El Mesón de Fuencarral

El Mesón de Fuencarral

Si buscas un lugar donde disfrutar de cocina tradicional castellana, El Mesón de Fuencarral es el sitio ideal. Desde 1932, este restaurante archiconocido en las afueras de Madrid se especializa en asados y ofrece más de 30 platos sin gluten, como las croquetas o las chuletas de cordero. Con su terraza y un ambiente acogedor, es perfecto para celebrar eventos o simplemente disfrutar de una buena comida en un sitio con historia. Además, no te preocupes por la conexión, ¡aquí hay Wi-Fi gratis! Ven a probarlo y verás por qué tiene una puntuación de 4.3 en Restaurant Guru.

El Mesón de Fuencarral

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 2.094 Reseñas
Dirección: Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid
Teléfono: 917 34 77 54

Horarios El Mesón de Fuencarral

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:30
miércoles13:00–16:30, 20:00–23:30
jueves13:00–16:30, 20:00–23:30
viernes13:00–16:30, 20:00–23:30
sábado13:00–16:30, 20:00–23:30
domingo13:00–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mesón de Fuencarral

Qué tipo de cocina se ofrece en El Mesón de Fuencarral

¡Tío, si no has ido aún al Mesón de Fuencarral, ya estás tardando! Este sitio es un 10/10. ¿Por qué? Primero, su ubicación está de lujo, es un lugar tranquilo y apartado de todo el jaleo de la ciudad. Desde la terraza tienes unas vistas que flipas. Perfecto para relajarte después de un día largo. Y el personal... ¡buah! Son súper amables y atentos, siempre pendientes de ti, como si fueras de la familia.

La comida... ¡madre mía! Te digo que todo lo que pedimos estaba riquíiiiiiiiiisimo, excepto las migas, que me parecieron un poco blandas, sin ese toque que tienen que tener. Pero ya te digo, eso no empañó la experiencia. Los calamares como entrante son un must, y el plato principal de los dados de solomillo es de las carnes más tiernas que he probado en años. Además, los postres, en especial la tarta de manzana, me sorprendió un montón, y eso que nunca me había hecho tilín. ¡Desde luego, si buscas un acierto seguro, este restaurante es la bomba!

Ah, y lo mejor de todo es que nos invitaron a unos chupitos al final de la comida. ¡Un detalle que cuenta! El precio por persona ronda entre 50-60€, pero con lo que comes y la atención que recibes, no es nada. Tienes plazas de aparcamiento disponibles, así que no te preocupes por eso. Y si llevas a los peques, hay un parque para niños, aunque quizás le vendría bien una mano de pintura, ¿eh?

En general, el Mesón de Fuencarral se especializa en cocina tradicional con toques de aquí y allá. Ofrecen desde aperitivos variados como la tortilla de callos y torreznos, hasta platos principales de carne como lomo de vaca y lechazo que son pura delicia. En pocas palabras, es un sitio que no puedes dejar de visitar si quieres comer bien y pasar un buen rato con colegas o familia. ¡No te arrepentirás!

Desde cuándo está en funcionamiento El Mesón de Fuencarral

La verdad, si buscas un buen plan para comer en Madrid, El Mesón de Fuencarral es un sitio que no te puedes perder. Fuimos a mediodía y la comida salió buenísima. Tienen carne de calidad que flipas. Los entrantes, ¡uf!, muy buenos, y el lugar es enorme, así que perfecto para compartir con colegas. Además, cuenta con terraza y aparcamiento propio, algo que siempre se agradece. El personal es supermajo, la organización está al milímetro. ¿Cuánto te deja caer la broma? Entre 20 y 30 € por persona. Y, ojo, no hay que hacer reserva si no quieres. Eso sí, el ruido es alto, pero se puede charlar sin problemas.

La atmósfera es excelente, como de esos lugares de siempre, con techos altos y hasta chimenea abierta. El servicio es del bueno, muy atento. Aquí cuidan al cliente y los detalles al máximo. La comida es super tradicional, con los sabores de toda la vida. Pedimos torreznos y morcilla como entrantes, y de platos principales un entrecot y rabo de añojo. Todo espectacular y por un precio que vale la pena, más o menos 40-50 € por persona. ¡Ah, y no te olvides de la tarta de queso con helado!

A mí lo que más me mola es que El Mesón ha sabido mantener ese rollo auténtico con asados y pescados para elegir, y lo mejor es que se aparca sin problemas. No hay vueltas, ¡llega y deja el coche! Si vas con peques, ellos pueden jugar en la terraza y, si necesitas, hay acceso para sillas de ruedas sin líos. Para quienes son más exigentes con la comida, la experiencia aquí es de gran categoría.

Y, para que lo sepas, El Mesón de Fuencarral lleva funcionando desde hace un buen tiempo, manteniendo su recetario y ese ambiente que nos gusta tanto. ¡Recomendado al mil!

Dónde se encuentra El Mesón de Fuencarral

Ya te digo, El Mesón de Fuencarral ha visto mejores días. Como clásico de Madrid, se está apagando poco a poco, y la verdad que es una pena. Fui con un amigo y nos dimos un paseo por todas las decepciones que tiene. El jamón estaba bien, pero parecía más de envase por cómo lo sirvieron. Las alcachofas duras como piedra, ¡vamos! Las porciones de rape mínimas y el sorbete, que se supone que sería una delicia, era prácticamente cava. El servicio estaba colapsado por las comuniones, lo entiendo y le doy el punto, pero en un sitio que te vacía la cartera, ya deberían tenerlo más controlado. En resumen: comida 3, servicio 3, pero el ambiente estaba decente, así que por lo menos algo salvamos.

En el lado opuesto de la moneda, hay quienes han tenido experiencias de cinco estrellas. Un colega celebró su boda ahí y dice que el trato fue inmejorable. Le cayó la comida del cielo, así que eso ya es un punto positivo. La experiencia redonda con un ambiente súper acogedor. Y qué me dices del aparcamiento, siempre hay muchas plazas libres y además, ¡es gratis! Eso siempre suma.

Y para los que buscan una comida en familia, hay opiniones que dicen que la paletilla de cordero y el cochinillo son un must. El sitio se siente fenomenal, con un ambiente que invite a relajarse y disfrutar. A quienes preocupan las restricciones alimentarias, han demostrado estar a la altura, sobre todo con los celíacos. Y qué tal la terraza, muy agradable con la brisa.

Ahora, si te estás preguntando dónde se encuentra El Mesón de Fuencarral, ahí te va: está en la Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid. Así que ya sabes, si te apetece comer allí, no dudes en asomarte. Pero prepárate, porque la experiencia puede variar bastante.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Si buscas un lugar donde comer bien y disfrutar de un buen ambiente, El Mesón de Fuencarral es el sitio perfecto. Este restaurante se sitúa en Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid, así que si te pilla de paso, ¡perfecto! La atención que recibimos fue de cinco estrellas. Fuimos un grupo numeroso y, a pesar de que éramos un montón, nos atendieron rapidísimo. Nos hicieron un hueco en un salón cómodo y, la verdad, estábamos bien a gusto en todo momento. Y ojo, tienes la ventaja de aparcar en la puerta, así que no tendrás que darle mil vueltas al coche. ¡Sólo a 15 minutos de Madrid!

La comida que probamos era totalmente casera y de calidad. Ya sea carne o pescado, los platos no defraudaron. Las raciones son generosas y realmente disfrutamos de varias opciones. Sin duda, un lugar altamente recomendable si buscas un mesón de este estilo. Te estoy hablando de un precio de entre 30 y 40 € por persona, ¡y vale cada céntimo! La comida, el servicio, ¡y el ambiente! Todo un 5.

Este mesón tiene un toque de historia, ya que lleva más de 100 años en pie, pero se ha modernizado sin perder su esencia. Los camareros son súper amables y están tan pendientes de ti que te sientes relajado desde el primer momento. La comida es de una calidad excelente, bien cocinada y presentada. Si quieres pasar un rato con la familia o amigos, este sitio es ideal. Nos sentimos como viajeros en el tiempo, rodeados de una decoración que rememora el siglo XIX. De verdad, la atmósfera está a tope.

Y ya que estamos hablando de platos, tienes que probar los torreznos, la paletilla de cordero asada, las migas con chorizo y huevo, la chistorra, morcilla de Burgos, ¡y ni hablar del solomillo a la plancha! Todo eso, además de unos postres riquísimos como la leche frita y tartas de queso con helado que te dejan con ganas de más. Así que ya sabes, si tienes una economía holgada o quieres celebrarlo por todo lo alto, apunta a El Mesón de Fuencarral. ¡No te defraudará!

El Mesón de Fuencarral ofrece opciones sin gluten

Mira, si andas por la zona de Fuencarral-El Pardo, el Mesón de Fuencarral es una parada obligatoria. Este sitio tiene 4 estrellas y lo bueno es que te transporta a un rollo campestre, con comida de toda la vida que no decepciona. Tienen una zona amplia de aparcamiento vigilada, súper handy si vas en coche, y hasta un cargador para eléctricos. Así que no hay excusa para no ir.

La cantidad de comida que ponen es más que decente. El cogote de merluza que probé estaba bien preparado y se notaba que era de calidad. El resto de la peña se tiró a un cocido que, por lo que dicen, está de lujo, aunque a mí me gusta más el de garbanzos pedrosillanos. Si te interesa, el cocido lo hacen los viernes y cuesta 30€ por persona. También empezamos con una media ración de torreznos, que estaban bastante buenos. Por cómo está el precio, yo lo guardaría para un día especial.

El servicio también se lleva un 5 de 5. Te atienden con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. La terraza es un sitio espectacular, sobre todo al atardecer en primavera y verano, ¡vaya ambiente! La comida es de esas que te traen recuerdos de cuando ibas con tus abuelos, carne y pescado excelente, sin olvidar los riñones y croquetas que están brutales. Y no olvides probar el gazpacho que hacen a mano; no hay nada igual.

Ahora, si te preguntas si tienen opciones sin gluten, tengo que decirte que no he visto ninguna mención específica al respecto. Pero con todo lo que ofrecen, seguro que el personal estará encantado de ayudarte a encontrar algo que se ajuste a tus necesidades. Así que, si vas a dar un salto al Mesón de Fuencarral, no dudes en preguntar. ¡Seguro que te hacen sentir como en casa!

Qué tipo de ambiente tiene El Mesón de Fuencarral

Ya te digo, el Mesón de Fuencarral fue el lugar elegido para celebrar nuestra boda el pasado 28 de junio de 2025, y la experiencia fue espectacular. No podría haber salido mejor, la comida y el ambiente estaban inmejorables. Ya habíamos ido antes, así que teníamos una buena idea de lo que nos esperaba, pero al ser una celebración tan especial, había ese gusanillo de no saber si todo iba a salir a la altura. Pero tranquilo, porque nos dejaron más que satisfechos. La calidad de la comida era espectacular y la cantidad más que de sobra. Todos acabamos rellenitos y felices.

Pero, ojo, no solo es la comida lo que cuenta. La atención del equipo fue lo que realmente marcó la diferencia. Todos estaban súper atentos a cada detalle y a lo que necesitábamos en todo momento. Un agradecimiento especial a Mario, que fue el que organizó todo y estuvo al mando del evento. Se notaba que sabía lo que hacía, y eso cuenta un montón. En resumen, fue un 10 de 10. Ya tenemos sitio para nuestras próximas celebraciones, ¡gracias por hacer que todo saliera tan bien!

Ahora, en otra vuelta de tuerca, cuando fuimos a comer con unos amigos, la cosa no fue tan brillosa. Pedimos unos entrantes y, ¡sorpresa! La chistorra estaba algo quemada y, encima, éramos cinco y solo nos trajeron cuatro unidades. ¡Vamos, que eso es un detallazo que se les pasó! Las berenjenas parecían de ayer, sosas, y los torreznos quemados parecían más bacon que otra cosa. Las migas, que se suponen son la especialidad de la casa, estaban blandurrias, como si fueran puré. La verdad, nos dejó a todos fríos. Por lo que pagamos, alrededor de 55€ por persona, la calidad no se correspondía, sobre todo teniendo en cuenta que las bebidas también eran caras.

Y justo para acabar, sobre el ambiente, el Mesón tiene una mezcla interesante. Es un sitio donde puedes grupos de cualquier tamaño, con zonas de comedor interior, un bar tranquilo y hasta un patio o terraza exterior. El ruido es bajo, así que se puede conversar sin problema. Ideal para ir en plan relajado con amigos o familia, aunque en mi última experiencia, no todo el mundo tuvo la misma suerte con la comida. Así que ahí lo dejo, un lugar que tiene su encanto, pero que debería pulir algunos detalles para ser top. ¿Tú qué opinas?

Es posible celebrar eventos en El Mesón de Fuencarral

Ya sabes que el Mesón de Fuencarral es un sitio que no puedes dejar de visitar si andas por el norte de Madrid. Tiene buena nota, 4 estrellas, y la verdad es que se siente como un restaurante de toda la vida, con un interior espacioso y una terraza exterior que te permite disfrutar del buen tiempo. Ideal para esas comidas familiares o con grupos grandes. Eso sí, los entrantes llegan todos juntos y hay que decirlo, no siempre es lo mejor. Los platos principales pueden dar la sensación de ser algo caros, especialmente si no estás pendiente… Plantarte en 50€ por persona se hace fácil en un abrir y cerrar de ojos.

Luego, el servicio es otro rollo. Por lo general, son super amables y te hacen sentir a gusto. Una vez pedí un rape a la Bilbaina y estaba de rechupete. Las entradas que trajeron también estaban de lujo, y no te olvides de dejar espacio para el postre: ***la tarta de queso con helado tiene un sabor a blueberry que flipas.*** Si te gusta la buena comida, la relación calidad-precio es bastante razonable considerando lo bien que se come.

Sin embargo, también he escuchado a gente que ha tenido experiencias malas, como una celebración familiar donde la comida llegó regular. Chistorra pasada y migas aceitosas no son el plan ideal. A veces parece que el sitio se llena y se agobia un poco. El servicio es decente, pero claro, que te dejen sin un chupito de cortesía mientras a otros sí que se lo dan… eso no se perdona. Así que, la moraleja aquí es simple: si quieres disfrutar, mejor ve entre semana. ¡Los fines de semana pueden ser un caos!

Y respecto a si es posible hacer eventos en El Mesón de Fuencarral, la respuesta es que sí, claro. El sitio es perfecto para celebraciones, pero hay que tener cuidado con la fecha y el momento. Si reservas y eliges un día tranquilo, puedes salir muy contento. Eso sí, asegúrate de que lo que pidas ese día esté a la altura y si necesitas un espacio grande, ellos tienen opciones, así que no dudes en preguntar. ¡Ya sabes, elige bien y disfruta de la buena comida!

El restaurante cuenta con espacio al aire libre

La verdad, El Mesón de Fuencarral tiene un par de cosas que lo hacen atractivo. La comida no está nada mal, de hecho, puede que llegue a gustarte bastante. La carta es de cocina española, tirando a castellana, con algunos toques andaluces como el salmorejo o las berenjenas. Aunque la comida estaba buena, que te pongan aceitunas de aperitivo sin avisar y te las cobren 9€ es un detallito que se siente feo. En fin, hay veces que las cosas parecen ir bien hasta que te clavan en el momento menos esperado.

Ayer pasé una tarde comiendo allí y, aunque al principio todo bien, la espera fue desesperante. Tres horas, y la peor parte fue entre los entrantes y los segundos. Los entrantes llegaron rápido, pero una hora después todavía sin ver los platos principales. El camarero Alberto, un crack, nos dijo que la cocina estaba 'colapsada', pero, ¿de verdad es excusa suficiente? Si no pueden atender a más gente, deberían asumirlo y no llenar el local como locos. Las raciones y la calidad de la comida ayudaron un poco, pero los 42€ por persona me dejaron un gustillo agridulce.

Hablando de la experiencia, lo bueno es que están al tanto de las intolerancias y tienen carta de alérgenos. Pero, la ambientación en el porche cerrado no me terminó de convencer. Un poco ruidoso, lleno a reventar...casi prefiero un salón más tranquilo. Y sí, hay espacio al aire libre, así que, si te gusta el aire fresco, siempre puedes pedir mesa afuera. Pero, si buscas un lugar que no te haga esperar mil años, tal vez deberías replanteártelo. Al final, un 6/10 por la experiencia global; la comida rica pero la espera, un asco.

Qué puntuación tiene El Mesón de Fuencarral en Restaurant Guru

Entonces, vamos al grano con El Mesón de Fuencarral. Si buscas un sitio para comerte un buen plato, este restaurante *debería* estar en tu lista. Nos pusimos a pedir y la carne fue lo que más destacó. Empezamos con una ensalada, unas croquetas y torreznos, que claro, todo estaba de puta madre, pero los segundos fueron la bomba. Nos lanzamos a un 1/4 de cordero que, para dos, estaba de rechupete. Y no te olvides del postre, porque la tarta de queso que nos trajeron también estaba bien rica. La experiencia allí es de 5 estrellas, ¡merece la pena ir a comer!

Pero, ojo, no todo es oro. Hay quienes han tenido experiencias bien distintas. Un cliente se quejó por un servicio que se convirtió en un verdadero calvario. Tardaron una eternidad en servirle y, además, le clavaron en la cuenta. Se escuchaban gritos en la cocina y eso no es lo más adecuado si llevas a los peques. Al parecer, las famosas croquetas que todos alaban venían casi vacías. ¡Menudo horror! Al final le salió la broma por más de 100 pavos y, claro, eso no lo perdona nadie.

Y si quieres comer al aire libre, la terraza es fantástica; los platos están bien preparados y si el tiempo no acompaña, el interior también tiene su encanto. Se puede decir que el servicio no está mal y tienes comida tradicional, aunque ojo, el precio es algo medio-alto, unos 40-50 € por persona.

Y ya para finalizar, lo que está claro es que las cosas han cambiado en El Mesón de Fuencarral. Antes era un lugar familiar y ahora parece que se ha perdido un poco esa esencia. ¿Quieres saber su puntuación en Restaurant Guru? Según los comentarios que he leído, hay de todo, pero a ciencia cierta no puedo darte un número exacto porque hay reseñas que van de 1 a 5 estrellas. Así que, ya te digo, el sitio es una ruleta de experiencias.

Hay servicio de Wi-Fi disponible en el restaurante

La verdad es que El Mesón de Fuencarral es un sitio que no decepciona. La experiencia gastronómica fue muy buena. Empezamos con unos entrantes que estaban de lujo. Las croquetas de pollo y huevo eran cremosas y luego esos calamares y las migas, ¡madre mía! Sin perder tiempo, nos lanzamos por la paletilla de cordero que estaba tan tierna que se deshacía en la boca. Todo un acierto, porque estaba deliciosa. También probamos el cochinillo y unas hamburguesas que estaban bien, pero la paletilla y el cochinillo se llevaron la palma.

La atención fue otro punto fuerte, el camarero fue muy atento, siempre con una sonrisa. Eso sí, cuando llegaron los entrantes, las bebidas tardaron un poco; ya sabéis cómo va eso. Al final, para cerrar con broche de oro, pedimos unos helados caseros y el de chocolate estaba para morirse, sabía un montón a chocolate, el de vainilla era más normal, pero cumplió. Eso sí, si el salón está a tope, el ruido puede ser un problema y a veces es complicado escuchar al de al lado.

El tema del aparcamiento es un poco rollo, hay que estar atento. Ellos tienen zona de aparcamiento gratuita, pero las plazas son limitadas. Si no hay, tienes que buscar un poco, pero justo al lado hay una zona de tierra donde puedes dejar el coche sin problema. El sitio es bastante familiar, tienen tronas para los peques, lo que siempre se agradece, y además un tobogán y columpios fuera. Ah, y si eres de los que se mueve en silla de ruedas, cuidado, porque algunos salones tienen escalones, pero te echan una mano para que no te compliques.

En cuanto al Wi-Fi, no hay información específica, así que lo mejor es que lo cheques tú mismo cuando vayas. Lo que no se puede negar es que, a pesar de la masificación, la comida sigue siendo impresionante, así que nosotros repetiremos sin dudarlo.

Qué plato recomiendan probar en El Mesón de Fuencarral

Hablando del Mesón de Fuencarral, menuda joyita que tenemos en la carreterita. 5 estrellas y lo merece a tope. Te sientas y ya te transportas a otra época con ese rollo de comedor tradicional, chimeneas y todo. La comida es especial y el servicio, de 10. La verdad es que me recuerda a mi tierra, y eso ya es un plus. Te sientes como en casa, al menos si tu casa es un lugar con buenas migas y un trato cordial.

Ahora, no todo es perfecto. Un colega se quejó de una experiencia regular. Estaba allí con un par de amigos y, por alguna razón, les sentaron en una mesa pequeña justo al lado de una familia con niños ruidosos. Y para colmo, el aire acondicionado a tope en pleno invierno, ¡impensable! Imagina, platos fríos en dos minutos. Por más que quisieron disfrutar de la comida, esa situación les arruinó el domingo, así que pídele al camarero que ajuste el aire antes de sentarte, no vaya a ser que te congeles también.

A pesar de algún desliz, el Mesón de Fuencarral se mantiene en lo alto. Su carta tiene una buena variedad y aunque el cochino y la paletilla de cordero no estaban al nivel que esperábamos, la atención siempre es reconocida. Y claro, la selección de vinos está a buen precio, que ya es un respiro en estos tiempos.

Si preguntas qué plato deberías probar en El Mesón de Fuencarral, la respuesta es clara: las aceitunas del aperitivo, las alcachofas con jamón y, sin dudarlo, el helado de avellana. Y no olvides el entrecot o la hamburguesa, que tampoco decepcionan. Y la buena noticia es que no te dejará en la ruina, porque puedes cenar por unos 20-30€. ¡Ideal para una buena noche con los amigos! Ah, y el aparcamiento es un lujo, así que solo faltas tú y tu buen rollo.

Es necesario hacer una reserva para visitar El Mesón de Fuencarral

Ya te digo, El Mesón de Fuencarral es una pasada. La última vez que fui, no me decepcionó para nada. Las alcachofas fritas están de locos, ¡casi me las como todas! Y la morcilla de Burgos, ¡madre mía! Ahí sí que se nota que saben lo que hacen. Pero lo mejor fueron los callos y las migas con huevo y chorizo, son un clásico que nunca falla. Y para acompañar, no hay nada como un buen Ribera del Duero; el Adaro que pedimos fue un acierto total. De postre, compartimos un arroz con leche y un bizcocho de chocolate negro que volaron de la mesa.

Ahora, no todo es un camino de rosas. Escuché algunas historias de gente que ha tenido experiencias chuscas. Por ejemplo, una vez me contaron de un grupo que pagó más de 100€ por persona y tuvieron que esperar una hora para que les sirvieron. Además, el trato de los camareros era un desastre y, como para colmo, le tiraron un 'si no te gusta, te vas'. Eso sí que es de pena. Pero, para ser sinceros, esas son excepciones. La mayoría de la peña que va habla maravillas.

Y si te planteas si es necesario reservar, yo diría que , especialmente si vas en grupo o en fin de semana. A veces se llena bastante y no querrás quedarte fuera en pleno jaleo. En fin, si nunca has ido, no te lo pienses más y si ya has visitado, ¡ya sabes lo que hay! Volver siempre es una gran opción.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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