
¡Ey, tú! Si buscas un plan chido para comer en Huesca, tienes que probar Olla de Huesca en C. Ramiro el Monje, 20. Este lugar es súper acogedor y perfecto para relajarse. Tienen una amplia variedad de tapas y una carta llena de productos de la zona, con un toque moderno que te va a encantar. Además, cuentan con un montón de vinos para acompañar. Se nota que el ambiente es tranquilo, ideal para una cena romántica o una quedada con los amigos. Si no te lo quieres perder, que sepas que este nuevo espacio tiene un 90% de valoraciones y ha sido muy bien recibido. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Olla de Huesca
Página web
Horarios Olla de Huesca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:30–17:00, 19:30–23:30 |
| miércoles | 9:00–17:00, 19:30–23:30 |
| jueves | 10:30–17:00, 19:30–24:00 |
| viernes | 10:30–17:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Olla de Huesca
Dónde se localiza Olla de Huesca
¡Hey, gente! Si andáis por Huesca y queréis comer algo delicioso, tenéis que pasaros por la Olla de Huesca, que está en C. Ramiro el Monje, 20. Este sitio tiene unas 5 estrellas de media, así que ya os podréis imaginar el nivel. Lo que más mola es que la calidad de la comida y el servicio cercano son de primera. No se andan con tonterías: si pedís el bocata Paquito, volveréis a por más. ¡Es un espectáculo! Lo mejor es que, si lo pides de nuevo, tienen la amabilidad de doblarlo. ¡Es obligatorio probarlo!
La carta es pequeña pero lo que hay está excelente. Tienen vinos por copa y el ambiente es muy agradable. Yo he probado el tartar de atún con trufa, la longaniza de Graus con pimientos del padrón, y me volví loco con la torrija con helado de caramelo. Si buscas un sitio para cenar, este es el lugar. El precio es de 20-30 € por persona, y tanto la comida como el servicio y el ambiente, están ¡de 10!
Si eres de fuera y quieres disfrutar de la gastronomía local, Olla de Huesca es el sitio ideal. A mí me encantó, y eso que hay veces que es difícil encontrar sitios auténticos. La experiencia fue increíble. El ambiente es un poco reducido, así que si no quieres esperar, mejor reservad con tiempo. Un consejo: el local tiene un escalón de 6cm para entrar, así que hay que tenerlo en cuenta si vais con carrete o sillas de ruedas.
Y ojo con el tema del aparcamiento: es zona residencial y puede ser complicado encontrar dónde dejar el coche. Tenéis que estar atentos porque, si no tenéis permiso, os pueden caer sanciones. Así que ya sabéis, si queréis un buen lugar para comer en Huesca, Olla de Huesca está en C. Ramiro el Monje, 20. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de ambiente ofrece Olla de Huesca
Si buscas un buen sitio para comer en Huesca, Olla de Huesca es el plan que necesitas. Este pequeño restaurante en la C. Ramiro el Monje, 20 es ideal, sobre todo porque está en una zona peatonal; olvídate del coche y prepárate para disfrutar. Con un servicio súper amable y eficiente, no te vas a sentir como un extraño. Y si quieres asegurarte un sitio, más te vale reservar, porque se llena rápido.
El menú del día es un chollo total. Por unos 22 a 23 euros comes de lujo, con platos que van desde una sopa de cebolla que deja huella hasta unos chipirones con arroz negro que están de campeonato. La comida, la atención y el ambiente son de 5 estrellas, y de verdad que vale la pena. Y si eres de los que van en grupo, es perfecto para dos o hasta cuatro personas; ¡no hay necesidad de esperar!
Además, la atmósfera del lugar es muy acogedora. Con pocas mesas, puedes disfrutar de un ambiente íntimo y relajado. La cocina está a la vista, así que puedes ver cómo preparan esos platos que tanto tardas en elegir. Comimos de tapas y todo estuvo riquísimo, desde el calamar en tempura hasta la longaniza de Graus. Todo está bien presentado y te deja con ganas de más.
Y para rematar, el chico del servicio fue un crack. No solo nos hizo recomendaciones de lo que pedir, sino que también nos habló de otros sitios que visitar en la provincia, así que si preguntas bien, ¡puedes salir de allí con un mapa turístico! En resumen, Olla de Huesca ofrece un ambiente cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Si estás en Huesca, ¡no lo dejes pasar!
Qué tipo de comida puedo encontrar en Olla de Huesca
Mira, si no has probado Olla de Huesca, ¿qué estás esperando? Con 5 estrellas, este sitio es un auténtico hallazgo. La comida es exquisita y la relación calidad-precio es de 10. Estos tíos saben lo que hacen en la cocina, y lo mejor de todo, no te vas a dejar un riñón. Lo que realmente nos impresionó fue la atención del personal. Llevamos a una niña pequeña y no hubo problema alguno, estaban siempre al tanto de lo que necesitaba y hasta le llevaron dibujos para que se entretuviera. Un 10 en la atención, y nos quedamos cortos.
El ambiente es ideal, perfecto para charlar sin lío. El ruido es bajo, así que puedes hablar tranquilamente con tu gente. No hay que esperar, entras y te sientas en la mesa directo. Había días que estaba casi lleno, pero con una reserva obligatoria no hay estrés. Si vas un viernes o sábado, asegúrate de hacer tu reserva, porque el lugar es pequeño y se llena rápido.
Comer aquí es un placer, y no soy el único que lo dice. El tartar de atún con tostas es de lo mejor que he probado; ¡recomendadísimo! Tienen un menú que cambia y siempre es una delicia. También, los platos originales con productos de la zona hacen que te sientas en casa. No pierdas la oportunidad de probar el canelón de calabacín y langostinos o la torrija con helado de caramelo; eso es para quitarse el sombrero.
En resumen, en Olla de Huesca vas a encontrar comida de calidad, desde tartar de atún hasta escalibada con bacalao confitado, así como opciones vegetarianas y postres que son un espectáculo. Todo entre 10 y 40 euros, dependiendo de lo que elijas. Así que ya sabes, si buscas buen comer y mejor trato, este es tu lugar. ¡Volveremos siempre!
Olla de Huesca ofrece opciones vegetarianas o veganas en su menú
Así que ya te lo digo, hicimos bien en optar por Olla de Huesca. ¡Estaba claro que el sitio tenía que ser un bombazo! ⭐⭐⭐⭐⭐ Cuando llegamos, eran las 15:00 y llamamos para confirmar que aún podíamos comer el menú. Nos encontramos con un local chulísimo, y de veras, lleno de gente. Esto siempre tiene su doble cara: por un lado piensas "esto tiene que estar buenísimo" y por otro "vamos a tener que esperar un montón". Pero bueno, ponemos en nuestra lista la poca espera que tuvimos y, claro, la atención de Mario, que fue un crack durante toda la comida. ¡Un auténtico sol!
En cuanto a la comida, ¡madre mía! La cocina del chef es de otro nivel. Enhorabuena a esos manjares. Y esos platos que probamos… no puedo olvidarme de la sopa de puerros, que estaba riquísima. Nos salió todo por unos 20-30 € por persona, y por lo que vimos, valió cada euro. Servicio, comida y ambiente, todo perfecto. Eso sí, aparcar por ahí es un poco lío, así que ojo con eso.
Una cosa que no me gustó fue un detalle en la pizarra que decía menú a 22 € y dentro te encontrabas con 25 €. O sea, un pequeño fallo que no tiene sentido. Nos dio un poco de mal rollo, como si nos estuvieran haciendo un truco. Lo que sí noté es que a quien pedía a la carta le daban un trato más cuidado que a nosotros con el menú. Lo dicho, es un desliz que no debería ocurrir. Pero a las migas que pedí, ¡qué delicia! Estaban entre las mejores que he probado. El jarrete de cordero también fue una pasada, se desmenuzaba solo, pero eso de igualar los postres con un toquecito más de cariño sería ideal.
Y ya para rematar, respecto a si Olla de Huesca ofrece opciones vegetarianas o veganas en su menú… hasta donde vi, ni idea de platos veggie en la parte del menú. Pero no quiero meter la pata, porque esos menús cambian. Si eres vegano, te tocará preguntar antes de ir, por si su chef tiene un as bajo la manga. ¡Hay que probarlo en persona!
Cuáles son las características de las tapas que se sirven en Olla de Huesca
Y bueno, después de la experiencia con el menú especial de San Lorenzo, tengo que decir que me quedé un poco chafado. Tres estrellas para un sitio que prometía más. La ensalada de tomate rosa con ventresca era una broma: el tomate no tenía ni idea, y el aliño, si es que había, era como si se hubiera escondido. En un menú que celebra las fiestas de la ciudad, algo tan simple debería brillar, ¿no?
Pasemos al risotto de champiñones, que también se quedó corto. Lo de “prácticamente sin champiñones” es un eufemismo. La textura y el sabor eran más bien de un plato apresurado. Luego estaban los platos principales: la presa de cerdo Duroc y el entrecot. Bueno, al menos eso se salvó un poco, pero ¿patatas congeladas? ¡Vamos, chicos! Eso le quita toda la gracia y encanto al plato. Se espera más en fechas especiales.
Y ya ni hablar de los postres. La pannacotta de cítricos era tan ácida que me hizo cuestionar mis decisiones, y el brownie, duro como rock. Si estoy pagando 32 €, espero cosas más elaboradas, más cuidado en los detalles y, por supuesto, un sabor que me haga querer volver. Ojalá lean estas críticas para que la cosa mejore, sobre todo en un evento tan importante.
Pero no todo es negativo, porque también probé otro par de cosas en Olla de Huesca. Ahí el personal es de lo más agradable y atento, y la comida está bastante bien. Tienen una terraza abierta que está muy bien para disfrutar del clima y, si eres celíaco, ¡tienen pan recién hecho para no andar con rollos! Aunque me parece que la carta no es muy extensa, se defiende. Comida riquísima, buena relación calidad-precio; salimos a unos 22 euros por persona con varias tapas y una torrija de rechupete.
En cuanto a las tapas que se sirven, son bastante variaditas: desde croquetas, pasando por un tartar de atún, hasta unas patatas bravas espectaculares. Todo bien presentado y con buen sabor, lo que hace que vale la pena repetir. A veces, lo simple brilla más que las complicaciones. Así que si andas por ahí, no dudes en probar esas tapas. ¡Seguro saldrás contento!
Qué productos locales se utilizan en la carta de Olla de Huesca
Y ya te digo que Olla de Huesca es un hallazgo. Es un restaurante pequeño, pero eso lo hace súper acogedor. Fuimos un grupo de 7 y decidimos lanzarnos a la degustación en vez de elegir el menú, y, tío, todo estaba buenísimo. Esos chipirones a la plancha sobre cama de arroz negro fueron la bomba, y ni hablemos del tataki de atún con salsa teriyaki. Ah, y el servicio, de 10. La calidad del producto se notaba a leguas, y los precios son más que justos. Repetiremos sin duda.
La segunda vez que fuimos, la experiencia fue igual de top. La comida espectacular y el trato, una maravilla. El jarrete de cordero fue algo que no podía dejar de devorar; de hecho, no pensé en sacar foto, estaba demasiado concentrado en disfrutar. La atención, siempre al pie del cañón, y eso siempre se agradece. Cuando pase por Huesca de nuevo, ya sé dónde caer: ¡Olla de Huesca es el sitio!
Comimos maravillas en cada cena. Desde las patatas bravas hasta la longaniza, todo una locura. Y el ambiente, perfecto para relajarte con amigos o familiares. Tienes que probar la torrija con helado de caramelo, que es una auténtica delicia. Hablando de precios, no superan los 20-30 € por persona, y eso con una calidad top.
Y si te preguntas qué productos locales utilizan, pues te cuento que lo que producen en la zona se refleja en su carta. Por ejemplo, las croquetas de jamón y las manitas de cerdo son un guiño a lo que se hace aquí en Huesca. Así que ya sabes, que no se te pase la oportunidad de ir a Olla de Huesca. ¡Es el plan ideal!
Olla de Huesca tiene algún enfoque especial en su oferta gastronómica
Y hablando de Olla de Huesca, en C. Ramiro el Monje, 20, 22001 Huesca, la verdad es que aquí la cosa está de muerte. Cinco estrellas por donde lo mires. Todo lo que pedimos del menú estaba exquisito, de verdad. Sabes cuando te sientas a comer y simplemente te das cuenta de que has encontrado un chollo, en un sitio pequeñito pero con mucho encanto. Del servicio ni te digo, atención de 10. Eso sí, no olvides reservar, que se llena rápido.
El ambiente es acogedor, y si tienes la suerte de que te toque una mesa al lado de la cocina, es todo un show, ¡te sientes como un VIP! Te recomiendo que pidas las tapas, son exquisitas; no es por nada, pero son de lo mejor que he probado en Huesca. Eso sí, ponle un par de euros más al bolsillo, porque el precio por persona está entre 20 y 30 €, pero vale la pena cada céntimo.
Me acuerdo de aquella vez que llegamos un poco a las apuradas y no esperábamos mucho, pero el camarero nos dio unas recomendaciones que nos dejaron boquiabiertos. Los caracoles, por ejemplo, ¡una locura! Estaban sazonados que flipas, ¡de otro planeta! En serio, te invitan a volver sin prisa y disfrutar de cada bocado.
Y ya para cerrar, me tiraré a la piscina: Olla de Huesca tiene un enfoque especial en su oferta gastronómica. Se nota que se la juegan con platos bien elaborados, combinando tradición y creatividad, y el menú está pensado para hacerte disfrutar. Así que, si pasas por Huesca, ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Es Olla de Huesca un buen lugar para cenas románticas
Y bueno, si te has decidido a visitar Olla de Huesca, te espera una experiencia chula. Este lugar de C. Ramiro el Monje, 20 tiene un ambiente que te atrapa. Cuando llegas, la decoración es acogedora, con ese toque rústico que hace que te sientas como en casa. Es perfecto para relajarte y disfrutar de buena compañía.
La carta está llena de sabrosos manjares, desde los típicos platos aragoneses hasta opciones más modernas, lo que significa que hay algo para cada gusto. ¡No te vayas sin probar el ternasco! Es uno de esos platos que te dejan con ganas de más. Y si eres de los que no pueden vivir sin un buen postre, no dudes en preguntar; la tarta de queso es un must.
El servicio también merece su mención. La gente de ahí es supermaja, siempre dispuesta a ayudarte con recomendaciones y a asegurarse de que tu experiencia sea top. Te hacen sentir como un amigo más, en vez de un cliente más. Así que ya sabes, si te mola comer rico y estar en un sitio con buena onda, aquí la vas a romper.
Ahora, hablando de cenas románticas, ¿es Olla de Huesca el lugar ideal? La respuesta es un sí rotundo. El ambiente tranquilo y acogedor, combinado con una buena comida, lo hacen perfecto para esas noches especiales. Si estás buscando algo íntimo y con buena vibra, aquí lo vas a encontrar. Así que ya sabes, ¡tómate esa cita y disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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