
¡Ey, compis! Si andáis por la N-260, a la altura del kilómetro 491 en Linás de Broto, Huesca, debéis de hacer una parada en el Merendero de Cotefablo. Este bar, que abrió sus puertas en mayo de 2023, se ha vuelto el punto de encuentro para los que buscan buena comida después de explorar rutas como Pelopín y Toronzué. La antigua borda que han rehabilitado le da un toque auténtico y la comida tradicional que sirven no tiene comparación. Además, está justo antes de entrar al túnel de Cotefablo, así que es imposible pasarlo por alto. Si necesitáis más info o queréis reservar, llamad al +34 628 48 09 13. ¡No os lo perdáis!
Merendero de Cotefablo
Página web
Horarios Merendero de Cotefablo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–20:00 |
| martes | 10:00–20:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 10:00–20:00 |
| viernes | 10:00–20:00 |
| sábado | 10:00–20:00 |
| domingo | 10:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Merendero de Cotefablo
Dónde se encuentra el Merendero de Cotefablo
¡Ey, gente! Si andáis por la N-260, km 491, tenéis que hacer una parada en el Merendero de Cotefablo. Justo al pasar el túnel, está en un lugar espectacular, con vistas que te dejan sin aliento. ¿Hay algo mejor que comer rodeado de naturaleza? Para los que vienen de camino a Linás, Viu, Torla o Broto, este sitio se convierte en un stop perfecto para degustar algo rico.
Así que, ¿qué hay para comer? Podéis disfrutar de migas, conservas en orza, jamón y queso. La comida está buena, pero ojo, los precios son un poco altos para lo que ofrecen, entre 20 y 30 € por persona. Eso sí, si el trato fuera mejor, sería un combo mucho más top. En cuanto al ambiente, es tranquilo y está bien para charlar, pero el servicio deja un poco que desear. ¡Un 3 en servicio, pero un 4 en comida!
Ahora, si vas con varios colegas, de 3 a 4 personas, no tendrás problema. Te sirven rápido, ¡menos de 10 minutos de espera! Hay aparcamiento gratuito cerca, aunque llegar al merendero puede ser un poco complicado si llevas sillas de ruedas. Pero si tienes peques, ¡no os preocupéis! Son bienvenidos.
En resumen, el Merendero de Cotefablo es un lugar con un encanto particular, perfecto para relajarse y dejarse llevar por la naturaleza. Si os ponéis en el plan de desconectar, aquí lo podéis hacer. Y para los que se preguntan ¿dónde está? Justo a la salida del túnel de Cotefablo en Linás de Broto, Huesca. ¡No os lo perdáis!
Cuál es el kilómetro específico de la N-260 donde se localiza el Merendero de Cotefablo
Pero, ¿habéis oído hablar del Merendero de Cotefablo? Si no lo habéis hecho, ya estáis tardando en pasar por ahí. Este lugar está en la N-260, kilómetro 491, y os prometo que es una experiencia que no os podéis perder. La comida es simple, pero deliciosa: huevos con patatas, y luego elegís lo que queréis añadirle, ya sea chorizo, morcilla o lo que se os antoje. Además, los postres son un must: la trenza y la tarta casera no os decepcionarán.
Lo que realmente hace que el Merendero brille es la atención. Carlos, el dueño, es un amor. Siempre está dispuesto a ayudar y hacerte sentir como en casa. La verdad es que muchos sitios podrían aprender de su trato porque es espectacular. Y, para rematar, aceptan pago con tarjeta, lo que, seamos sinceros, es un alivio en medio de la montaña.
Si tenéis un rato, os recomiendo dar una vuelta y subir al pelopin por la mañana. No os llevará más de 2 horas y 30 minutos a ritmo lento, y al final del camino os esperan esos buenos huevos que se sienten como un premio. El precio está de lujo, entre 10 y 20€ por persona. Comida, servicio y ambiente: todo un 5 estrellas.
Pero ojo, no todo el mundo sale tan encantado de ahí. He oído de alguien que no tuvo la misma suerte. Entró esperando un buen rato, pero el servicio fue un desastre. Lo dejó claro: no le ofrecieron menú y los empleados estaban más ocupados comiendo que en atender. Eso fue chungo, la verdad. Así que, en resumen, si buscáis un buen plan gastronómico, el Merendero de Cotefablo es el sitio; solo aseguraos de que hay alguien listo para atenderos cuando lleguéis. ¡No os equivocáis, el kilómetro 491 es el punto!
Cuándo abrió sus puertas el Merendero de Cotefablo
Así que ya te digo, en nuestro último viaje paramos en el Merendero de Cotefablo y fue un acierto total. Nos habían hablado muy bien de él, y vaya que no decepcionó. El sitio tiene un ambiente súper tranquilo y la terraza tiene unas vistas espectaculares a Monte Perdido. Aunque nos sentamos dentro, ya te digo que en verano tiene que ser un deseo comer allí al aire libre. Además, el chico que nos atendió fue muy majo y servicial, de esos que te hacen sentir como en casa.
La comida en el Merendero es otro nivel. Nos pedimos unas migas que estaban deliciosas y un plato de queso que estaba muy bien servido. Y las cañas eran de Estrella Galicia, bien tiradas, ¡no te digo más! El precio fue super razonable, pagamos 26€ en total, que sale a 5€ por persona. Vaya, un precio más que justo por la calidad que ofrecen.
El lugar es muy familiar, ideal para recuperarte después de una caminata. La chimenea estaba encendida, lo que hacía que el ambiente fuera súper acogedor. Hubiese querido aprovechar la terraza, pero el mal tiempo nos lo impidió. Aun así, estoy segura de que en un día soleado tiene que ser un auténtico lujo estar tomando algo allí.
Si quieres reponer fuerzas, este sitio es perfecto. La comida es auténtica, con buenas longanizas, lomos y costillas, además del café, que estaba también de vicio. El trato es muy agradable y se nota que ponen cariño en todo. Ah, y hay bastante opción de aparcar gratis cerca, así que no te preocupes por eso.
Y aunque no tengo el año exacto, el Merendero de Cotefablo lleva funcionando un tiempo, brindando un espacio único para disfrutar de un aperitivo, almuerzo o incluso una merienda o cena temprana. Si buscas un sitio auténtico con buen rollo, ya has encontrado el lugar. ¡No te lo pienses más!
Qué tipo de comida se ofrece en el Merendero de Cotefablo
¡Oye, si no conoces el Merendero de Cotefablo, te estás perdiendo algo increíble! Imagina pasar el túnel y de repente encontrarte con un bar en un sitio tan espectacular. Nos topamos con el Sr. Toño, un crack que se nota que sabe lo que hace. Este no es solo un bar, ¡es una experiencia! El lugar es súper limpio, con buen rollo en cada rincón y bien atendido. Si buscas un sitio donde sentirte a gusto, aquí lo encuentras.
La gente emprendedora como Elena y Toño merecen un aplauso. Si haces un sitio con tanto cariño y lo recuperas así, te vas a ganar el corazón de cualquiera. La comida es un must: he probado los huevos fritos con chorizo y panceta, ¡espectaculares! No es que me tire flores, pero repito cada vez que puedo. ¿Y lo mejor? Te saldrá entre 20 y 30 € por persona, ¡más que justo para lo que ofrecen!
Y si estás pensando en hacer alguna excursión por la zona, este lugar es parada obligatoria. Ya sea que vayas hacia el pueblo abandonado de Otal o solo quieras disfrutar de las vistas, no hay forma de que te arrepientas. La atención es de 10, ambiente tranquilo y muchas plazas de aparcamiento. Ideal para grupos, de verdad. Hasta hay opciones vegetarianas, así que no hay excusas.
Para resumir, en el Merendero de Cotefablo, te vas a encontrar con dos huevos fritos con chorizo, panceta, verduras a la plancha y mucho más. Además, el trato es sencillamente encantador. No pases de largo, ven y disfruta de un rato agradable en un lugar que se siente como en casa. ¡Seguro que volverás!
Qué rutas populares se pueden explorar antes de visitar el Merendero de Cotefablo
Ya te digo que el Merendero de Cotefablo es una auténtica maravilla. Si te has pegado una buena ruta motera por la N-260, este lugar es un hallazgo total. 5 estrellas por los cuatro costados, y es que después de descubrirlo, seguro que vuelves. La comida, el servicio y el ambiente son de categoría, no hay manera de que te decepcione. Aquí estás en un ambiente acogedor con gente con un trato de lujo, ideal para reponer fuerzas después de un día a tope.
Y no te preocupes por la pasta; con precios que rondan de 1 a 20 €, no se te va a ir de las manos. Las migas y las patatas con huevos y chorizo son un must. Si te gustan las tartas caseras, te van a dejar sin palabras. Perfecto para un almuerzo y, si te lo estás preguntando, puedes pagar con tarjeta, que esto siempre viene bien.
Las vistas desde el merendero son otra cosa, bro. Es un rincón precioso para relajarte y tomar algo mientras miras el valle. Y lo mejor de todo es que está lejos del turismo masificado que encuentras en Torla o Broto. Debido a su ubicación privilegiada, después de una ruta por el Toronzue o el Pelopín, definitivamente es el lugar al que querrás hacer una parada. Con un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, llegar es pan comido.
Así que, si estás planificando tu ruta, no dudes en explorar los valles del Pilupin. Después de una jornada de senderismo, este merendero es el remate perfecto. Sin duda, un sitio que te va a dejar con ganas de más. ¡Hazte un favor y no te lo pierdas!
Cuál es el ambiente del Merendero de Cotefablo gracias a su ubicación en una antigua borda
Mira, si estás por la N-260, km 491, tienes que parar en el Merendero de Cotefablo. Este lugar es una joyita. Ya con 5 estrellas, el ambiente ya te dice que la cosa va en serio. La atención es de primera, pero lo mejor es el café; es el café más espectacular que tomé en estas vacaciones. Créeme, no te lo puedes perder.
Llegamos ahí a las 16:00 y, sin problema, nos pusimos a disfrutar de unas raciones. La costilla y la hamburguesa fueron de otro nivel. Todo limpito y acogedor, y la terraza... ¡madre mía! Las vistas son pura naturaleza y calma, el sitio ideal para decir 'hasta luego Pirineos'. Te sientes como en casa, pero rodeado de lo mejor del paisaje.
En la comida, los huevos con panceta son un must, aunque vi a otros con unas migas que tenían una pinta increíble. Todo muy a buen precio, ¿10-20 € por persona? ¡De lujo! Y el ambiente, con el ruido bajo, es perfecto para charlar con los colegas. Si eres de esas personas que buscan un buen sitio para almorzar o comer con amigos, este es tu lugar. Las migas y las papas con longaniza son su hit, no te olvides de probarlas.
El trato es impecable, y el lugar en sí, una antigua borda, le da un rollo único. El entorno, limpio y agradable, sumado a la sonrisa del personal, hace que te sientas de maravilla. Es un lujo tener un sitio así tras un buen día de alpinismo o BTT. Y sí, se siente un buen rollo, sobre todo porque la pareja que lo gestiona se nota que le pone cariño al asunto. Sin duda, repetiré cada vez que esté por la zona.
Es fácil encontrar el Merendero de Cotefablo al viajar por la N-260
Ya sabéis que a veces, cuando vas de ruta, el hambre puede atacar en cualquier momento. El Merendero de Cotefablo es uno de esos sitios que deberías tener en mente. Está en la N-260, kilómetro 491, en Linás de Broto, Huesca, y te prometo que es un auténtico hallazgo. Aquí, el trato es súper agradable, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La verdad es que se come de maravilla, ¡y eso es lo que importa, no?
El lugar en sí es preciosísimo. Tienes un ambiente tranquilo, perfecto para relajarte después de un buen paseo. Y sí, lo mejor es que, a pesar de estar al lado de la carretera que va a Torla, las vistas son espectaculares. Te sientas, pides algo rico, y te quedas embobado con la naturaleza. La comida es totalmente casera, con precios que no te hacen temblar al mirar la carta. La combinación de comida, servicio y ambiente es un sólido 5 estrellas. Vamos, que te vas a ir con una sonrisa y la panza llena.
Y para los que se preguntan si es fácil encontrarlo, ¡sin problema! Si viajas por la N-260, el Merendero de Cotefablo está bien señalizado, así que no te vas a perder. La carretera te lleva directo y, cuando lo veas, vas a querer parar. Así que ya sabes, si haces una escapada por esa zona, asegúrate de hacer una parada aquí. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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