto ibérico, ni te cuento. Pero es que hasta las judías y las croquetas tienen un sabor que flipas. Todo está hecho con ingredientes de calidad, y los postres, ¡uf!, son de los que te hacen querer más. Ah, y el vino y las bebidas, también van incluidos en el menú. Vamos, que no te salvas de regresar, porque te vas a quedar con ganas de más.
Y hablando de las patatas bravas, en el Mesón Sabory están preparadas con un toque especial que las hace irresistibles. Las sirven bien crujientes y las salsas que las acompañan te vuelven loco. No son las típicas, aquí las hacen con cariño y eso se nota. Así que si quieres disfrutar de un buen rato y comer como un rey, ya sabes dónde ir.
Justifican la calidad y cantidad de los platos los precios del menú
Vaya planazo el de hoy en el Mesón Sabory. 5 estrellas bien ganadas, y no es para menos. Este año, la comida familiar ha sido todo un espectáculo y, como de costumbre, Julián y Jose nos han recibido con los brazos abiertos y esa sonrisa que rompe el hielo. La comida es un festival de sabores, todo hecho en casa y con el cariño de la dueña. La ensalada de tomate de huerta es fresquísima, las judías guisadas con merluza están de lujo, sin mencionar el cabrito asado que se deshace en la boca. Y no olvidemos las patatas bravas de película y esas croquetas que son pura gloria. Para rematar el festín, el flan casero y la tarta de queso de la casa que te dejan pidiendo más. ¡Un verdadero deleite!
Hablando de los precios, no te preocupes si tu presupuesto es ajustado. Puedes hacerte un menú por 50-60 euros y salir más que satisfecho. Aunque si quieres algo más relajado, hay opciones por 40-50 euros. El trato de Julián y Jose es de los que te hacen sentir como en casa, y eso suma muchísimo. He vuelto después de un tiempo y la amabilidad, junto con el buen rollo de su padre, que es un encanto a su edad, sigue siendo el mismo. Lo mejor es que si llegas con hambre, mejor no desayunes mucho porque aquí no te vas a quedar con ganas de nada.
Ahora, sobre la oferta del menú a 35 euros para el almuerzo: aunque hay algo de debate, hay que admitir que la comida está rica y que puedes repetir lo que quieras. El servicio es de diez, los camareros son unos profesionales y el ambiente del lugar es muy cálido y acogedor. Pero, sinceramente, considerando que estamos en un pueblito, uno podría pensar que el menú tendría que ser más asequible. Ya sabéis, un menú que podrías pagar a 20-25 euros en otros sitios. Aún así, el detalle de la hogaza de pan que nos regalaron fue un buen gesto y hace que valga la pena venir.
¿Justifican la calidad y cantidad de los platos los precios del menú? Bueno, si lo piensas bien, aunque el precio del menú a 35 euros en un lugar remoto puede parecer un poco elevado, la calidad de los platos y la posibilidad de repetir hacen que al final, si te pasas un buen rato con amigos o familia, el billete no se sienta tan pesado. Así que sí, ¡hazte un favor y ven a disfrutar de Sabory!
Qué platos se recomienda no perderse en el Mesón Sabory
No sé cómo te lo piensas, pero Mesón Sabory es un lugar que no puedes dejar pasar si estás cerca de Hiendelaencina. 5 estrellas fácil. Aquí vas a encontrar un asado espectacular. Eso sí, te aconsejo que reserves, porque el sitio suele estar más lleno que una lata de sardinas. El servicio es rápido y los camareros son un amor, atentos a lo que necesites en todo momento.
Si vas, ¡tienes que probar las patatas bravas con salsa casera! Son de otro planeta. Además, tienen unos entrantes que están muy ricos para abrir boca antes de darle caña a su especialidad: el cabrito, que está tan tierno que se deshace en la boca. De verdad, de los mejores sitios de la zona para comer asado, y con los precios que manejan, es todo un chollo para lo que ofrecen. Así que claro, volveremos y no una vez, ¡sino varias!
Ahora, no todo es color de rosa. Algunos dicen que las patatas bravas son lo mejor del lugar, y aunque los torreznos son un poco complicados de masticar y el cabrito algo seco, el resto de la comida no está mal. Tienen dos menús bien generosos, con un montón de entrantes, pero la estrella siempre será el cabrito y las bravas. Puedes repetir lo que quieras y, la atención, de 10. Así que, aunque es cierto que hay altibajos, la experiencia global sigue siendo buena.
Y si te preguntas qué platos no te puedes perder en Mesón Sabory, la respuesta es clara: patatas bravas, cabrito y, si tienes chance, algún postre de su variedad que, aunque no se llevan el protagonismo, siempre son un buen cierre. En serio, date el capricho y haz tu reserva. Te aseguro que no te arrepentirás.
Es el Mesón Sabory un lugar acogedor para comer
Y bueno, después de dar una vuelta por Hiendelaencina, hay que hacer una parada en el Mesón Sabory. Está justo en Plaza Mayor, 9, un lugar que no te puedes perder. Desde que entras, ya sientes la vibra. Las paredes son de piedra y la decoración tiene ese toque rústico que a todos nos mola. Este sitio tiene ese aire familiar que te hace sentir como en casa, ya sabes, ideal para ir con amigos o en plan tranquilo con tu pareja.
La carta es un show, para que te hagas una idea. Tienen desde platos tradicionales de la zona a ricos pinchos. Si eres de los que ama la carne, el chuletón es un must. Pero ojo, los pescados tampoco se quedan atrás. ¡No te olvides de probar sus tapas! Te digo que puedes hacer una comida entera solo a base de picoteo y no te vas a arrepentir.
Y hablando de precios, son muy razonables, así que no tienes que pelarte los bolsillos para disfrutar. Además, el servicio es super amable, te hacen sentir como en familia y eso siempre se agradece. ¡Nada de esperar diez años a que te tomen la orden!
Ahora, la pregunta del millón: ¿Es el Mesón Sabory un lugar acogedor para comer? Sin duda. La combinación de buen rollo, comida rica y ese ambiente familiar te aseguran una buena experiencia. Así que ya sabes, si andas por Hiendelaencina, no dudes en hacer una parada por allí. Te va a molar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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