Bar Edo

Bar Edo

Si andas buscando un buen plan tras patear un rato por el Museo de La Dolores, no te pierdas el Bar Edo, que está en C. San Antón, 8, 50300 Calatayud, Zaragoza. Este sitio es la caña, muy bien valorado con un 4.1 sobre 5 en TodoBares, y su cocina española es un must. Prueba sus tapitas, la parrillada y esos torreznos que son una locura. Ya sabes, si quieres descansar y picar algo rico con buen rollo, llama al 643 14 15 81 y lánzate. ¡No te arrepentirás!

Bar Edo

Bar
Valoración media: 4,1
Opiniones: 282 Reseñas
Dirección: C. San Antón, 8, 50300 Calatayud, Zaragoza
Teléfono: 643 14 15 81

Página web

Horarios Bar Edo

DíaHora
lunes8:30–17:00
martesCerrado
miércoles8:30–23:00
jueves8:30–23:00
viernes8:30–23:00
sábado9:00–23:00
domingo9:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Edo

Dónde se encuentra el Bar Edo

¡Ey, gente! Si queréis un sitio donde pillar buen rollo y buena comida, tenéis que ir al Bar Edo, que está en Calle San Antón, 8, 50300 Calatayud, Zaragoza. Este sitio se lleva 4 estrellas y no es por nada. La última vez que fuimos a comer, probamos unos platos combinados y hamburguesas que estaban brutales. Nos atendieron rapidísimo, aunque llegamos un pelín tarde, pasadas las 15:00. ¿Y la calidad de la comida? ¡Inmejorable! Los huevos fritos, en su punto justo, y ajustados a un precio que ronda los 10-20 € por persona. Solo un “pero”: la sepia de uno de los platos combinados podría ser más generosa. Aparte de eso, ¡todo genial!

Hablando de la atención, la camarera que nos atendió era una crack. Una chica joven pero con una profesionalidad que ya quisieran muchos. Nos hizo sentir como en casa y, sinceramente, eso se agradece un montón. En cuanto al ambiente, un 3 en ambiente, pero es lo de menos si la comida y el servicio son tan buenos.

Claro, no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. He escuchado de una mala racha donde la espera fue de más de hora y media y que los bocadillos parecían restos del pasado. Un desastre total, la verdad. Pero bueno, eso no me impide recomendar este lugar. Si os dejáis caer, no os olvidéis de pedir las Patatas Bravas y el Plato Combinado de Huevos con Bacalao Frito. En resumen, si buscáis un sitio con buena onda, buena comida y a un precio competitivo, Bar Edo está en Calatayud y vale la pena darle una oportunidad.

Cuál es la dirección exacta del Bar Edo en Calatayud

Es que Bar Edo es un sitio que te deja con sensaciones encontradas, ¿sabes? Por un lado, tienes a la camarera que es de 10, siempre sonriendo y al tanto de lo que necesitas. Pero, por otro lado, el dueño es todo lo contrario, un poco pasota, la verdad. Menos mal que la chica está ahí para salvar el día. Las raciones están bastante bien y las cervezas, bien frías, que es lo que importa en un bar, ¿no? Además, cuenta con una amplia terraza y un salón cómodo para los que no quieren estar ahí al aire libre.

Sin embargo, no todo es oro en el Edo. Hay opiniones de gente que ha tenido un servicio lento, pero lento de verdad. Un par de sándwiches que tardaron una hora y encima llegaron fríos. ¿En serio? Y ya cuando el dueño se pone a bromear sobre ignorarte, pues la experiencia se vuelve un poco ridícula. Al final, esas cosas dejan una mala impresión.

Pero, claro, hay quienes han ido y le ponen 5 estrellas porque han comido bien a buen precio. La atención de la mujer que los sirvió fue impecable, y las raciones fueron un buen chollo, así que hay que darles su mérito. La variedad y calidad de las tapas también se llevan sus elogios. Parece que el sitio tiene de todo un poco, aunque hay que tener cuidado porque no admiten tarjetas, así que lleva efectivo si decides sacar el lado bueno y disfrutar de su comida.

Y si te estás preguntando ¿dónde está todo este lío? El Bar Edo lo puedes encontrar en Calle San Antón, 8, 50300 Calatayud, Zaragoza. Así que ya sabes, si quieres jugar a la ruleta con tu cena, ¡anímate a ir!

Qué tipo de cocina ofrece el Bar Edo

Así que, después de un buen rato de cháchara, ya te cuento que el Bar Edo es un sitio que descubrimos de casualidad y la verdad, nos sorprendió pa’ bien. La comida está muy buena, tienen una cantidad de opciones que flipas, y lo mejor de todo es que no te vacían el bolsillo, entre 10 y 20 euros por persona. La atención de los dueños es otro rollo, te tratan con mucha amabilidad y tienen una paciencia que ya quisieran en otros sitios. Al final, te vas contento y con la panza llena.

Ahora, no todo es perfecto. Recuerdo una vez que pasamos por allí y pedimos unas cosas chulas como caracoles, chipirones y endivias, pero al final acabamos comiendo una ensalada ventresca y calamares porque lo que pedimos no estaba disponible. Y, para ser sinceros, los calamares no llegaron ni a la mesa. La camarera, eso sí, fue un encanto, pero salimos con hambre y eso no mola, para nada.

Luego, tras un par de cañas, nos sentamos en la terraza y eso fue otra historia. Pedimos bravas, rabas, ibérico y hogaza con tomate, y creo que sobró comida para tres cenados. Esos platillos sí que estaban al nivel, ¡gran manera de disfrutar de la noche en Calatayud! Sin embargo, había una vez que pedimos un solomillo con verduras que realmente fue una decepción; el solomillo secorría e incluso nos advirtieron de no pedir las setas, así que un poco de inconsistencia en los platos es algo que hay que tener en cuenta.

En resumen, el Bar Edo ofrece una mezcla de cocina tradicional española con tapas que están la mar de bien, desde lo más clásico, como las bravas, hasta algo más sustancioso como el solomillo. Simplemente, lo que importa es que si quieres un rato agradable y buena comida a un precio justo, te diría que te des una vuelta por allí. ¿Lista para la próxima cena?

Qué valoración tiene el Bar Edo en TodoBares

Como te decía, el Bar Edo en C. San Antón, 8, tiene su encanto pero se está llevando de todo. La comida puede ser un poco una ruleta, y no siempre pega bien. Por ejemplo, ese bocadillo de calamares es un auténtico desastre. Y ese intento de salsa de patatas bravas... no sé qué pensar, porque lo que te ponen parece más mayonesa rosada que otra cosa. Luego está el tema del servicio, que estaba casi a la altura de los calamares, si me entiendes. Las camareras brillaron por su ausencia en amabilidad, o yo no tenía el código de acceso a las copas frías que les traían a los vecinos.

Y ni se habla del ritmo. Ya he ido más de una vez y no han mejorado nada en la velocidad del servicio. La última vez estuve esperando más de media hora por una ensalada y miraba cada dos por tres cómo a otros que llegaron más tarde les servían sus platos. Un cartel en la pared te dice que hay que respetar su trabajo y tiempo, pero ¿y el respeto al cliente? Nadie quiere ser un plato de segunda, ¿no?

Aún así, hay luces al final del túnel. Algunos tienen buenas experiencias, comentan que toman unas tapas buenas y generosas, y que la hamburguesa de ternasco es de otro mundo, además de las tartas que dicen que son un verdadero manjar. Así que sí, el sitio tiene potencial, para picar algo con colegas y una cervecita en mano.

Como conclusión, si miramos lo que dicen por ahí en TodoBares, el Bar Edo saca un puntaje medio de 3 estrellas. No es ni la joya de la abuela, ni el patito feo, pero es un lugar que puede funcionar dependiendo de lo que pidas y la suerte que tengas con el servicio. Pero ojo, ve con la mente abierta y un gran sentido del humor, porque no todo el mundo ha tenido una experiencia digna de repetir.

Qué platos son recomendados en el Bar Edo

Mira, si buscas un buen plan para comer o cenar, el Bar Edo en Calatayud es una opción que no puedes dejar pasar. Tienen una terraza exterior amplia y muy agradable, perfecta para esas noches de buen tiempo. Pedimos puntillas y bravas, y la verdad, estaban súper ricas. La camarera que nos atendió fue un encanto, muy simpática, aunque el lugar estaba tan lleno que se notaba que hacía falta alguien más para cubrir la terraza. Pero bueno, a veces hay que esperar un poco, ¿no?

Cuando viajamos al Monasterio de Piedra, a nosotros nos costó dar con sitios ricos, y este fue uno que nos sorprendió para bien. Nos lanzamos a por la parrillada de verduras, la fuente de solomillo y torreznos, ¡y todo estaba delicioso! El servicio fue rápido y eficaz, lo que siempre se agradece. Así que, si estás de paso, te lo recomendamos totalmente.

A veces, también se busca un lugar donde cenar algo ligero y rápido. Ya sabes, eso de no pretender ser atendido en un momento donde todo está lleno. Pero aún así, la chica que nos atendió fue tan amable y eficaz que no puedo dejar pasar la oportunidad de decirlo. La comida nos encantó y el precio estaba muy barato, un lujo total.

De hecho, una noche que pensábamos que iba a ser un desastre porque todos los bares ya estaban cerrando, nos salvaron en el Bar Edo. A las 22h, con una fiesta de gente, hicieron lo posible por montarnos un plato combinado tras decirnos que les quedaba poca cosa. Se agradece mucho ese tipo de atención cuando parece que estás perdido y se nos saca de apuros. Repetir aquí, sin duda, es un must.

Entonces, ¿qué platos son los que debes probar en el Bar Edo? Definitivamente, la parrillada de verduras, el solomillo y los torreznos son un acierto seguro. Ah, y no te olvides de las tapas matutinas, ¡también están muy ricas! Pero si ves que el bar está a tope, paciencia y a disfrutar de la comida buena que tienen.

Que son los torreznos y por qué se destacan en el Bar Edo

Y si hablamos del Bar Edo, no hay forma de no darle 5 estrellas. La relación calidad/precio es simplemente espectacular. Si te gustan los huevos rotos, estos son de nota, amigo. Tienes que probarlos. Tanto para comer como para cenar, lo vas a disfrutar a un precio razonable. El dueño es un crack, siempre amable y servicial. Comida, servicio y ambiente, todo un 5 de 5.

Claro, no todo es color de rosa. Alguien comentó que tuvo una experiencia de una estrella, y la verdad es que se quedó sin cenar tras 20 minutos de espera. Entiendo totalmente la frustración si te dicen que puedes cenar y acabas esperando sin recibir nada. Pero vamos, en general, la mayoría se va contento y no con esa sensación, que es lo que cuenta.

Pero hablemos de Valentín, porque este tío es especial. Lo conoces de hace años, es como volver a casa. Ahora, sin Corina, la cosa se siente un poco diferente, pero la esencia está ahí. Y ni hablar de la comida. La elaboración es rica, y todo está bien equilibrado en sabor, sin exceso de sal. La parrillada de verduras y los trigueros en revuelto son de otro nivel, hasta hay opciones para vegetarianos. Y si eres de los que aman las tapas o los platos combinados, aquí no te va a faltar nada.

Enhorabuena por el bacalao gratinado, un platillo que sorprende. Y ni te cuento del flan casero. Por cierto, si te da por ir con un grupo, el precio es brutal. Una vez fui con siete amigos: dos platos grandes al centro, algunas rondas, y todo por 100€. Aprovechad que esto no se ve todos los días.

Ahora, hablemos de los torreznos. ¿Qué son? Pues son pancetas fritas que se vuelven crujientes y adictivas. En el Bar Edo, se destacan porque se preparan al momento y quedan perfectos, resultando en un snack irresistible que acompaña cualquier bebida. Así que ya sabes, si no los pruebas, te perderás de una delicia más del lugar.

El Bar Edo es adecuado para una pausa después de visitar el Museo de La Dolores

La verdad, el Bar Edo tiene sus cosas. Te cuento, a veces parece que la paciencia es la clave. Estábamos ahí, sentados a las 21 y en un abrir y cerrar de ojos, la camarera nos trae la bebida, todo bien. Pero ya a las 21:45, después de haber pedido un pan con tomate, todavía no aparece el resto de la comida. Al final, le dijimos que se llevase el pan, porque ya no estábamos en modo picoteo. Manda narices, ¿no? Un pan no se tuesta durante 45 minutos, es que eso no tiene ni pies ni cabeza. Por lo menos, se supone que deberían complacer al cliente, más cuando les hablas bien.

Pero, flipas, porque también te puedo contar que en otras ocasiones me ha ido de lujo. La comida, siempre de primer nivel, y a un precio que no te hace mirar la billetera con cara de pena. Los camareros son superrápidos y tienen buena onda, siempre sonrisas y dispuestos a ayudarte. Un 5 estrellas, que no hay que olvidar, porque, rastreando las experiencias, de verdad se come de maravilla y no duele al bolsillo.

Así que, ¿lo recomiendo para una pausa tras visitar el Museo de La Dolores? Claro, pero ponte las pilas: disfruta de una buena cerveza y un par de pinchos, pero sé paciente con la comida. Aunque el trato es genial y si todo va bien, seguro que acabas saliendo con una sonrisa. ¡Así que vale la pena!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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