La Vieja Caldera Restaurante

La Vieja Caldera Restaurante

Si buscas un buen sitio para comer en Zaragoza, La Vieja Caldera Restaurante en Av. de los Estudiantes es donde tienes que caer. Aquí te esperan menús diarios con comida casera y de calidad, ¡perfectos para acompañar con una caña o un vermut! Aunque está apartado del bullicio del centro y cerca del Polígono Malpica, la relación calidad-precio es de las mejores. Tienen tres menús especiales además de su carta, y la variedad de platos, como las parrilladas, es brutal. ¡Con más de 1073 reseñas y un 3.8 en Restaurant Guru, este lugar te va a dejar con ganas de volver!

La Vieja Caldera Restaurante

Restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 904 Reseñas
Dirección: Av. de los Estudiantes, Santa Isabel, 50016 Zaragoza
Teléfono: 976 57 11 95

Horarios La Vieja Caldera Restaurante

DíaHora
lunes7:00–23:00
martes7:00–23:00
miércoles7:00–23:00
jueves7:00–23:00
viernes7:00–23:00
sábado8:00–1:00
domingo8:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Vieja Caldera Restaurante

Dónde se encuentra La Vieja Caldera Restaurante

¡Ey, colegas! Hoy quiero hablaros de La Vieja Caldera Restaurante, un sitio que está en Av. de los Estudiantes, Santa Isabel, 50016 Zaragoza. La cosa es que le echamos un vistazo y, para ser sinceros, la experiencia ha sido bastante buena. 4 estrellas para este lugar, ¡y ya veréis por qué!

Fui con un colega y, mira, el servicio fue top. Las camareras, super amables, siempre con una sonrisa. Pedimos un café, un Aquarius de naranja (que venía con un gajo, un detalle que otros bares pasan por alto) y una croqueta de jamón que estuvo de lujo. El total salió por unos 6,30€. Hablando de la croqueta, os digo que he probado muchas, pero esta estaba gigante y muy rica. Eso sí, el pan un poco duro y seco, parecía de ayer. Pero la croqueta… ¡por dentro era pura delicia! Recomendable al 100%.

Luego, también hay opciones de parrilladas que son increíbles. He oído que son para dos o hasta tres personas y van con ensalada y patatas. Si tienes hambre y ganas de carne o marisco, este es tu sitio. Lo único a tener en cuenta es que aparcar por allí puede ser un poco complicado, así que mejor planificar. El ambiente está chill, con un nivel de ruido bastante bajo, así que puedes hablar tranquilamente sin problemas.

Para contestar la pregunta del millón: ¿Dónde se encuentra La Vieja Caldera Restaurante? Muy fácil, amigos. Están en Av. de los Estudiantes, Santa Isabel, 50016 Zaragoza. Si buscáis un buen plan para comer o tapear, ¡este es el lugar!

Qué tipo de comida ofrece La Vieja Caldera Restaurante

Ya te había dicho que La Vieja Caldera no es precisamente un lugar donde la prisa sea la norma, ¿verdad? 1 hora y 40 minutos para comer un menú del día entre tres personas es un rato largo, amigo. ¡Y no creas que porque te tiras horas esperando es porque están a mil! Los camareros pasan por ahí como si no hubiera un mañana, pero no se dignan a tomarte nota. Una pena, porque cuando al fin llega la comida, no está nada mal. Pero con lo lento que es el servicio, parece que el camarero está cocinando con su abuela. Este es el tercer intento de darles una oportunidad y, bueno, creo que ya sé que no lo volveré a intentar.

Ahora, no te voy a engañar. El precio está bastante bien, entre 10 y 20 euros por persona, y el menú tiene un par de cositas que se salvan. La comida suena bien, pero el trato es un desastre. ¿Te acuerdas de aquel camarero que era un encanto? Oscar, le llamaban. Ahora el personal parece que viene con resaca de mala leche, y eso lo hace todo más incómodo. Si el ambiente ya no es chido, discutir con ellos por cualquier cosa le quita la gracia a la comida. Por tres veces me lo he pensado, pero ahora se acabó.

Sin embargo, hay quienes alaban el menú de entre semana, que incluye un primero, segundo, postre, pan, vino y agua. Ahí parece que hacen bien las cosas, y el servicio se lleva una buena nota. Pero, claro, si cada vez que vas es una odisea, al final te terminas haciendo la pregunta: ¿qué tipo de comida ofrece La Vieja Caldera? Al parecer, se centraron en una cocina que, si bien tiene buenas opciones, se ve opacada por la actitud de los camareros. En resumen, la comida debería ser el protagonista, pero el espectáculo del servicio toma todas las palmas.

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de La Vieja Caldera

Entonces, al grano, hablemos de La Vieja Caldera Restaurante en Zaragoza. Estuvimos allí el domingo y, la verdad, 5 estrellas por el servicio. El sitio estaba a reventar, pero los camareros no paraban. Tuvieron un trato y atención que no se ven todos los días. Pedimos el menú y, en cuanto a calidad-precio, fue un acierto total. La presentación y la cantidad, de 10. Es nuestra primera vez, pero ya te digo que vamos a volver. Sabemos cómo es esto, un día puedes tener un servicio brutal y al siguiente ya no tanto, pero de momento, la primera toma de contacto fue excelente.

Ahora, no todo ha sido un camino de rosas. Escuché que a otros les pasó algo raro. Por ejemplo, tomaron una mariscada que estaba buena, pero ahí el camarero se picó un poco cuando le pidieron un taper para las sobras. Les dejó el taper vacío en la mesa y, ¡hala! Se fue sin más. Así que tuvieron que rellenarlo ellos mismos. La cuenta también fue un plan raro, sin platillo ni nada y las vueltas en la mano. Ahí perdieron la propina, y no creo que les hizo gracia. Situaciones raras y un trato que dejó a todos un poco confundidos.

En otro intento, un grupo se llevó una decepción tremenda. La atención en la barra fue pésima, y el camarero no tenía ni una pizca de educación. Les cobró de más y, para rematar, les negó la hoja de reclamaciones. Todo esto mientras criticaba a los otros clientes. Una pena, porque la terraza y el local parecen estar bien, pero ese servicio los dejó sin ganas de volver.

Y para cerrar, ¿qué platos destacan en el menú de La Vieja Caldera? Pues, la mariscada es una de las estrellas, aunque con algún problemita fue más sorpresa que otra cosa. También hay un par de platos más que se dicen que están bien, pero, claro, depende de cómo se dé el día. Así que si piensas ir, más vale que esperes buena onda.

Hay menús diarios en La Vieja Caldera Restaurante

Pues mira, ya te digo que La Vieja Caldera Restaurante ha sido una montaña rusa de experiencias. La primera vez que fuimos, hace un año, fue un 10 en todo: la comida, el servicio, el ambiente... una gozada. Pero esta vez, la historia fue otra. La cosa empezó mal desde que nos sentamos. Casi una hora en la que no nos trajeron ni agua ni vino, y cuando al fin el camarero apareció, ya te imaginas, tardó otra hora en llevarnos la comida. ¡Y eso si tenemos suerte! Cuando llegó, la carne parecía más cuerda de zapato que otra cosa. En serio, ¡qué decepción! Pagar entre 20 y 30 euros por esa calidad, no tiene sentido! La calificación no puede ser otra que 1 estrella.

Y si pensabas que esto se quedaba aquí, pues no. Un grupo de 15 amigos decidió hacer la prueba y se encontraron con el mismo desastre. Algunos ya habían terminado de cenar mientras otros esperaban por sus platos... lo de servir rápido y bien parece que no lo manejan. En fin, es una faena que, entre hamburguesas incompletas y platos olvidados, acabaron saliendo peor de lo que entraron. Por lo visto, el servicio nunca da la talla, y la calidad-precio... pues ni hablamos: igual de cara que la primera vez. Otra vez, 1 estrella para ellos.

Sin embargo, no todo es desastre. Hay quien ha tenido buenas experiencias, como el que grita a los cuatro vientos sobre su parrillada de marisco y que el menú de fin de semana es calidad-precio a tope. Pero con eso, ¿es suficiente para que yo, después de lo visto, vuelva? Lo dudo.

Para cerrar, sobre la pregunta, si hay menús diarios, por lo que escuché de otros, parece que sí, pero con todo lo demás, esos menús no compensan el mal servicio y la comida que no mola. Vamos, como te cuenten la historia de que hoy hay buena calidad o que han cambiado la cocina, yo ya no me creo nada. ¡A ver si la próxima hay más aciertos que decepciones!

Cuál es la especialidad de los menús diarios ofrecidos en el restaurante

La verdad es que la Vieja Caldera Restaurante no dejó precisamente una buena impresión. Estábamos de paso por Zaragoza, rumbo a Barcelona, y nos paramos a merendar. La atención fue un desastre; el camarero parecía tener otros planes y se notaba en su cara. La comida, ni fu ni fa. He comido mil veces en Zaragoza y es la primera vez que me planteo no volver a un sitio. En resumen, comida: 2, servicio: 1, ambiente: 2. Podrías encontrar cosas peores, pero ¿para qué?

Aprovechando la tarde, decidimos pedir algo de la carta. Optamos por calamares a la andaluza y huevos rotos con jamón. Lo de los calamares fue un desastre total: saladísimos, aceitosos y diminutos, ¡caros no! En cambio, los huevos rotos estaban más o menos, aunque muy hechos y sin sal. El jamón y las patatas salvaban un poco el plato, pero ya no había ganas de probar más. Lo mejor de la experiencia fue la atención del camarero, eso hay que admitirlo. Pero después de todo esto, ni de coña volvíamos.

Otra experiencia, este en la que quedé con unos colegas para almorzar, fue igual de decepcionante. La camarera era un poema: me dijo que esperara porque estaba ocupada. Pedimos un par de platos y la escena fue épica: calamares crudos y torreznos pequeños que dejaban mucho que desear. Al final, con cervezas y copas, nos salió a 24€ por cabeza. Con precios así, ni que estuvieran en el centro de Zaragoza. Dudo que yo vuelva y creo que casi todos pensamos lo mismo. Comida: 2, servicio: 1, ambiente: 2 otra vez.

Respecto a los menús diarios, la verdad es que no brillan por su variedad. La cosa va más por la comida clásica, como tortillas o algún guiso, pero con lo que probamos no hay mucho atractivo para regresar. Mientras haya opciones mejores en Zaragoza, la Vieja Caldera puede quedarse con su carta mediocre. ¿Te imaginas escuchar eso? ¡Qué pena!

Es necesario hacer reserva para comer en La Vieja Caldera Restaurante

Mira, amigo, hablemos claro sobre La Vieja Caldera Restaurante. Si creías que ibas a encontrar un bar del barrio con precios razonables, te van a dar un buen chasco. 7,40 € por una jarra de cerveza y un tinto de verano... ¡venga ya! Eso es un atraco, y más cuando lo que te sirven no vale ni una fracción de lo que pagas. Además, el servicio es más incómodo que una silla de playa en el invierno; los camareros más preocupados por discutir entre ellos que por atender a la gente. ¿Para qué ir a un sitio así?

Y hablemos de la comida. Suena bien cuando dicen que tienen raciones y tal, pero he probado su ensalada de rulo y, sinceramente, me dejó frío. No hay excusa para que algo tan simple salga por un precio tan alto. Hay mil bares en Zaragoza que te ofrecen algo mejor, más rico y a un precio humano. Así que lo mejor que puedes hacer es buscarte otro sitio. Este parece más un robo que un bar.

Pero bueno, en otro intento, decidí darle otra oportunidad. Un domingo me planté allí con el plan de pedir su menú de 25€. Empecé con fidegua, que estaba pasable, pero la cantidad era ridícula. Luego me traje un entrecot que, además de crudo, era un poco duro. Y cuando llegó la hora del postre, la torrija estaba más seca que el desierto. Fui a este lugar con un grupo, y nos atendieron tarde; parece que los camareros preferían charlar que ponerse las pilas.

La verdad es que después de tantas decepciones, si vas a La Vieja Caldera, mejor asegúrate de que has reservado. Pero, sinceramente, con este cristo de servicio y comida mediocre, igual es mejor que te busques otra opción que no implique esperar una eternidad para que te atiendan o para que te sirvan algo que no muerdes. Así que, ¿reservar? No es necesario si no estás muy convencido, siempre habrá sitios mejores. ¡Ahí lo dejo!

Cuál es la relación calidad-precio en La Vieja Caldera

Ya te digo, La Vieja Caldera en la Av. de los Estudiantes es un sitio que tiene sus altibajos, pero hay que reconocer que tiene su encanto. Cuando estuve por ahí desayunando, no pude resistirme al bocadillo de ternasco. ¡Madre mía, qué delicia! Por unos 10€ por persona me llevé un buen desayuno, con un ambiente intenso pero agradable. El servicio fue correcto, así que fue un buen comienzo del día.

Aunque, claro, no todo es perfecto. Escuché de unas experiencias que roza lo fatal. Algunos cuentan que el servicio puede dejar un poco que desear, sobre todo cuando hay mucha gente. Una vez esperaron casi media hora para una ración que solo había que calentar y ¡bam! Se encontraron con un plato ridículo que no valía lo que les cobraron. Y cuando fueron a decir algo, la respuesta fue más que grosera. Un desastre, la verdad.

Sin embargo, hay un montón de gente que dice que tienen buenas parrilladas de carne y marisco. El menú del día también parece ser correcto con buena relación calidad-cantidad-precio, aunque hay quienes se quejan de la calidad en ocasiones. A veces parece que los productos no están del todo bien tratados, y eso puede hacer que la experiencia no sea la mejor.

Entonces, ¿cuál es la relación calidad-precio en La Vieja Caldera? Diría que va de la mano de lo que pidas. Para desayunos y comidas sencillas, parece que puedes salir satisfecho sin romperte el bolsillo. Pero si vas en busca de una comida top, hay que tener más cuidado, porque las sorpresas desagradables pueden estar a la vuelta de la esquina. En general, es un lugar que vale la pena probar, pero ¡ve con precaución!

Qué bebidas acompañan mejor la comida en La Vieja Caldera

Lo que se respira en La Vieja Caldera Restaurante no es lo que era, la verdad. Hace un tiempo me planté allí y no me volví a sentir como en casa. La comida ha decaído, y eso es un hecho. Antes me encantaban sus platos, pero ahora no hay comparación. Y el servicio, puf, regular tirando a malo. Un tío que parecía que le habían robado el bocata, contestando de mala manera. Eso sí, había una chica joven que, con toda la buena onda del mundo, intentó arreglar el desaguisado. Es un chasco, porque en el barrio hay sitios que están mil veces mejor, con buena comida y mejor trato, y a veces por el mismo precio o incluso menos. No creo que me pase por allí de nuevo, al menos por un tiempo. Ojalá se pongan las pilas y mejoren.

La última vez que fui, nos sentamos y a esperar. 14:20 y todavía sin cartas, tuvimos que pedirlas y, ya no hablemos de lo que tardaron en servirnos. Imagínate, hasta las 15:55 para los primeros platos, con un caos total. Los camareros ni se enteraban de qué mesa era la nuestra; un auténtico descontrol. Era nuestra celebración y acabamos amargados. No lo recomiendo en absoluto. PENOSO. La comida a duras penas se salva, pero ese ambiente y servicio te hacen perder las ganas.

Sin embargo, hay pequeñas luces en medio de esta tormenta. En ocasiones me he topar con una tortilla de patata que es de otro nivel. Y si tienes suerte, puedes disfrutarlo en la terraza con un poco de agua espolvoreada, que en estos calores se agradece un montón. Así que no todo es malo; hay buenos momentos si pillas el día.

Sobre las bebidas que acompañan mejor la comida en La Vieja Caldera, me decantaría por algo sencillo y fresco. Teniendo en cuenta que la comida a veces deja que desear, un buen vino blanco o incluso una cerveza bien fría pueden ser justo lo que necesitas para no amargarte. Mantén el ambiente leve y, a ver qué tal se la juegan en cocina, si te decides a ir.

El restaurante se encuentra en una zona concurrida de Zaragoza

La verdad es que si estás buscando un lugar para comer bien, La Vieja Caldera Restaurante es una opción que no te puedes perder. Está en Avenida de los Estudiantes, en el barrio de Santa Isabel. La comida aquí es una brutalidad; tienen unos platos que te dejan la boca hecha agua. Desde las tapas hasta los platos principales, todo está preparado con un toque casero que te hace sentir como en casa. Si te gusta la carne, la parrilla aquí es un espectáculo, y no te olvides de probar los postres; son el cierre perfecto a una buena comida.

El ambiente es muy chido y acogedor, ideal para ir con los colegas o incluso para una cena más tranquila. Los precios están bastante bien por la calidad de la comida, así que no te va a doler tanto el bolsillo como en otros sitios. Además, suelen tener ofertas que valen la pena. La atención es otra cosa buena de este lugar; el personal siempre está de buen rollo y te hace sentir como si fueras un viejo amigo.

Y sí, te lo digo claro: la ubicación es bastante estratégica. Santa Isabel es un barrio que no se queda atrás, siempre hay movimiento y la gente suele parar por aquí para comer o cenar. Es una zona concurrida de Zaragoza, así que no hay excusa para no ir a disfrutar de lo que tienen para ofrecer. ¡Así que ya sabes, no te lo pienses mucho y hazte una visita a La Vieja Caldera!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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