
Si andas por Huesca y buscas buen rollo, Merendero El Temple es el sitio. Este restaurante, desde 1999, se ha hecho un nombre con su especialidad: brasa de la buena. Con más de veinte años de tradición, aquí vas a disfrutar de una comida casera que no se olvida, ya sea su juane, su churrasco o un buey bien hecho. El local tiene esa onda de taberna rústica y acogedora, y sí, el dueño a veces se manda un canuto mientras cocina, ¡así que ya sabes a qué atenerte! Si quieres un menú variado y una comida que realmente vale la pena, este es tu lugar. ¿Listo para darle un bocado?
Merendero El Temple
Página web
Horarios Merendero El Temple
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
| martes | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
| viernes | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
| sábado | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
| domingo | 9:00–15:30, 20:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Merendero El Temple
Desde cuándo está abierto Merendero El Temple
Si andas por Huesca y buscas un sitio donde comer de lujo sin comer de más, tienes que hacer una parada en Merendero El Temple. Este lugar en C. la Palma, 14 es un 5 estrellas en toda regla. La comida, especialmente la carne a la brasa, es un espectáculo, pero de verdad lo que te deja con ganas de volver es el trato. A pesar de que no teníamos reserva, nos hicieron sentir como en casa. ¡Un 10 para los empleados y los dueños! La decoración rústica suma puntos y tiene todo muy limpio, así que olvídate de malas vibras.
Nos fuimos con el estómago lleno y una sonrisa de oreja a oreja. La experiencia fue excelente. Fuimos porque nos lo recomendaron y no decepcionó. Eso sí, prepárate, porque las brasas son de las de verdad y la atención rápida, perfecta.
Mejor que en muchos sitios, y con productos de calidad. Si te apetece probar carne, lo mejor es que lleves entre 30 y 40 € por persona, y vale cada céntimo.
Aprovecha y vete pronto, porque el sitio no es muy grande. Si no reservas, podrías quedarte sin sitio. Pero si lo haces, el nivel de ruido es bajo, por lo que puedes charlar sin problemas y la espera, por lo menos, es inexistente. Ya hemos estado varias veces y siempre repetiremos. Eso sí, el precio es un pelín elevado si te vas de cena con un grupo grande; cuenta con unos 40-50 € por persona.
Y no puedo olvidarme de los caracoles. Son mi debilidad y aquí son de lo mejorcito que he probado. Te hacen sentir como parte de la familia, y hay pocos sitios que tengan esa esencia ya hoy en día. Así que si quieres disfrutar de un buen combinado de carne, migas y más, no dudes en pasarte.
Sobre tu pregunta de ¿desde cuándo está abierto Merendero El Temple?, no tengo exactamente la fecha, pero es un sitio de toda la vida, y con esa buena comida y atención, lo dudo que se vayan a ir pronto. ¡Así que a disfrutar!
Cuál es la especialidad del restaurante
Ya te digo que el Merendero El Temple tiene una brasa que flipas. Estuve con unos colegas y nos pusimos las botas. Cinco estrellas me parece poco para la calidad de la comida y el buen rollo que hay. Unas carnes a la brasa que ni te cuento, sobre todo el costillar de cerdo, que está para llorar de bueno. Y si te gustan los huevos a la brasa con panceta, estos son atómicos. El precio por persona andaba entre 20 y 30 euros, perfecto para lo que te llevas a la boca. Comida, servicio y ambiente, todo un 5.
Eso sí, el servicio un poco justito. El cocinero muy amable, pero también noté que en algunos casos la atención podría mejorar. Sin embargo, el ambiente es genial, es de esos sitios donde te sientes a gusto de estar charlando con los colegas. Conviene pronto a reservar, que se llena. Y ya que estás, no te olvides de probar las migas con huevo o con uvas... ¡una delicia!
Las patatas a la brasa con cebolla y el popurrí de carnes son también de destacar. Te traen chorizo, morcilla, tocino y longaniza, todo a la brasa. Y claro, siempre encuentras alguna cosilla que criticar, como que el dueño estaba medio descamisado con un cigarro en la mano. Eso no da buena imagen, pero bueno, a veces hay que mirar para otro lado cuando la comida es tan buena.
Ahora, no todo fue perfecto. Hubo un par de platos que no cumplieron con las expectativas. Pedimos unas patatas asadas y la verdad, ¡¡menudo desmadre!! Estaban recalentadas y ¡a 3 euros la unidad! Todo estaba bastante pasado de fuego y el servicio, aunque muy bueno, no es suficiente para tapar el sabor a decepción de esos platos. En fin, que aunque tienen altibajos, hay que darles otra oportunidad.
Si tengo que decir cuál es su especialidad, sin duda es la carne a la brasa. Se nota la tradición y las ganas que le ponen. Si estas en Huesca, no puedes dejar de visitarlos, ¡repetiremos seguro!
Qué tipo de comida se ofrece en Merendero El Temple
Vamos al grano con el Merendero El Temple. Este sitio está en C. la Palma, 14, 22001 Huesca y, si no lo sabías, tiene 5 estrellas. De verdad, es uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Si te gustan los caracoles, aquí los hacen a la brasa y son grandes, no esos mini caracoles del sur. Tienen una carne de primera calidad y el sabor a brasa que te vuela la cabeza.
El ambiente es acogedor y aunque es un asador, la atención es rapidísima. La verdad es que te sientes bien recibido desde que entras. Recomiendo las patatas con cebolla y atún, y si tienes un antojo, no dudes en pedir los caracoles con alioli. La carne que ofrecen, como las manitas de cerdo o el cordero, está para chuparse los dedos. En una salida con amigos, puedes dejarte entre 40 y 50 € por persona, pero cada céntimo vale la pena.
Ahora, no todo es perfecto, claro. Hay críticas que apuntan a que algunas guarniciones estaban recalentadas o que el jamón de la ensalada era rancio. Pero a pesar de esos deslices, la mayoría de la gente se queda con las ganas de repetir, porque cuando aciertan, dejan huella. Y si te preguntas qué tipo de comida ofrecen... pues se trata de un festín a la brasa, con una gran variedad de platos que incluyen desde carne de buey espectacular hasta las sabrosas verduras asadas. Así que ya sabes, si buscas un sitio con buena comida y ambiente, ¡buena elección!
Qué platos son recomendados en el menú del restaurante
Si estás pensando en comer algo rico, tienes que probar el Merendero El Temple en C. la Palma 14, Huesca. Te lo digo de verdad, merecen esas 5 estrellas. ***Llegamos por casualidad y fue un acierto total.*** La comida es una pasada, y la carne a la brasa que tienen es la bomba. Además, te aseguro que los platos son generosos, ¡nada de quedarte con hambre! Y el servicio es increíble, hacen que te sientas como en casa. Las instalaciones están impolutas, y los servicios dan gusto usarlos. ***Y cuidado, que el precio está muy bien: unos 20-30 € por persona.*** Repetir es un must, totalmente recomendado.
Y si tienes antojo de carne a la brasa, El Temple es el sitio. La calidad del producto es top, y el servicio es de lo más profesional. ***Juanito es la hostia, tiene una hospitalidad que se agradece.*** Se va a asegurar que salgas de allí con la barriga llena y una sonrisa en la cara. Ni que decir tiene que sus postres caseros son una maravilla, algo súper importante para mí. Así que gracias, El Temple, por esos momentos tan chulos que hemos vivido ahí.
Ah, y no te flipes, que he oído que los caracoles a la brasa y la ***chuleta de vaca son un par de platos que no puedes dejar de probar.*** Aunque también hay que mencionar que el revuelto de patata, cebolla, pimiento y atún ha tenido muy buenas críticas. ***Así que ve con hambre y déjate guiar por el staff, que saben de lo que hablan.*** Pero, ojo, no todo es perfecto, hay quienes han tenido alguna mala experiencia. Alguna gente se quejó de que todo estaba muy salado y que la atención falló un poco. Así que ya sabes, si vas, asegúrate de que todo vaya bien para disfrutar al máximo.
Cómo es el ambiente del local
Así que, después de leer un par de recomendaciones sobre Merendero El Temple, nos decidimos a probarlo. La idea era disfrutar de una buena carne a la brasa en pleno centro de Huesca y, la verdad, el lugar tiene su encanto. Cuando entramos, pedimos una ensalada ilustrada para compartir y luego optamos por un churrasco de ternera y una presa ibérica. La ensalada, aunque era bastante básica, con un atún normalito, hacía su trabajo y abría el apetito. Pero cuando llegó la carne, la cosa se puso interesante: raciones abundantes y buena compañía de patatas caseras y pimientos asados. El churrasco, sinceramente, estaba bien hecho, aunque la presa no puedo decir lo mismo, ya que llegó poco hecha y con poco sabor. Me dio la sensación de que no era tan ibérica como prometían, la verdad.
Respecto al servicio, nos atendió una chica joven que se lo curró bastante, siempre pendiente de nosotros y contestando cualquier duda. Pero, la cosa se enfrió un poco con sus compañeros, porque entre ellos se pusieron a charlar como si estuvieran en el parque. No sé, pero en un restaurante, eso se siente raro, ¿no? Al final, el ambiente era de un mesón rústico, clásico, de esos que podrían tener un mejor enfoque para hacer que la experiencia sea más memorable.
A pesar de que una parte de nosotros se marchó un poco desilusionada -con la expectativa alta por esas reseñas-, parece que hay potencial. Vimos buen producto y un ambiente que prometería si lo saben aprovechar. La carne tiene futuro, pero un poco de atención en detalles, como ensaladas secas y acompañamientos, podría hacer la vida más fácil. En resumen, el ambiente es cálido y acogedor, típico de una casa de comidas, aunque a veces parece que podrían darle un mejor partido para atraer más clientes. Así que, ¿quién sabe? Tal vez a la próxima le damos otra oportunidad.
Es necesario reservar una mesa en Merendero El Temple
Tienes que pasarte por Merendero El Temple si aún no lo has hecho. Están en C. la Palma, 14, 22001 Huesca, y te prometo que no te vas a arrepentir. Este sitio está en racha, con un servicio de 5 estrellas, los camareros son súper majos y eso ya suma puntos. Las carnes son una locura. Te cuento que me olvidé de que se puede comer costillas de cordero con los dedos... ¡Una gozada! El placer es doble cuando pruebas eso, así que asegúrate de ponerte cómodo. Por unos 20-30 € por persona, estás más que servido.
Si eres amante de las brasas, aquí están en otro nivel. Tienen un ambiente bien acogedor y una atención que te hace sentir como en casa. Tienen un plato que me ha dejado loco: la costilla falsa y el popurrí, que lleva longaniza, morcilla y panceta; eso es un festín. Aunque vi algunos comentarios sobre el servicio que podrían pulirse un poco, no puedo negarlo, las carnes están de rechupete. Yo diría que la comida se lleva un 5 de 5, y merece la pena por lo sabrosa que está.
Ahora, es verdad que hay detalles que deben mejorar, como el servicio de café o el lío con los códigos QR para la carta. No todos se manejan con la tecnología rápida y sería un bajón para los abuelos. Pero bueno, la carne vuelve a salvar la tarde. En resumen, la comida es buena, pero no te dejes llevar por lo que no brilla, porque aquí hay sabor.
Y para la pregunta del millón: ¿Es necesario reservar una mesa en Merendero El Temple? Si no quieres quedarte mirando los platos de otros, mejor haz tu reserva. Está claro que este sitio se ha hecho un nombre entre los locales y si vas sin aviso, puedes quedarte sin mesa. Mejor prevenir que lamentar, así que ¡a reservar se ha dicho!
Merendero El Temple tiene opciones vegetarianas o veganas
Mira, hablemos de Merendero El Temple, que la verdad es que tiene opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quien se va feliz con la experiencia, diciendo que el lugar es bonito y acogedor, ideal para disfrutar de una buena parrilla. La gente destaca que los platos son riquísimos y que con 25 euros te pones hasta arriba. Pero, por el otro lado, algunos no tienen piedad: hay quien se ha encontrado con comida quemada y seca que ni con una salsa se salva. Así que entras a este sitio y te lanzas al abismo de la incertidumbre.
Éramos un grupo pequeño de 7 personas, así que dijimos, "venga, un popurrí para probar un poco de todo". Al final, solo nos quedó un mal recuerdo de las patatas aceitosas y la panceta churruscada, que la verdad, estaban si no mal, fatal. Algunos platos llegaron fríos, otros a la brasa y con un buen sabor, pero la experiencia fue un despropósito en general. Si el servicio ya es irregular, tener que lidiar con eso es un coñazo.
Luego, por otro lado, hay quienes ven este lugar como un oro puro en la montaña. La relación calidad-precio es de 5 estrellas y la carne a la brasa parece que deja huella. Dicen que el jamón y el secreto ibérico son un espectáculo. Todos encantados y con ganas de repetir, a pesar de que algunos, como la tarta de queso, no cumplieron con las expectativas. Es todo un tira y afloja con este sitio, y eso le da su encanto, supongo.
En cuanto a la pregunta del millón: ¿Merendero El Temple tiene opciones vegetarianas o veganas? Lo siento, pero no parece que vayan a encontrar mucho en esa línea. Está más centrado en la carne y las parrillas, así que si buscas algo verde, te tocará jugar al ratón y al gato con el menú. En fin, ya queda en tu mano si te arriesgas o no.
Qué tipo de experiencia se puede esperar al visitar el restaurante
La verdad, al llegar a Merendero El Temple, teníamos la ilusión a tope. La reserva nos la dieron 15 minutillos después de lo que esperábamos, pero eso no nos desanimó. Al final, veníamos con ganas de comer como si no hubiera un mañana. Lo gacho fue que una vez sentados, tuvimos que esperar otros 15 minutos para que nos tomaran el pedido. ¡Menuda manera de empezar! Pedimos de todo, bebida, primeros y segundos para que no hubiera más parones, pero parece que el universo estaba en nuestra contra.
Cuando al fin llegaron las bebidas, ya habíamos perdido la cuenta del tiempo. Al menos un primer plato llegó bien, pero el otro... ¡madre mía, qué lío! Ahora, el segundo llegó con una confusión que, la verdad, ya me parecía normal. El mío, un churrasco de ternera que, aunque estaba rico, venía repleto de ajo y aceite. Y lo peor fue el segundo de mi pareja: unas costillas de cordero que parecían más un boceto que un plato. Al final, ni siquiera tuvimos ganas de quedarnos a probar postres. El camarero se disculpó al final, así que al menos sabían lo que pasaba.
Pero no todo fue negativo. Recorrí la joya en el centro de Huesca. Con más de 25 años de experiencia, el sitio tiene su encanto. Los camareros, súper simpáticos y rápidos, son una gran parte de la experiencia. Si lo tuyo es comer bien sin dejarte un dineral, el precio por persona ronda entre 20-30 €, y eso incluye unos platos que puedes recomendar sin dudar: caracoles a la brasa con alioli y la ensalada de tomate, atún y cebolla. El ambiente es bastante chill, un nivel de ruido bajo que te permite conversar sin problemas.
Entonces, ¿qué tipo de experiencia se puede esperar al visitar El Temple? Te encuentras con un lugar acogedor donde la comida sabe a gloria. Pero ojo, porque el servicio puede ser un poquito lento. Así que, si eres de los que les gusta disfrutar de la comida sin prisas, igual no está mal. Con su mezcla de buena comida y un ambiente relajado, vale la pena darle una oportunidad, solo prepárate para tomarte tu tiempo y tener un poco de paciencia. ¡Disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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