El Perdigacho

El Perdigacho

¡Hey, colegas! Si andáis por Guadalajara, tenéis que daros una vuelta por El Perdigacho, en la calle Bardales, 6. Este bar-restaurante es el lugar perfecto para disfrutar de unas tapas y raciones de auténtica cocina española, ¡y todo con productos de la tierra! No os olvidéis de probar el perdigacho y el serranito, que son una pasada. Además, tienen su propia cerveza artesanal y una amplia carta de vino. En verano, la terraza se pone de lujo en la plaza cercana, así que es ideal para tomarse algo a gusto con los colegas. Con una puntuación de 4.5 sobre 5 en TodoBares, ¡este sitio es un must!

El Perdigacho

Bar restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 844 Reseñas
Dirección: C. Bardales, 6, 19001 Guadalajara
Teléfono: 949 25 58 99

Página web

elperdigacho.es

Horarios El Perdigacho

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–16:30
miércoles9:00–16:30
jueves9:00–16:30
viernes9:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Perdigacho

Dónde se encuentra El Perdigacho

¡Ey, peña! Si estás por el centro de Guadalajara y te entra hambre, El Perdigacho es un sitio que no puedes pasar por alto. Este bar restaurante en C. Bardales, 6 tiene una vibe relajada y un rollo muy acogedor. La carta es sencilla, no esperes innovación de otro mundo, pero las raciones son generosas y muy bien preparadas. Aquí puedes disfrutar de buena comida tradicional sin complicaciones.

La cerveza artesanal que preparan, también llamada El Perdigacho, es una delicia, sobre todo si eres fan de las IPAs. Perfecta para acompañar esas tapas que vienen bien servidas. Ojo, que si vas con una silla de ruedas o un carrito de bebé, no te va a poner fácil el tema, ya que tiene varias escaleras para acceder. Pero si te animas y subes a pulso, también tienes una terraza a pie de calle donde puedes acomodarte.

A pesar de que los baños están un poco descuidados, el verdadero punto fuerte es el servicio. El personal es super atento y siempre está ahí para lo que necesites. Les pedimos que nos avisaran sobre un plato que tenía carne porque uno de nosotros no come, y no hubo problema en hacer el cambio. Además, los críos son bienvenidos, aunque no tienen tronas; tienen un adaptador en lugar de eso.

En resumen, si lo que buscas es un sitio sencillo donde llenarte el estómago y pasar un rato agradable, El Perdigacho es tu opción. Y recuerda, está justo en C. Bardales, 6, 19001 Guadalajara. No dudes en pasarte si andas por la zona. ¡Buen provecho!

Cuál es la dirección exacta de El Perdigacho

Mira, si buscas un sitio top para picar, El Perdigacho es la movida. Está en C. Bardales, 6, 19001 Guadalajara y, te lo digo de verdad, le doy 5 estrellas. Este lugar es un acierto si te van las raciones y, ojo, ve pronto. Se llena enseguida porque es muy popular y, al ser pequeño, te quedas sin mesa en un abrir y cerrar de ojos. La camarera que nos atendió, pura buena onda, nos recomendó de lujo. ¡Para volver sin pensarlo!

La primera vez que fuimos, nos metimos en el interior un domingo y ni siquiera tuvimos que hacer reserva. Y hablando de comida, el plato infantil estaba bien de cantidad, aunque le sentí un toque raro en el aceite. Pero los chipirones a la gallega, ¡vaya delicia! Y no te olvides de los huevos rotos, que se sirvieron con jamón y un montón de patatas fritas. Para el final, la tarta de queso estuvo buena, pero le faltó un poco más de sabor a queso, la verdad. En general, la comida me dejó satisfecho y el ambiente ok, así que me animo a darle 4 estrellas.

La relación calidad-precio es una locura. Fui dos días y todo lo que probé fue un éxito: migas, revuelto de morcilla, ensalada de queso de cabra y solomillo a la plancha. Ojo al dato con las gildas, ¡que son un must! Todo por unos 10-20€ por persona, y el trato, de lujo. Así que me lanzo con otra 5 estrellas.

Y ya que me encanta lo dulce, no puedo dejar de hablar de su tarta de torrijas y el brownie. Ideal para los que somos unos golosos, ¡recomendadísimo! Precio por persona sube un poco, 20-30€, pero la calidad es brutal. Otra 5 estrellas más para añadir a la lista.

Por último, si te preguntas, “¿dónde está exactamente El Perdigacho?”, pues no te hagas líos que la dirección es C. Bardales, 6, 19001 Guadalajara. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina ofrece El Perdigacho

Y bueno, ya te digo que El Perdigacho en C. Bardales es un buen lugar para quitarte el gusanillo. El sábado, llegamos cerca de las 16 de la tarde y desde que entramos, el lugar nos dio un buen rollo increíble. La camarera super amable, a pesar de que no había sitio, nos dijo que no nos preocupáramos; eso ya dice mucho sobre el local y su gente. Al final, decidimos picar algo y ¡madre mía! La comida estaba buenísima: chipirones, revuelto de morcilla, carrilleras y la oreja que estaba perfecta. No te olvides de guardarle espacio a los postres porque también están de muerte. La relación calidad-precio es de 10, así que no puedo hacer más que recomendarlo mil.

Entrando más en detalle, la comida es espectacular y el servicio es buenísimo; los camareros están pendientes de todo y siempre con una sonrisa. El ambiente es igual de bueno, lo cual suma a la experiencia. La verdad, la calidad de la comida y el trato que recibes hacen que este lugar se gane un sólido 5 estrellas en mi libro.

Aunque hay opiniones divididas, yo tengo que decir que hay ciertos puntos en los que puedes quedar un poco desilusionado. Por ejemplo, tienen una terraza amplia con un montón de gatos merodeando, y si vas con un grupo grande, puede resultar agobiante. He visto que algunas raciones son un poco normalitas y no siempre van al ritmo que esperas, como cuando estuvimos esperando más de una hora y media por unos huevos rotos que se les olvidaron. No obstante, no hay duda de que la atención puede ser muy buena; al final, unos camareros son súper amables y otros un poco menos, pero eso sucede en todos lados.

¿Y qué tipo de cocina ofrece El Perdigacho? pues básicamente se trata de tapeo a tope. Puedes disfrutar de platos típicos con mucho sabor: desde oreja a la plancha y patatas bravas que no tienen nada que envidiar a las mejores de Madrid, hasta ensaladas generosas como la de cabra con frutos secos. Así que si te apetece comida casera y bien hecha, ya sabes, este es tu sitio.

Qué platos se recomiendan probar en El Perdigacho

La cosa se pone interesante en El Perdigacho. La verdad es que el sitio tiene su encanto, está en la zona de Bardales y le pongo 4 estrellas, ¿sabes? La primera vez que fui, empezamos tomando algo y, aunque la tapa de chorizo era un poco básica, el servicio fue súper amable. Pedimos que nos cambiaran de mesa a la terraza para disfrutar del solecito y, ¡vaya acierto! Eso sí, lo que más nos voló la cabeza fueron los chipirones a la gallega. Increíbles, de esos platos que se te quedan grabados en la memoria. También las patatas bravas, aunque un pelín picantes para mi gusto, estaban de diez.

Pero no todo fue perfecto; las migas no me convencieron del todo, aunque mis amigas estaban encantadas. Vienen con tres huevos, así que si te gusta el tema, igual te flipan. La cantidad de comida es otra historia; son súper abundantes y al final pedimos más de la cuenta... ¡Un drama dejar tantas bravas! Pero tú sabes lo que se dice, mejor un exceso que una falta, ¿no?

Hablando de experiencias, no puedo pasar por alto un segundo encuentro que fue más bien un desastre. Íbamos siete y nos colocaron en una mesa incómoda, con tres de nosotros apretados en un banco pegado a la ventana. ¡Fue un horror! El servicio también fue un poco caótico, una camarera se olvidó de anotar un plato y, cuando le preguntamos, se hizo la loca. Al final, otra chica más profesional se preocupó y nos ayudó, pero ¡45 minutos después! ¡Eso te corta el rollo! Así que el ambiente se vuelve tenso y la atención debe ser lo primero, porque si no, ¡adiós a la recomendación!

Si vas a El Perdigacho, asegúrate de probar los chipirones a la gallega y las patatas bravas. Y tal vez si te atreves, lánzate a las migas, que a mis amigas les molaron, aunque a mí no tanto. En fin, cada uno con sus gustos, pero lo importante es disfrutar y, con un poco de suerte, recibir buen servicio. ¡Ya me contarás qué tal tu experiencia!

El Perdigacho utiliza productos de origen local

Ya te digo, El Perdigacho es un sitio estupendo para tomar algo o picar. La variedad no es la mejor, pero lo que he probado está buenísimo. La relación calidad-precio es un 9, y el ambiente… ¡un 10! Si te gusta estar al aire libre, la terraza también merece una mención especial, aunque yo le daría un 8 por lo fresca que puede ser a veces. La atención es de lujo, un 10 también. Si buscas un plan para salir a comer, este es tu lugar.

Ahora, ojo con la carta. No te fiques mucho de lo que ves en la web, porque alguna que otra cosa que nos gustó no estaba disponible cuando llegamos. Croquetas caseras y vino blanco que nos prometían y nada... así que acabamos pidiendo otra botella de vino y, sorpresa, también se habían quedado sin. No te lo avisan, y eso fastidia un poco. La tortilla de jamón y queso que pedimos estaba sosa y seca. El cazón, clarísimamente congelado, y los chipirones... pues pobres. Pero en cambio, las migas y el perdigacho estaban de diez, ¡no te los puedes perder!

La experiencia general fue muy buena. Comida abundante y bien casera, todo salió rapidísimo. Yo probé la carrillera y unos huevos rotos que estaban para llorar de lo buenos. Otro que probó ese día también se llevó una buena impresión, asegurando que esos platos estaban increíbles. En cuanto al servicio, excelente, nada de esperas.

Y sobre si El Perdigacho utiliza productos de origen local, la verdad es que la mayoría de sus platos sí dan esa sensación de casero y de cercanía, aunque como te conté, la experiencia puede variar un poco. Pero, en general, se siente que le ponen cariño a lo que sirven. ¿Te anotas para la próxima?

El Perdigacho ofrece opciones de tapas y raciones

Y hablando de El Perdigacho en C. Bardales, 6, la cosa está que arde. 5 estrellas, gente, ¡y no es para menos! Primero, porque cuando reservas, no te dejan a la deriva. Aunque el sitio esté a rebosar, te guardan tu mesa. ¡Eso se agradece! Luego, el servicio tiene un rollo especial, siempre pendiente de que no pidas más de lo que necesitas. Y lo mejor: todo está riquísimo. No me lo estoy inventando, pero sin duda la migas con huevo son de otro mundo. Quedas satisfecho y con un precio que ronda los 20-30 € por persona. Comida, servicio y ambiente, ¡todo 5 estrellas!

Si andas de paso por Guadalajara, te lanzo otra recomendación: los platos son generosos y la calidad-precio es brutal. En nuestra última visita probamos la oreja a la plancha, y qué puedo decir, ¡mejor que muchas cosas que he probado! Además, con un rango de 10-20 €, te sale a cuenta. Te aseguro que el sitio tiene ese ambiente agradable que te atrapa, así que no dudes en pararte un rato.

Y hablando de buen rollo, el brunch en El Perdigacho es legendario. Buen vino, buena onda y aunque eramos poquita hambre, lo poco que pedimos nos flipó. Todo casero y muy bien atendido, un sitio donde a uno le dan ganas de relajarse y disfrutar. La tapa... te digo que está curiosa y sabrosa, y el precio es súper accesible, todo en la línea de 10-20 €.

¡Ah! Y me olvidaba de mencionar los huevos rotos, la tosta de serranitos y las croquetas. Un descubrimiento muy recomendado, de verdad.

Ahora, si te preguntas si El Perdigacho ofrece opciones de tapas y raciones, la respuesta es un rotundo sí. Con tapas abundantes y raciones que dejan satisfecho, aquí puedes tomar una cervecita en la terraza y disfrutar de la buena comida a precios razonables. Este lugar tiene todo lo que se necesita para pasar un buen rato. Así que, en la siguiente vuelta a Guadalajara, no dudes en repetir.

Qué tipo de cerveza se sirve en El Perdigacho

Ya te digo, El Perdigacho está que echa humo. Si te dejas caer por C. Bardales, 6 en Guadalajara, prepárate para una experiencia que no olvidarás. Primero, el solomillo de cerdo es una locura. Estaba súper bueno, en su punto y muy jugoso. Y ni te cuento de las migas, ¡una delicia total con 3 huevos! Las raciones son generosas, así que mejor ve con hambre, porque definitivamente no vas a poder pedir más. El precio es una maravilla, entre 10-20 € por persona. Y el servicio, 5 estrellas, muy atentos a todo. Ambiente de lujo, perfecto para pasar un buen rato.

Si buscas algo más diferente, tienes que probar la oreja a la plancha. Y lo mejor: ¡tienen una ración del día! Este día, las migas estaban de rechupete, combinadas con un perdigacho y unos vinos, y sí, te lo digo, una cerveza artesana de Guadalajara que realza todo. Y lo mejor de todo: después de un tour por la ciudad, acabas comiendo de lujo sin gastar una fortuna. Comida, servicio, ambiente, ¡todo a tope!

Ahora, un par de cosas. Cuando el local está en ebullición y lleno de gente, el ruido se puede poner un poco intenso. A veces es inevitable, pero vaya, que eso no me frena. He vuelto mil veces, y seguiré haciéndolo. Eso sí, un consejo de amigo: ¡revisa siempre la cuenta! A mi grupo les pasó que les pusieron de más, y aunque se solucionó, es un poco rollo. Pero bueno, no dejes que eso te quite las ganas de volver.

Ah, y no me olvido de sus tapas. Perfectas para un vermú por la tarde con los peques. La terraza tiene un rollo genial, y el trato del personal es excelente, así que te sientes como en casa.

¿Y de cervezas qué hay? Pues en El Perdigacho suelen tener cervezas artesanas de la zona, que son lo más. No te vas a arrepentir de pasar por allí. ¿Listo para darle un bocado a esa delicia?

Tienen una carta de vinos disponible en El Perdigacho

Y después de dar vueltas por Guadalajara, caímos en El Perdigacho, en la calle Bardales. La verdad, fue un acierto total. El sitio tiene ese rollo clásico que te hace sentir a gusto. Pedimos una ensalada de queso de cabra que era un espectáculo. Tenía trozos generosos de queso, bien acompañada de otros ingredientes. Para el segundo, nos decantamos por las carrilleras al vino. Menuda maravilla, eh. Venían con patatas y una salsa para mojar que no te cuento, ideal para dejar el pan reluciente.

Eso sí, la cocina va a su bola, porque tardaron un pelín en traer los platos. Pero bueno, no pasa nada, que la comida bien merece la espera. Además, el trato fue de lujo, los camareros super majos y atentos. Te hacen sentir como en casa. Aprovechamos también para cenar un sábado y nos lanzamos a pedir migas, wok de verduras y solomillitos para seis, y nos sobró un montón. ¡Qué generosas son las raciones ahí!

Y de postre, no te pierdas la tarta de queso casera. La gente se queja de que lo casero es lo mejor, y aquí lo demuestran. Si te preocupa el precio, la relación calidad-precio es excelente, con platos que rondan los 10-20 € por persona. Así que prepárate para saborear platos tradicionales que están de muerte y dejarlos en tu lista de “tengo que volver”.

Sobre su carta de vinos, me dijeron que tienen varias opciones y que se animan a recomendarte según lo que pidas. Así que si tienes un buen vino en mente, seguro que pueden ayudarte. En resumen, El Perdigacho es un lugar donde se come bien, el servicio es un encanto y no es un atraco para el bolsillo. ¿Qué más se puede pedir?

Cómo es la experiencia de comer en la terraza de El Perdigacho durante el verano

Te cuento que El Perdigacho es un sitio que no te puedes perder si estás en Guadalajara. 5 estrellas se quedan cortas, la verdad. Aquí la comida es una delicia; las raciones son enormes y se ven tan bien que dan ganas de sacar fotos antes de darles un bocado. Y lo mejor de todo, súper ricas. El personal es un encanto, siempre con una sonrisa y dándolo todo para que te sientas como en casa. El ambiente es tranquilo, ideal para relajarse después de un día ajetreado.

En pleno centro, este restaurante tiene un ambiente que te atrapa. La oferta es muy variada, ¡hay de todo para todos los gustos! El trato es cercano, y te hacen sentir que eres parte de la familia. La relación calidad-precio es fantástica, de 10 a 20 euros por persona. No te olvides de probar la tarta de torrijas; eso sí que es FANTASÍA. Vamos, que si repites seguro que te vas a llevar una sonrisa en la cara.

Y hablando de experiencias, comer en la terraza de El Perdigacho durante el verano es otra liga. Imagínate disfrutar de un buen plato mientras sientes la brisa y el sol en la cara. El ambiente se vuelve aún más agradable, y las conversaciones fluyen más fácil con un par de cañas en la mano. Es el sitio perfecto para relajarte con amigos o incluso para una cita. Así que si estás por ahí en los meses calurosos, ya sabes a dónde ir. ¡Te va a encantar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados