
¡Ey, gente! Si buscáis un lugar donde disfrutar de comida brutal, tenéis que conocer La Bodega de Vidal, que está en C. Baja, 6, en La Puebla de Roda, Huesca. Los dueños son de lo más majos y te hacen sentir como en casa. La carne que preparan es súper deliciosa, y el jardín donde te puedes sentar es un paseíto en un entorno chulísimo. Con una puntuación de 4.5 en Restaurant Guru y un montón de reseñas positivas, este sitio se ha ganado a pulso su fama. ¡No os lo perdáis!
La Bodega de Vidal
Página web
Horarios La Bodega de Vidal
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–23:00 |
| martes | 13:00–23:00 |
| miércoles | 13:00–23:00 |
| jueves | 13:00–23:00 |
| viernes | 13:00–23:00 |
| sábado | 13:00–23:00 |
| domingo | 13:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Bodega de Vidal
Dónde se encuentra La Bodega de Vidal
¡Tenéis que apuntar esto! La Bodega de Vidal es un sitio que no os podéis perder. Está en C. Baja, 6, 22482 La Puebla de Roda, Huesca y, la verdad, ¡es un auténtico descubrimiento! Hemos ido un par de veces y cada vez salimos con una sonrisa de oreja a oreja. El jardín es precioso, y la dueña, una auténtica joya. Nos quedó la gana de volver de noche, imagina cómo se ve con todas esas lucecitas.
La comida… madre mía, ¡ni os cuento! Probamos las croquetas de chuletón, que son de otro mundo, un bistec y un solomillo que jugaban al “quién es más tierno”, y de acompañamiento un montón de patatas y ensaladas de la región que estaban riquísimas. Eso sí, la torrija… ¡ni siquiera la fotografié! Pero solo os digo que, si tenéis curiosidad, tenéis que pedirla porque es de DIOS. ¡Así, sin pelos en la lengua!
Y la cosa no se queda ahí. Volvimos al día siguiente porque la experiencia es tan buena que te sientes como en casa. La tranquilidad y el ambiente acoge como una manta en invierno. Las ensaladas son auténticas de la huerta y la atención de Carmen, pura magia. Y los lavabos, ¡incluso ahí se nota la limpieza! Mola cuando pagas 75€ por pareja y te vas con la barriga llena y una sonrisa tonta en la cara.
Así que ya sabéis, si estáis cerca de La Puebla de Roda, La Bodega de Vidal es el lugar donde hay que estar. ¡Un planazo para disfrutar de buena comida y buen rollo!
Qué tipo de comida se ofrece en La Bodega de Vidal
Ya te digo, La Bodega de Vidal es un sitio top que no te puedes perder si andas por La Puebla de Roda. Cuando fui con mis colegas, el ambiente estaba de mil maravillas. Carlos y Carmen nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. La atención fue de 10, siempre con una sonrisa y listos para lo que necesitamos. Así da gusto, ¿no?
La comida, hermano, eso es otro nivel. El entrecot que pedí estaba brutal, en su punto justo y con un sabor que aún me hace agua la boca. Y ni te cuento de la torrija que recomendó Carmen de postre. ¡Vaya joya! Una de las mejores que he probado en la vida, perfecta para cerrar la comida con broche de oro.
Lo que me flipó también fue la carne a la brasa, el chuletón y el solomillo dejaron a todos boquiabiertos. Las croquetas de chuletón son un must, el crujiente exterior te dejará sin palabras. En serio, es casero y se nota, cada bocado es pura felicidad. Y para los que se preocupan por el tema de dónde aparcar, hay plazas de sobra, y puedes dejar el coche justo a la puerta. ¡Cero estrés!
En resumen, aquí se ofrece carne a la brasa de primera, como chuletones, entrecot y solomillo, además de platos combinados y postres que son una pasada. Así que, si buscas un buen sitio para disfrutar con amigos, La Bodega de Vidal debería estar en tu lista. Totalmente recomendable, ¡seguro que vuelvo!
Es La Bodega de Vidal un buen lugar para disfrutar de carne
¡Mira, te tengo que contar sobre La Bodega de Vidal! Es un bar restaurante que no puedes dejar pasar en C. Baja, 6, 22482 La Puebla de Roda, Huesca. Te digo que el chuleton aquí es espectacular. En serio, si lo pruebas, no vas a querer volver a comer carne en otro lado. Y ni hablar de la ensalada, también está de 10. Ah, y el trato de la gente es genial, siempre con una sonrisa. Por unos 30-40 € por persona, sales más que satisfecho. La comida, el servicio, y el ambiente se llevan 5 estrellas en mi libro.
Y te va a flipar el lugar. Es precioso, tiene una terraza que es un auténtico chill out. Además, tienen una barbacoa que hace todo al momento, perfecto para los amantes de la carne. Las croquetas son un must, y si te atreves, pídete ese chuletón de vaca de un kilo. Y para los que tienen mascotas, ¡buenas noticias! Aquí son bienvenidas y les traen agua. ¡Un punto a favor! A mí me conquistó tanto que fui dos días seguidos. Todo tiene un ambiente acogedor que te hace querer quedarte.
La verdad es que la calidad de la comida es impresionante. El chuletón es, de lejos, de lo mejor que he probado, y no soy el único que lo dice. La atención de Carmen y Pablo es cercana, como de familia. Te hacen sentir en casa como si estuvieras en un hogar de alta montaña. Si buscas un lugar idílico para disfrutar de buena comida local, La Bodega de Vidal debería estar en tu lista.
Así que, ¿es La Bodega de Vidal un buen lugar para disfrutar de carne? ¡Totalmente! La calidad, el servicio y ese ambiente tan cálido lo convierten en una cita obligada. Si te gusta la carne, este es tu sitio. Aquí no solo comes bien, sino que también te llevas una gran experiencia.
Cómo es el ambiente en La Bodega de Vidal
No hay duda, La Bodega de Vidal es un five stars en todos los sentidos. El trato es impresionante, y la comida… pfff, es que esto es otro nivel. Carmen nos dio unos consejillos y las alcachofas estaban para llorar de lo ricas que eran. Y la carne, ¡madre mía! Buenísima, de calidad superior. El sitio, un encanto; muy bonito y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena conversación y maridar todo con un buen vino.
El ambiente es de esos que te cogen y no te sueltan. Hemos estado más a gusto que en brazos, con un personal que parece tu familia de lo amables que son. La terraza es un plus y, si tienes suerte, puedes disfrutar de la música en directo, que le da un toque espectacular. Lo mejor de todo, sin duda, es la carne, que es de otra galaxia. Es una experiencia que vale la pena vivir.
El lugar tiene un aire pintoresco, abrazado por un ambiente cálido y acogedor. Aquí la gente es auténtica, desde el personal hasta la propia propietaria. Ya ni te cuento las croquetas de boletus, que son un manjar, o el chuletón, que te deja sin palabras. Todo está currado, desde los buenos vinos hasta los postres, donde la torrija de brioche es para quitarse el sombrero. Sin duda, es un sitio para recomendar.
Y con respecto al ambiente, en La Bodega de Vidal se respira comodidad. Aunque no pudimos cenar en el jardín por la lluvia, el interior es acogedor, con una chimenea que da un rollo de época y hace que la estancia sea aún más agradable. Es un sitio tranquilo, perfecto para charlar sin problemas de ruido, lo que lo hace ideal para cualquier ocasión. En resumen, ¡no dejes de visitarlo, que no te vas a arrepentir!
Los dueños de La Bodega de Vidal son amables
Y mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, La Bodega de Vidal es la movida. Cinco estrellas bien merecidas. Tienes que probar el entrecot, que está en su punto y ¡vaya que es gustoso! Las costillitas de cordero también son de otro nivel, tiernas y suculentas. Y no te olvides de las croquetas de boletus, son un escándalo. La decoración del lugar, aunque rara, tiene su encanto. Eso sí, si bien hay variedad en los postres, a algunos les falta ese toque casero. Pero hey, lo que probamos estaba rico, así que no es un gran drama.
No puedes dejar pasar el chuletón que tienen. Una recomendación clara, servido con su ensalada y patatas que te dejan con ganas de más. Y ni se te ocurra irte sin probar las croquetas de carne. Si hay algo que destaca, aparte de la comida, es el trato. Todo el mundo en el restaurante es amable y está dispuesto a ayudarte. Volverás seguro.
El ambiente, tanto dentro como en la terraza, es acogedor. La última vez que estuve, el personal fue en todo momento super atento. Desde las parrilladas de verduras hasta el plato combinado de ternasco, todo un acierto. Y hablé de la torrija, que está buenísima. Literalmente, volví al día siguiente a por el chuletón otra vez, ¡y no me arrepiento!
Así que, ¿los dueños de La Bodega de Vidal son amables? ¡Totalmente! La atención es excepcional. Puedes ir tranquilo, que estos tipos saben cómo hacer sentir bien a sus comensales. Definitivamente, es un lugar donde te tratan como en casa. No dudes en pasar aunque sea una vez para disfrutar de todo lo bueno que tienen.
Hay un jardín donde se pueda sentar en La Bodega de Vidal
Mira, de verdad, La Bodega de Vidal está que flipas. 5 estrellas se llevan sin dudar. La atención es un lujo, la comida es de otro nivel, y la limpieza te da paz. Una sugerencia que haría, porque siempre se puede mejorar, sería incluir algún postre típico de la zona. Después de una comilona de esas características, un postre que pegue a lo local caería genial.
El trato desde que llamé para reservar, ¡con solo una hora de antelación!, fue impresionante. Éramos tres adultos y dos perrillos pequeños, y no solo nos prepararon una mesa, sino que nos la pusieron en sus jardines súper cuidados. Te lo juro, ¡la comida fue brutal! Pedimos unas verduras a las brasas y un chuletón de 1.6 kilos que estaba para tirar cohetes. Total, con ensalada, patatas fritas y un vino de la casa, salimos por 93€. Y la camarera, muy buena onda, siempre ahí para lo que necesitáramos. Hasta el dueño se acercó para mostrarnos un par de chuletones. Eso se agradece a tope.
Por otro lado, tuvimos una comida familiar y, aunque todo muy bien, al momento de pagar, se lió un poco. Nos dijeron que no podíamos mezclar formas de pago, algo que suele pasar en grupos grandes. Un consejillo: desde el inicio, contarles las normas de pago a los clientes, así evitamos cualquier malentendido. Por lo demás, todo genial.
Cuando llegamos, aunque el interior del local tenía un aire un poco siniestro y el baño no era el mejor, la decoración exterior sí que es un encanto. Es tipo comunión, con un ambiente acogedor que invita a quedarse. Y sí, hay un jardín donde se puede sentar en La Bodega de Vidal. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida al aire libre, este es el sitio. ¡A repetir, sin duda!
Qué tan valorado está La Bodega de Vidal en Restaurant Guru
Y hablando de La Bodega de Vidal, ¡menuda sorpresa te espera! Desde que entras por la puerta, sientes esa calidez que te envuelve gracias a Dª Carmen. Esa amabilidad y educación con la que te recibe es de otro mundo. Te sugiere unos platos que, de verdad, te hacen querer pedirlo todo. Imagina disfrutar de unas carnes a la brasa que son espectaculares y que se acompañan con una fuente de patas frías y ensalada. ¡No hay nada mejor para recargar energías antes de seguir el camino!
Claro, como en cualquier lugar, las cosas pueden salir mal. Aunque también hay que decir que, en mi caso, no todo fue pura maravilla. Cuando fui, me tocó una cucaracha en el plato. ¡A nadie le gustaría eso, tío! Sí, el sitio es bonito y acogedor, pero hallarte con un bicho en tu comida... ¡vaya faena! La dueña puso buena cara, pero me dio la impresión de que su explicación no me convenció del todo. Si vas a comer aquí, mejor que elijas algo de la parrilla y evita las alcachofas.
Por otro lado, no hay que olvidar que el menú del día es un verdadero chollo por solo 12 euros. Tienes opciones variadas como conejo, cordero, e incluso sepia. Total, que puedes disfrutar de una carne suculenta con acompañamiento y bebida, todo bien servido en un ambiente rústico que te hace sentir como en casa. Los servicios están limpios y el jardín es un toque especial que suma mucho.
Así que, ¿qué tan valorado está La Bodega de Vidal en Restaurant Guru? ¡Cinco estrellas! La gente lo pone por las nubes a pesar de los deslices. Al final del día, es un lugar que vale la pena para hacer una parada. Eso sí, ve con precaución y elige bien lo que pides.
Qué tipo de reseñas ha recibido La Bodega de Vidal
Así que, ya te conté que fui a La Bodega de Vidal y esto no es un chiste: ¡****espectacular****! Cuando llegué, pedí un chuletón que me enseñaron antes de cocinarlo. Quería impresionar, pero con 1.2kg de carne, no podía con eso. Al final me tiré por un solomillo que estaba, de verdad, riquísimo. Hecho a la brasa y justo en su punto. Lo acompañé con patatas y ensalada. Un 10 en todo. El servicio fue rapidísimo y muy amable. Además, el precio está de lujo, entre 20 y 30 euros por cabeza. La próxima vez, voy con amigos para darle al chuleton.
Hablando de la experiencia, conozco a varios que han pasado por ahí. Por ejemplo, una familia de Granada que se quedó en un apartamento rural cerca de allí. Estuvieron 8 noches y también almorzaron en la bodega. Los dueños, Carlos y Carmen, son unos cracks que cuidan cada detalle. La casa está muy bien acondicionada y decorada, ¡una preciosidad! Y comer en el jardín, en ese entorno, debe ser un lujo. Dicen que el chuletón de Carlos es insuperable. Conclusión, se fueron encantados.
Si hablamos de la comida, no me puedo quedar callado. La calidad de la carne es inmejorable y lo que he escuchado de la parrillada de verduras, la longaniza con patatas y los cláricos como la crema catalana, hacen que quieras volver. El ambiente es muy agradable, sobre todo con los jardines abiertos, y el personal se nota que es muy atento y agradable. Ideal para disfrutar en familia.
Entonces, si tienes curiosidad de qué tipo de reseñas ha recibido La Bodega de Vidal, te diría que son 5 estrellas en todo. La comida, el servicio y el ambiente son siempre alabados. La gente sale feliz, diciendo que es un asador excepcional que invita a repetir. No comemos en cualquier lado, y aquí deja huella, ¡así que no dudes en ir!
Es fácil llegar a La Bodega de Vidal desde otras localidades
Y bueno, ya que estamos hablando de La Bodega de Vidal, te cuento que la cosa tiene dos caras. Por un lado, tiene sus 2 estrellas por el trato, que ya sabes que eso para mí es crucial. A veces parece que hay más problemas con la gestión del personal que con la comida misma. No soy el único que se ha quejado; he visto más reseñas que van en la misma línea. Imagínate, pides un chuletón en la terraza y las moscas y avispas son una molestia constante. Pero, bueno, eso se puede tolerar...
El drama vino cuando la plancha y la carne llegaron. ¡Menuda faena! En menos de 5 minutos, la llama se apagó porque no tenía gas. Así que te levantas para pedir que lo cambien, y pasaron 10 minutos para que vinieran, solo para que en otros 15 minutos la cosa volviese a apagarse, ¡y así una y otra vez! Te juro que al final del espectáculo, ya estaba al borde de perder la paciencia. Y cuando la dueña finalmente se apareció, en lugar de ofrecer una disculpa, empezó a cuestionar cómo teníamos que comer el chuletón. Menos mal que hay que enfrentar estas cosas con calma, pero lo del trato al cliente que te hacen sentir como si fueras el culpable de todo... no tiene precio.
Por supuesto, del otro lado está la experiencia de algunos que la puntuaron con 5 estrellas; dicen que es acogedor, y que el jardín está increíble lleno de plantas y flores gracias a Mari Carmen. Quienes han probado la comida aseguran que el chuletón es de lo mejor, las croquetas de hongos son perfectas y la torrija de postre es exquisita. Para ellos, es 100% recomendable y seguro que vuelven pronto.
Ahora, ¿es fácil llegar a La Bodega de Vidal desde otras localidades? Pues mira, en general no es complicado si estás en la zona; la mayoría de la gente hace un pequeño viaje y se plantan en La Puebla de Roda sin mucho problema, ya que está bien conectada. Así que si te animas, ¡ya sabes!
La Bodega de Vidal es adecuada para familias
La Bodega de Vidal es un lugar que merece la pena visitar. Ese sitio en C. Baja, 6, 22482 La Puebla de Roda, Huesca, es una joya. La comida está deliciosísima, y si te gusta la carne, ¡prepárate! El chuletón de vaca de 1,3 kg al punto es espectacular. Puedes pedir que te lo hagan un poco más hecho si lo prefieres. Además, el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa. Y si le sumas las vistas chulas que tienen, es el combo perfecto. Después de mi comida allí, salí rodando, pero contento.
Sin embargo, no todo es perfecto. He oído de una experiencia nefasta donde una familia se sintió menospreciada por la dueña tras gastar casi 500 euros. Si vas en grupo, ten cuidado con cómo te tratan. No es lo que esperas después de dejarte la pasta. En resumen, la comida puede ser top, pero el servicio puede tener un bajón en ciertas ocasiones. Es justo lo que necesitas saber antes de decidirte.
Y sobre si La Bodega de Vidal es adecuada para familias, yo diría que sí, pero con matices. Tienen un jardín encantador, así que eso está genial para que los peques se muevan un poco. La comida es rica y contundente, ideal para que todos queden satisfechos. Pero hay que cruzar los dedos para que el servicio sea el que buscas. Si te toca un buen día, seguro que lo pasas de maravilla, pero si no, ni te cuento. Así que ya sabes, ¡ve con precaución y prepárate para disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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