
Si andas por Lanuza, no te puedes perder Elfrondón, un restaurante familiar que está en C. Juan de Lanuza, 9. Este lugar es un auténtico hallazgo, con platos que son puro amor, como su tierno rape, las migas bien curradas y un entreco que no podrás olvidar. Además, no te vayas sin probar su yogur y su vino sorprendente, ¡van de cine! La terraza tiene vistas espectaculares al pantano (aunque ojo, solo puedes pedir en el interior), y el servicio es de lo mejor. Si buscas buena comida y buen rollo, Elfrondón es tu sitio.
elfrondón
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Mapa Ubicación elfrondón
Dónde se encuentra el restaurante Elfrondón
¡Ey, colegas! Si andáis buscando un sitio para comer en Lanuza, echadle un ojo a Elfrondón, que está en C. Juan de Lanuza, 9, 22640 Lanuza, Huesca. Es un restaurante familiar que tiene su rollo, pero os cuento lo que dicen por ahí. Las opiniones son como una montaña rusa, así que aquí va un resumen.
Por un lado, hay quien dice que es un buen spot para tomarse unas cervezas en la terraza, que da al embalse y se está de lujo al sol. La comida… bueno, digamos que no es nada del otro mundo. Los precios están por encima de la media, y la calidad tampoco destaca. Pero hay un punto a favor: tiene aparcamiento. Así que, si solo queréis unas cañas, puede molar. Por cierto, le dan 3 estrellas en general.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias más agradables. Un grupo que comió allí recomendó probar las migas; dicen que son exquisitas. Comparten que el precio del menú está bien por lo que ofrecen, aunque los cafés y bebidas van aparte, así que ojo con eso. La atención fue de 5 estrellas, buen trato y buena vibra, lo que siempre suma. De hecho, este sitio se lleva 4 estrellas en general.
Sin embargo, por ahí también se escucha lo contrario. Hay quien salió muy decepcionado porque la comida era de baja calidad. Los platos pequeños y caros, con la mayoría de los productos congelados. No, gracias, ¿verdad? La atención no fue la mejor y se quedaron sin ganas de regresar. Aquí la cosa baja a 1 estrella con comentarios nada positivos.
Ah, y no olvidéis que si queréis encontrar este restaurante, tenéis que dirigiros a C. Juan de Lanuza, 9, 22640 Lanuza, Huesca. Así que, ya sabéis, si voláis por allí, echadle un ojo, pero no esperéis un festín de Michelin. ¡Va, que disfrutéis!
Qué tipo de comida ofrece Elfrondón
Y bueno, la experiencia en Elfrondón es un mezcla de emociones, ¿sabes? Por un lado, tienes esas vistas espectaculares al embalse que, la verdad, no tienen precio. Pero después… pues no sé, a veces te da la sensación de que el servicio es un tanto “sui generis”. Si estás en el pueblo durante una semana y decides darles una oportunidad en par de ocasiones, al final, es posible que te dé un poco de pereza volver. Y lo de la tarjeta… mínimo 10€ para pagar, que, no sé, no parece muy legal que digamos.
El trato, uff. A veces es como si te atenderían solo cuando a ellos les apetezca, con su "espera, que ahora estoy liado", y tú ahí, como si estuvieras molestando. A veces tienes que sacarte tú las cosas a la terraza, y si ves a los conocidos, te das cuenta de que tienen un trato totalmente diferente. Que, sinceramente, si no estuvieran donde están, no creo que resistieran con el estilo de atención que tienen, especialmente con esa terraza que deja mucho que desear en cuanto a mantenimiento.
En la otra cara de la moneda, hay quien se ha encontrado con un servicio muy amable, especialmente si vas con peques. Algunos dicen que les acogieron genial, incluso cuando estaban terminando su comida, y las risas fueron parte de la experiencia. Si tu plan es ir a tomar algo ligero, como un café o un helado, está bien, pero si quieres comer algo más consistente, quizás deberías pensarlo dos veces, porque los precios son un tanto altos para lo que ofrecen.
Y en cuanto al tipo de comida, parece que se van desde croquetas de cocido hasta pinchos de tortilla, pero no esperes grandes maravillas. Hay quienes opinan que la calidad no justifica el precio y que, con un poco de esfuerzo, podrían ofrecer algo mejor. Así que, si pasas por allí, ve con la mente abierta pero prepárate para lo que te espera.
Cuáles son los platos más recomendados en Elfrondón
Así que, si estás buscando un sitio en Lanuza que te deje con ganas de más, Elfrondón es la jugada. 5 estrellas de nota, y la razón está clara: este restaurante familiar ha sido la elección perfecta para una comilona entre amigos o en familia. Cuando fuimos, éramos 10 personas y, la verdad, todos salimos a tope. Platos caseros absolutamente fenomenales, y esos postres buenísimos que siempre dejan un buen sabor de boca. Los camareros son de lo más amables, y la relación calidad-precio no tiene comparación. Ya estoy pensando en volver, ¡es un hecho!
Aprovechamos la visita al pueblo, que es un encanto, y de repente, ¡bum! Nos metimos en Elfrondón y fue todo un acierto. 4 estrellas para ellos, porque la atención fue de lujo. El entrecot, una delicia, y el postre de yogur que pedimos, espectacular. Para colmo, nos tomamos el café en la terraza con vistas al lago de Lanuza. ¡Un planazo! Pero bueno, no todo es color de rosa. Cuidado, porque hay opiniones que dicen lo contrario.
Hubo quienes salieron decepcionados, poniendo una estrella, y no entiendo cómo les fue tan mal. Hablan de un menú de 24€ que se queda corto en cantidad y sabor. Las migas dicen que parecían un aperitivo más que un plato, y el entrecot estaba más duro que una piedra. Pero bueno, lo único que se salva es el postre casero, así que algo bueno hay. Pero vaya, por lo que cuesta, no esperes una comida digna. Si hay que hacer cola, mejor ve a otro lado. ¡Y ni hablemos del aparcamiento! Eso allí es un problema.
Pero para los que han tenido la suerte de comer bien, parece que los platos que debes probar en Elfrondón son el revuelto de setas, las migas con huevo frito, y si tienes ganas, la sopa que dicen que está espectacular. En resumen, si buscas un lugar amable con buena comida en Lanuza, este sitio no decepciona, pero ve preparado para lo inesperado. ¡Buena suerte!
Qué especialidad de pescado se destaca en Elfrondón
Y bueno, hablemos de Elfrondón, que parece que se ha vuelto un punto de referencia para todos en Lanuza. Este restaurante familiar tiene su encanto, pero no todo es color de rosa. La comida, a ver, no está mal, pero no esperes nada del otro mundo. Te vas a dejar entre 20 y 30 pavos por persona y probablemente salgas con la sensación de que has pagado un poquito más de lo que deberías, sobre todo teniendo en cuenta la calidad y cantidad del producto.
Si te da por sentarte en la terraza junto al lago, lo que puedes disfrutar es un café o un refresco, porque de comer allí, olvídate, es un sitio bastante descuidado con hierbas por las alturas y un ambiente un poco triste. 3 estrellas, esa es su puntuación general, y aunque la comida casera tiene su gracia, no es lo más alucinante que hallarás por ahí.
Me flipó que la borraja con almejas estaba bastante buena, y las albóndigas de caza tampoco se quedan atrás, acompañadas de unas patatas chips caseras que estaban de lujo. Pero ojo, que lo que leí sobre las croquetas no me convenció para nada. Al final, ese yogur de postre fue un acierto, así que un punto a favor, aunque la bodega, un poco floja. Si decides cenar cerca de Formigal, puede funcionar.
Pero, amigo, también hay historias horrorosas. Un grupo de senderistas parecía pasarlo fatal, con raciones escasas y un trato que dejaba mucho que desear. Una ensalada ridícula, al camarero le dio por cambiarte el precio en vez de atender tu queja, y eso me parece una falta total de respeto. Por no hablar de lo de pagar en efectivo y con una cuenta en papel de envolver. ¡Vaya tela!
Y ya para acabar, en cuanto a algún pescado destacado en Elfrondón, mejor vete a otro sitio. Con los platos de nunca acabar y un ambiente tirando a horrible, no creo que encuentres nada que te vuele la cabeza. Así que si te apetece variedad y calidad, echa un vistazo a otros restaurantes de la zona y evita esa decepción.
Elfrondón ofrece opciones para vegetarianos o veganos
Y ya que estamos hablando del Elfrondón, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es el lugar. Con 5 estrellas en su haber, realmente lo vale. El menú está repleto de platos variados, todos con sabor exquisito y, lo mejor, sin vaciarte el bolsillo. El local es moderno, ¡cuidan mucho los detalles! Y el servicio, ni hablar, son super amables y siempre tienen una sonrisa lista para ti. Sin duda, es todo un acierto parar aquí si andas en la zona.
Ahora, contrastando, hay quienes no han tenido la misma suerte. Escuché la historia de unos que venían de Formigal y pensaron que Lanuza era un buen lugar para hacer una parada. Al final, se sintieron un poco abandonados al tener que sentarse en una terrazita con tres mesas, y ni hablar de las tapas. Solo probaron unas bravas y, según ellos, la calidad era bastante pobre, ¡y por un precio que no se justificaba! Se fueron desilusionados y les costó dar menos de una estrella. Duro, ¿eh?
Y luego hay otros que se quejaron de que el ambiente y el trato del personal no eran los mejores, y que la comida no cumplía las expectativas. Durante su visita, les sirvieron una ensalada que era casi invisible y una hamburguesa con patatas congeladas que no llegaron al nivel. Es una pena saber que hay opciones que decepcionan así.
En resumen, a Elfrondón se le quiere por su buena onda y su buen comer, aunque hay que estar atentos a las opciones. Y sí, si te lo preguntas, ofrecen elecciones para vegetarianos. Puedes encontrar desde ensaladas hasta sus famosas papas bravas. Así que, si andas en modo veggie, no temas, ¡hay opciones para ti!
Qué postre es imprescindible probar en Elfrondón
Mira, hablemos de Elfrondón, ese restaurante familiar que está en C. Juan de Lanuza, 9, 22640 Lanuza, Huesca. No sé tú, pero yo he oído cosas variadas. Para empezar, hay gente que lo ama y le da 5 estrellas. Dicen que las vistas son espectaculares y que hay que verlas al menos una vez en la vida. El precio por persona está entre 10-20 €. La comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5. Además, el ruido es bajo, así que puedes charlar tranquilamente, y trabajan con grupos de todos los tamaños. Eso suena de lujo, ¿no?
Pero luego tienes las críticas que son un verdadero desastre. Escucha esto: hay quien dice que la comida es como de instituto y que el precio es abusivo. Cobra 40 euros por lo que parece un menú de resaca. Han comentado cosas como aceite con rabas y una ensalada que podrías hacer tú mismo en casa. Para colmo, si quieres sentarte en la terraza, te ignoran, ¡y eso no está bien, amigo!
Y ya ni hablemos de lo que pasó con una mera ración de albóndigas de venado a 15€ con ¡tres albóndigas! Las patatas bravas eran un chiste: 8 patatas y se acabó. En la parte del bar no tienen menú, y si te pides un agua y un café, te clavan casi 11 euros, ¡qué locura! La atención es buena, pero si la comida no acompaña, ¿para qué vamos?
En resumen, dicen que el sitio es un poco caótico, y parece que han perdido el rumbo. Te hacen cruzar una carretera para sentarte en una terraza que hasta da miedo. Y las críticas son duras: algunos han preferido irse a un lugar más amigable, como esas mil casas en Sevilla donde la gente sí sabe tratar a los clientes. Entonces, te lo digo claro: Evita este lugar si puedes.
Y si llegas a picar y decides ir, ¡no te olvides de pedir el tarta de queso! Dicen que es el postre que debes probar sí o sí, porque lo demás puede ser un riesgo. Asegúrate de que lo saquen bien, porque parece ser lo único que realmente pinta bien en un menú tan desilusionante.
Qué bebida se sugiere para acompañar las comidas en Elfrondón
Mira, parece que Elfrondón tiene sus cosas buenas y malas. Por un lado, le doy cuatro estrellas porque, sinceramente, un menú de 20€ me parece un pelín caro, sobre todo cuando no puedes disfrutar de la terraza, que había mesas vacías. Pero bueno, la comida está rica, el ambiente es bastante tranquilo y todo está limpio, así que no me quejo del todo. Además, los camareros son atentos, así que no descarto volver.
A la cena fui con una cuadrilla de 12 amigos y la experiencia fue de lo más grata. Tienen platos de caza que son típicos de la zona y, cuando un amigo se puso malo, tuvieron el detalle de prepararle la cena para llevar. ¡Eso sí que es un gesto! Salva fue nuestro camarero, un tipo super simpático y con un par de chascarrillos que nos alegraron la noche. En cuanto al servicio, se lleva un 5 estrellas de mi parte.
Luego, volví con otros amigos y pedí migas y albóndigas, ¡todo espectacular! Sin esperar nada, nos sentaron enseguida, lo cual se agradece. La camarera fue muy atenta, así que el servicio, otra vez, un 10. El precio en esta ocasión fue de 30-40€, pero valió la pena. En general, la comida es de 5 estrellas.
Ahora, no todo es color de rosa. Escuché de una experiencia horrible; un cliente se quejó del café con leche que le cobraron un dineral y mencionó que el camarero no tenía ninguna simpatía. ¡Menuda faena! Además, otro grupo llegó y se armó un lío porque sintieron que los camareros fueron secos y se hicieron los desentendidos.
Si preguntas por la bebida que acompaña bien las comidas, en Elfrondón suelen sugerir un buen vino de la zona, que realza muy bien los sabores de la comida. El rollo es que hay que encontrar el momento adecuado, porque si te descuidas, podrías quedarte esperando un buen rato. Así que, ya sabes: ¡disfruta pero no te duermas en los laureles!
Dispone Elfrondón de terraza para comer al aire libre
Y bueno, hablando de Elfrondón, parece que es un lugar que se mueve entre extremos, ¿no? He escuchado de todo. Desde gente que lo pone a parir por el mal servicio, como el que se quejó de la tortilla de patata fría y la Coca-Cola caliente, hasta los que flipan con la comida y la amabilidad de la chica que atiende. Si te cuentan que te van a clavar unos precios altos por tanta queja, pues claro que no das ni un paso más, y no es para menos. Entre el uno y el otro, ¡vaya lío!
Por otro lado, hay quien destaca las vistas de las mesas y menciona que, pese a eso, la espera se hace eterna. Imagina estar allí, con una sola persona atendiendo a más de 25... ¡Es un desmadre! Que te toque limpiarte la mesa y lidiar con lo que dejaron otros comensales no es lo más pro en tiempos de COVID. Y si las croquetas no están a la altura, se te quitan las ganas de quedarte.
Pero ojo, también hay quienes halagan la comida. Migas con huevo frito y revuelto de setas son los que suena en boca de muchos que llegan, y si además te dicen que el menú tiene buena relación calidad-precio, ya es otra historia. Además, esas crepes de gambas están para darles de comer aparte, y si vas en temporada de esquí, ya es tradición.
Y sí, Elfrondón tiene terraza para comer al aire libre, así que si te apetece disfrutar de las vistas con tu café o lo que sea, ahí tienes la opción. Puede que uno salga con una experiencia chula o bien arrepentido, pero ¡así es la vida, no? ¡Ya nos contarás si te atreves a darle una oportunidad!
Cuál es la vista que se puede disfrutar desde la terraza de Elfrondón
Sigue en el tonito de lo que te he contado, ¿vale? Elfrondón es un restaurante familiar que tiene una terraza que es una auténtica maravilla. Comimos unos platos sueltos ahí y, sinceramente, fue la mejor opción para hacer un alto en nuestro recorrido por Lanuza. Por solo 10-20€ por persona, te comes un par de cosas ricas sin que se te vaya de las manos. La comida y el servicio, 5 estrellas, no hay más que decir. Y el ambiente es la caña, con un nivel de ruido bajo, así que podías charlar tranquilamente sin que te molestaran. No tuvimos que esperar nada, fue todo muy fluido.
Luego hay otras opiniones por ahí que no son tan bonitas. Hay quien se desespera porque le cobran 5€ por un café y una Coca-Cola y no te ponen ni aceitunas. La atención, según algunos, es “seca”. Vamos, que esos no vuelven ni de coña. A veces da rabia ver que la calidad no va de la mano con lo que te cobran. El pueblo, eso sí, está de lujo, una belleza.
Pero, volviendo a lo bueno, para los que aman la buena comida, el café de Elfrondón es uno de los mejores, así que no te lo pierdas. Y si te gustan las aceitunas, aquí las catalogan como las mejores del mundo. La verdad, comer en la terraza al lado del pantano es una delicia. No se necesita reserva y el ambiente es moderado, perfecto para pasar un buen rato.
Y ya que estamos, la vista que puedes disfrutar desde la terraza de Elfrondón es indescriptible: tienes todo el embalse a tus pies y un paisaje que te deja sin palabras. Vamos, que el entorno es una locura, perfecto para disfrutar mientras te comes tus tapas. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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