
¿Buscas un lugar donde relajarte y disfrutar de la naturaleza? Entonces bienvenido a Hostal Las Rumbas, un acogedor hotel de 2 estrellas en Nuévalos, Zaragoza, a solo 2 km del impresionante Monasterio de Piedra. Aquí tienes todo lo que necesitas: terraza, jardín y unas vistas de cine al embalse de La Tranquera. Ya sea que te vayas de escapada o estés trabajando, este lugar tiene el rollo perfecto, con habitaciones cómodas, calentitas y Wi-Fi gratis. Así que, si quieres desconectar y empaparte de historia y naturaleza, ¡no dudes en reservar tu estancia y disfrutar de la buena onda de Las Rumbas!
Hostal las Rumbas
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Mapa Ubicación Hostal las Rumbas
Dónde se ubica el Hostal Las Rumbas
¡Hey, colegas! Si están buscando un lugar donde despejarse y pasarla bien, Hostal Las Rumbas puede ser una opción. Tiene el rollo de un hotel de 2 estrellas que, aunque es más humilde, tiene su encanto.
Lo bueno: La atención del personal es de 10, son súper atentos y siempre están dispuestos a ayudar. Las camareras son rápidas y el desayuno incluido es un detalle que se agradece un montón. Imagina despertar y disfrutar de unas vistas preciosas al monte y al lago. La habitación está limpia y acogedora, perfecto para relajarse después de una jornada de exploración. ¡Te vas con ganas de volver!
Ahora, no todo es de color de rosa. El lugar está bien ubicado, pero tiene sus fallos. En el 2025, no tener aire acondicionado es un problemón. Si no puedes dormir por el calor y los mosquitos, lo mejor es aceptar que tendrás que dejarlo antes de lo previsto. Aunque la propietaria lo entendió y no nos cobró, eso no arregla la falta de confort. Las instalaciones son algo antiguas y eso puede ser un bajón, ya que una buena cama y un buen descanso son clave.
Y, para que lo sepáis, el Hostal Las Rumbas está en Travesía Monasterio De Piedra, S/N, 50210 Nuévalos, Zaragoza. Así que, si andan cerca y les da el antojo de una escapada, ya saben a dónde ir. Pero, cuidado con la música alta si coinciden con las fiestas del pueblo, ¡puede que no peguen ojo!
Cuántas estrellas tiene el Hostal Las Rumbas
El Hostal Las Rumbas es un lugar que nos encantó. Este agosto, fuimos un grupo de 20 personas y nos metieron en el anexo, solo para nosotros. Las habitaciones, la verdad, más que correctas, cómodas y con ventiladores en todas partes. Nadamos un poco en la piscina municipal al lado y disfrutamos de una cena bastante buena en el hostal. Ah, y hablando de la cena, todo fue super rápido, los platos elegidos con antelación, y el trato del personal fue súper amable. En resumen, cada uno por poco y el precio, ¡outstanding! Habitaciones: 5, Servicio: 5, Ubicación: 5.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Cuando llegamos al hostal, un tipejo nos recomendó comer en un sitio a la salida del monasterio. Las migas que te ofrecen de entrada están bien, pero luego el menú de 16 € es todo de lata, sin nada fresco. Vamos, un poco caro para lo que te ponen en el plato. Lo malo es que en esta zona no hay muchas opciones, así que caes en la trampa de probar lo que encuentras.
Ya que estamos con la comida, pasamos a otro asunto. Un día nos metimos en el hostal para cenar, y otra vez pedimos el menú del día. Sin duda, ponedle también un 5 a la comida, muy rica y sobre todo, las natillas eran casa, de esas que saben a gloria. El personal en ese lugar siempre atento y rápido. Como hablábamos de la habitación, me tocó una enorme para tres, pero yo solo, así que me arreglé bien. Sí, el baño tenía un par de detalles a mejorar, pero en general, el ambiente era tranquilo y se dormía de lujo.
Y el desayuno fue la guinda del pastel. Un buffet libre genial y unas vistas a un lago que quitan el hipo. Yo haría de este lugar una parada obligatoria si buscas relax. No hay muchos ruidos, ni tráfico, solo calma y buena comida. Así que, para la pregunta del millón, ¿cuántas estrellas tiene el Hostal Las Rumbas? Dos estrellitas que le van perfectas, y con lo que ofrecen, ¡merece la pena!
Qué atracciones están cerca del hostal
Mira, el Hostal las Rumbas no es un 5 estrellas, pero para lo que buscas está bastante bien. No te esperes lujo, pero el trato del personal es una maravilla. Estos tíos hacen que te sientas como en casa, y el restaurante se lleva la palma. Cenamos ahí una noche y quedamos flipados con la carne de barbacoa; estaba en su punto, tierna y sabrosísima. Si te gustan las buenas parrillas, no te lo puedes perder.
En cualquier caso, estuvimos unos días en abril y la familia que lleva el hostal nos trató como reyes. Nos dieron un montón de recomendaciones sobre excursiones que ni habíamos pensado y todas fueron brutales. La limpieza de la habitación era de 10 y las vistas al embalse eran un espectáculo. Eso sí, el lugar es ideal si buscas un sitio tranquilo para desconectar.
Ahora, siendo realistas, hay que decir que las habitaciones pueden variar. Cuando quieras reservar, asegúrate de que te den una decente porque, aunque el precio está bien, nos tocaron unas que parecían de otra época. Los colchones eran como dormir en la piedra, y eso que estábamos en el edifi... contiguo. Pero, bueno, si solo te quedas un par de días, se aguanta. El servicio, por otra parte, fue correcto y la comida es lo que esperas por lo que pagas.
Y para terminar, ¿qué hay cerca del hostal? Pues tienes el Monasterio de Piedra a un paso, además de unas termas y varios pueblos chulos en los alrededores. La ubicación es perfecta para hacer turismo. Así que si decides ir, ¡prepárate para un viaje relax y buena comida!
A qué distancia se encuentra el Monasterio de Piedra del hostal
Mira, te cuento, que acabamos en el Hostal Las Rumbas de una manera súper improvisada. Estábamos buscando dónde quedarnos cerca del Monasterio de Piedra y encontramos este lugar en Booking, así que nos lanzamos. Es un hotelito de 2 estrellas que tiene su encanto a pesar de que el edificio sí se siente un poco antiguo. Las paredes de nuestra habitación estaban un poco roídas por los muebles, pero, la verdad, eso no nos molestó. A veces, lo viejo tiene su rollo, ¿no crees? Lo que sí me flipó fue la limpieza. Todo estaba bien cuidado y la habitación era acogedora. La cama y las almohadas eran de lujo, eso lo valoramos un montón porque al final de un día largo, necesitas descansar a gusto.
Y el desayuno fue otro nivel, te lo juro. Tiene de todo: café, infusiones, fruta, varios tipos de pan, embutidos, ¡hay hasta tortilla y bollería! Y para rematar, hay una terracita desde donde se ven las vistas al embalse, ¡una maravilla! La atención del personal fue de 10, siempre atentos desde que llegamos hasta que nos fuimos. Tal fue el buen rollo, que decidimos cancelar nuestra reserva por Booking de forma gratuita y pagarles directamente a ellos. Se lo merecían, de verdad. Sin duda, volveremos.
Ahora, no todo el mundo tuvo la misma suerte que nosotros. Hay quienes se llevaron un chasco porque les tocó en un edificio contiguo que no tenía nada que ver con el rollo renovado que muestran en las fotos. Una habitación pequeña, sin ascensor, y se escuchaba todo lo que pasaba en el pasillo. Eso, si buscas un lugar para descansar, no es lo ideal. Dicen que el desayuno era lo único medio decente, pero aún así, no se veían contentos con su experiencia.
En cuanto a la distancia del Monasterio de Piedra, está a solo unos minutos del hostal, así que es súper práctico si quieres ir a verlo. No hay excusa para no dar un paseo y disfrutar de ese lugar. En resumen, si buscas un sitio tranquilo y buen rollo, Las Rumbas está bastante bien, pero asegúrate de que te den la habitación en el edificio adecuado.
Qué tipo de instalaciones ofrece el Hostal Las Rumbas
Mira, si estás pensando en quedarte en el Hostal Las Rumbas, te voy a ser sincero: la experiencia no es la que uno esperaría. Primero, hablemos de la comida. No te dejes engañar por el menú que te ofrecen. Por 24€, lo que te sirven es pollo a la brasa seco con patatas congeladas, y esos platos que prometen maravillas, como las chuletillas, son más bien escasas y no tienen ni un poco de sabor. Y si piensas que las migas son un buen detalle, piénsalo dos veces, porque están crudas y la verdad, he probado migas mucho mejores en otros sitios. No es un lugar recomendado para comer, ni por asomo.
En cuanto al servicio, me parece que deberían tomar notas. La atención es la misma de siempre: regular: un 1 en mi libro. La única que se salva es una camarera que sí pone de su parte; de resto, la actitud parece que les pesa. Además, hay un tema con la limpieza: los vasos y cubiertos no estaban del todo limpios, y o sea, venimos a comer, no a pasar el rato con restos de otros clientes, ¿me entiendes? Aquí deberíamos exigir un poco más de cuidado, porque no es agradable sentarse a la mesa y ver eso.
Sobre las instalaciones del hostal, si te toca una habitación de los años 80, vas a sentir que viajaste al pasado. El baño pide a gritos una reforma, y aunque el desayuno y el restaurante están aceptables, el resto deja mucho que desear. El hostal tiene buenas vistas y está en una ubicación bastante tranquila, cerca del Monasterio de Piedra, que podría ser lo único rescatable. Así que, en resumidas cuentas, las instalaciones son bastante básicas y necesitan una mano de mejora, especialmente en las habitaciones y servicios. Si vas en grupo o con familia, quizás te diviertas, pero asegúrate de buscar otras opciones para comer.
El hostal tiene terrazas y jardines
Sin rodeos, el Hostal Las Rumbas está con todo para pasar un fin de semana largo perfecto. El lugar es tranquilo y se nota que el personal sabe lo que hace, siempre tienen una sonrisa y son amables. Claro, hay unos detalles que podrían mejorar, pero la atmósfera es tan relajada que al final no te importa mucho. Las habitaciones son cómodas y limpias, así que te puedes echar una buena siesta. Las valoraciones son buenas: habitaciones 4, servicio 5 y ubicación 5.
Y no hablemos de la comida, ¡un menú que te deja con ganas de más! Empiezas con unas migas de Aragón que están para chuparse los dedos, luego unos chipirones tiernos que piden pan y cerra con un mousse de chocolate que es pura gloria. El camarero nos trató como reyes, tan profesional que realmente hizo la experiencia aún mejor. Con un servicio de 5 y ubicación de 5, repetiriamos sin dudarlo.
Pero claro, no todo es un camino de rosas. Hay quien tuvo una experiencia fatal, con un pollo a la brasa quemado que ni se podía comer. La atención también deja que desear, con un servicio que fue de 1 estrella. Eso sí, estos son solo casos puntuales; la mayoría de nosotros nos fuimos contentos y bien alimentados.
Y sobre el café, ¡vaya precios! Un par de euros por una tostada con tomate y un café, ¡estupendo! Ah, y si andas con un grupo busca el menú del día a 16€ que está bien y se pasa rápido. Puedes comer bien después de visitar el Monasterio de Piedra, que está a la vuelta de la esquina.
Y ya para cerrar, el hostal cuenta con terrazas y jardines que le dan un toque especial. Así que si quieres relajarte al aire libre, aquí tienes un buen sitio para disfrutar del entorno. En resumen, vale la pena pasar por allí y disfrutar de todo lo que ofrecen.
Cómo son las vistas desde el Hostal Las Rumbas
Mira, si estás pensando en caerte por el Hostal Las Rumbas, te cuento que la cosa va de más a menos, dependiendo de a quién le preguntes. Escucha, hay reseñas de todo tipo. Algunos dicen que lo recomendaron por un lugareño de buena fe, pero a estos les sirvieron judías a medio cocinar y pollo insípido que probablemente lleva en el congelador desde el Pleistoceno. Y no hablemos de las migas, que varios comensales de la mesa de al lado calificaron como una experiencia mística horrible. ¿El arroz con tomate? Ni lo pienses, mejor consulta más reseñas en Tripadvisor.
Pero espera, hay quien tiene una opinión diferente. A muchos les gustó la comida del menú después de visitar el Monasterio de Piedra. Dicen que estaba deliciosa y que el lugar tiene un ambiente acogedor. Bueno, al menos los precios son correctos, así que si vas con un grupo o en pareja, puede que te funcione si sólo buscas un bocado y no ser un crítico gastronómico.
Eso sí, la atención al cliente ha sido un tema candente. Una chica que estaba atendiendo parece que no daba a basto y muchos clientes se fueron con mal sabor de boca, que no está bien. En fin, ese ambiente tranquilito es bueno, pero la falta de respeto del staff es algo que no se perdona fácilmente. En resumen, las reseñas son un tanto contradictorias y hay que ir con ojo.
Y sobre las vistas desde el Hostal Las Rumbas, la cosa parece ser que son bastante buenas. Al menos, la gente menciona las buenas vistas y que el lugar es tranquilo. Si lo que buscas es desconectar un rato, puede que valga la pena darle una oportunidad, ¡pero no esperes un lujo de cinco estrellas!
Las habitaciones del hostal son cómodas
La verdad, el Hostal Las Rumbas en Nuévalos es un hallazgo. No entiendo cómo no le dan más bombo. Este lugar tiene 5 estrellas por calidad/precio, y es que lo que pagas te lo devuelven con creces. Las vistas al embalse son, sin exagerar, de ensueño. Te sientes tan a gusto que el servicio te hace sentir como en casa. Y eso que no somos de repetir, pero si estamos por la zona, sí o sí volvemos a esa habitación 205.
Y no solo es el buen rollo del alojamiento, sino que el restaurante del hostal tiene un nivel que flipas. Hicimos una parada para comer y, ¡madre mía!, los platos son 100% caseros y súper sabrosos. Hasta nos invitaron a unas migas que estaban de locos. El ambiente, de diez, y atención del personal inmejorable. Además, los que tienen perritos, como nosotros, ¡no se preocupen! Le sirvieron agua a nuestra peludita en un cuenco, y eso se agradece un montón.
Me da rabia que algunas opiniones sean negativas. Hay un par de reseñas de personas que no tuvieron el mismo rollo. La verdad es que las camareras pueden no haber sido las más amables, pero también es cierto que hubo una que era un encanto. En cuanto a la comida, hay platos que no valen la pena. Pero, en general, ¡deberías arriesgarte! A nosotros nos fue de maravilla. Hasta el buffet de desayuno estaba bien montado y todo súper limpio.
Así que, para responder tu pregunta, ¿las habitaciones del hostal son cómodas? La respuesta es definitivamente sí. Las camas son confortables y cuando llegas después de una exploración por la zona, lo único que quieres es descansar. Aquí te aseguro que lo vas a lograr. Además, el trato que te dan es personal y cercano, así que pasarás una buena noche sin problemas. En resumen, Las Rumbas es un sitio que merece la pena. ¡No te lo pienses mucho!
Se ofrece acceso a Wi-Fi en el Hostal Las Rumbas
Pues mira, si estás buscando un lugar para escaparte y desconectar, el Hostal Las Rumbas en Nuévalos es el sitio. Con 5 estrellas por el trato y la calidad, no vas a tener queja. Las habitaciones están en muy buen estado, limpias y con unas vistas que son para quedarte fijo. Y el servicio, amigo, es bastante bueno, siempre atentos a lo que necesites. Ideal para ir en familia o con amigos, porque el ambiente es tranquilo y perfecto para relajarte.
La ubicación también es un puntazo. Te vas a sentir cómodo, rodeado de naturaleza, y a buen precio, así que no se te va a hacer pesada la estadía. Las habitaciones tienen una calificación de 5 en todas partes, así que si eres un poco exigente como yo, no te va a fallar. Además, también tienen un restaurante donde probamos el menú del día a 16 euros, que estaba de lujo y te saca del apuro si no quieres salir a buscar comida. La cantidad es buena y estaba rico, así que sí, también se come bien.
Ah, y si te preguntas si hay Wi-Fi en el Hostal Las Rumbas, la respuesta es que sí, así que no te preocupes por desconectarte del mundo. Aunque, con todo lo que hay por hacer por ahí, lo dudo. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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